Personajes / 3 de mayo de 2018

Camilo García: “El poder embriaga, enceguece y aísla”

Alejado de la TV, hace música electrónica. Cómo repactó la militancia, deslealtades y la decepción por el sistema.

Habla con la tranquilidad y el optimismo de quien siente que, por fin, las fichas empiezan a acomodarse. En 2004, Camilo García migró del periodismo de espectáculos al rock. El exilio fue frustrante, tuvo que vender el auto para pagar la tarjeta y bancarse abucheos. Pasó de codearse con los famosos y tener exposición; a volver del conurbano bonaerense cargando los equipos a las cinco de la mañana y en bondi. Reconoce que al menos la mitad de los shows que dio por entonces fueron malos o regulares. Cuando comenzó a notarse que estaba estudiando canto, colgó la ilusión de rock star y volvió a la tele. Era 2009, se sentía arropado por el proyecto kirchnerista y, en medio del programa de Viviana Canosa, contó por primera vez públicamente que su madre, Rocío Martínez Borbolla, había sido secuestrada y desaparecida por la última dictadura. El chimentero le abrió paso al periodista militante.

Ahora, alejado de la pantalla desde julio de 2017 cuando quedó fuera de CN23, y en una coyuntura nacional que define como “una desgracia política”, volvió a refugiarse en la música. “Yo había estudiado música electrónica cinco años y en 2013 retomé y me puse a producir. A fines de 2016, me llamaron para tocar en un lugar para Navidad. Les aclaré que yo no era DJ sino que producía música y me contestaron que querían que pasara la música que yo hacía.

Para mi sorpresa, aceptaron la cifra que les pedí, me puse a practicar y me fue muy bien”. Si el pentagrama venía siendo como una calabaza, acabó transformándosele en un carruaje que lo llevó, entre otros lados, a tocar en Barcelona, en el Moto GP 2017 y 2018 y a preparar una próxima gira por México. “La energía que tiene la música es reparación histórica”, celebra.

Noticias: ¿Cómo vive esta nueva etapa?
Camilo García: Tengo 46 años, podría ser una edad bastante avanzada para iniciar un camino nuevo, sin embargo me divierte mucho hacer música electrónica, es muy lúdico, lo estoy disfrutando. Me parece una locura poder estar viviendo de esto. En el futuro también me gustaría dirigir cine.

Noticias: Ese es un objetivo muy alto, más en la Argentina. ¿Estudió cine?
García: Cuando comencé en la tele, hice un programa en cable donde filmaba, editaba y conducía. Eso me dio una gimnasia de edición, búsqueda con la cámara y encuadres que siempre me gustó. Luego tuve la fortuna de trabajar con muy buenos profesionales y verlos de cerca. Me compré una cámara de fotos que filma semi profesional, tres lentes, tengo una computadora con la que puedo editar alta definición y ya estuve realizando cortos institucionales, me encanta dedicarle muchas horas a eso. La vida es una sola vuelta.

Cuenta que sus compañeros de militancia lo animan a que los acompañe. “Yo tengo mi forma, sigo con mi programa en Radio Del Plata los domingos de 2 a 3 de la tarde, “Minutos contados”, que es como una especie de TVR sonoro. Ahí aplico mis conocimientos de mezcla y edición. Mi compromiso está en ese marco y a través de Twitter. Voy a seguir defendiendo las políticas sociales porque lo que se está haciendo ahora es avanzar sobre todo el beneficio social que se pudo conquistar en los años del kirchnerismo, independientemente de los nombres propios.

García: Pero con los nombres propios, ¿cómo se está llevando? ¿Cristina sigue siendo lo que era en su vida o está desencantado?
García: Creo que simboliza la fuerza de los más desprotegidos, de un pueblo por volverse soberano, y que, en la estructura de un gobierno que tiene más de 10 mil funcionarios de distintos rangos, es imposible que una sola persona, o diez o cien, estén supervisando a todos. Por otro lado, la gente que gobierna ahora está todo el tiempo craneando cómo generar un nuevo negocio para ellos. Como dijo Jorge Asís: la herencia que va a dejar este gobierno va a ser para titanes de la política, va a ser muy difícil. Yo lo veo a mi viejo haciendo un gran esfuerzo con su militancia.

Noticias: Su padre, Martín García, dirigió la agencia Télam desde octubre de 2010 a febrero de 2012. ¿Él sigue militando?
García: Sí, sigue militando y es un hombre muy noble y honesto.

Noticias: ¿Fueron leales con él desde adentro del partido?
García: No justamente, pero hoy en día está siendo muy reconocido por los militantes. Mi viejo es un tipo que está peleando para cargar la SUBE y yo estoy muy orgulloso de él. Sé por las cosas que está pasando y me duele, siempre ha sido tan honesto y por ahí el sistema es tan perversamente cagador que aquellos que no la van con la transa, la rosca o el tongo, quedan afuera.

Noticias: Dijo que por ser K lo discriminaron los mismos kirchneristas, ¿se sintió traicionado por el espacio?
García: Hay muchos dirigentes que no fueron buena gente… qué sé yo, por decirte algo… Bauer (Tristán) tenía su lógica, su gente, su gueto, sus cosas. Mi viejo presentó un proyecto que se llamaba Bumerang, como el título de mi canción más conocida de cuando tenía la banda, en el que se iba a intentar desinstalar lo que decían los medios dominantes, iba a tener una mesa con forma de bumerang… A Bauer le parecía interesante la idea, que iba a ser una herramienta valiosa para desarticular el discurso hegemónico y desnudar las intenciones empresarias del grupo Clarín y demás y después no lo llamaron más a mi viejo y apareció un programa que se parecía mucho a la idea original… a Gvirtz (Diego) le encargaron una idea que vino de otro lado. Así que, contando esto estoy haciendo un poco de justicia con mi viejo.

Noticias: ¿Qué piensa del kirchnerismo hoy?
García: Sigo creyendo en las ideas de Néstor y Cristina, algunas se aplicaron bien y otras mal, en otras se fue la gente de mambo. El kirchnerismo se fue gestando sobre la marcha. Y creo que la verdadera pesada herencia que dejó fue haber sido un gobierno que tomó muchas medidas a favor de los más humildes y de los trabajadores, otras no. Pero bueno también mucha gente que estuvo en el poder pecó de soberbia porque el poder embriaga, enceguece, aísla. La dirigencia política va a tener que sacarnos de este embrollo en el que estamos, le va a tener que encontrar la vuelta a este problemón en el que han metido al país. Y en ese vaivén emocional me di cuenta de que podía hacer bien las cosas como DJ, como músico y el universo me está contestando en forma positiva. Además, en la televisión ya no podía decir lo que quiero y me echaron, de una empresa que teóricamente defendía los mismos ideales que defiendo yo.

Noticias: ¿Otra traición?
García: Sí, hay un desprecio, un descarte.
Jura que ni bien Cambiemos ganó las elecciones presidenciales, en CN23 le bajaron línea: basta de actualidad, ahora es todo espectáculo. “El canal se autocensuró para sobrevivir”.

Noticias: ¿Usted se autocensuró alguna vez para sobrevivir?
García: Y… (piensa) Qué sé yo, todos hacemos alguna concesión porque cuando me invitan a un lugar donde hay mucha gente que no piensa como yo, voy y paso música y hago lo que me gusta hacer con la música, intervenirla en vivo y jugar con eso y no me voy a poner a hablar de política en ese lugar y en ese momento. Expresar mi pensamiento político lesionó gravemente cierta llegada que tenía con una parte de la gente, y con otros, me la fortificó, me convertí en una persona muy bancada por un espacio muy popular.

Noticias: ¿Será que usted ahora se refugia en la música para abstraerse de una realidad que no le gusta?
García: Con la música puedo hacer pasar un buen momento a la gente, el baile es igualador, una de las expresiones de libertad que le quedan al ser humano, reírse con el cuerpo, exorcizar. En ese momento la gente le hace pito catalán a sus problemas. La vida me está devolviendo cierto feedback de respeto, de consideración de otros artistas y músicos. Yo en ese aspecto había quedado en un tacho de basura, en un lugar muy disparatado y fallido en la música, muy estropeado. Y no es que necesitaba la aprobación o el visto bueno de los demás, pero también conmigo mismo, era una parte que había quedado trunca. Y volvió a mí la música, volvió sola.

Cuando su madre desapareció, él estaba a punto de cumplir 4 años. A mediados del año pasado, su hermana Bárbara reconoció al ex subteniente Martín Sánchez Zinny como uno de los que la habían arrancado de su casa en medio de una madrugada de junio del ´76.

Camilo llegó a fantasear con hacerle una nota al represor sin decirle que era el hijo de una de sus víctimas, pero desistió. El militar –acusado de formar parte de un grupo de tareas en una megacausa por 37 desapariciones-, quedó detenido aunque rápidamente obtuvo una prisión domiciliaria, por la que Camilo y su hermana presentaron un pedido de revocatoria que la Cámara les negó.

Noticias: De niño, ¿pudo entender lo que había pasado?
García: Y… yo me adapté enseguida, bah, enseguida no, me sigo adaptando a esa situación pero respeto mucho esa parte mía de la infancia.

Noticias: ¿Qué significa respetarla?
García: Tiene que ver con hacerle caso a la parte lúdica, a las ganas de darte un gusto, de ser feliz, de encontrar el placer de ir a la plaza a hamacarse. Ahora no voy a una plaza a hamacarme pero la música es como una hora o dos en una hamaca (sonríe), es un momento en el que comparto la energía que vibra en las canciones, hago temas electrónicos y trato de envasar una energía positiva que dispare emoción y estímulo.

Noticias: ¿Su mamá le cantaba algo?
García: Mirá, aprendí a tocar el piano solo, con un tecladito a pila en la casa de mi abuela. Años después, cuando ya podía tocar, componer o escuchar una canción y sacarla, me hacen llegar un cuaderno de piano de mi mamá, yo no sabía ni que ella había estudiado música, y había una foto de ella tocando (se emociona). Nada que decir.

Hay otra imagen que le ronda en la cabeza: él haciendo música en el escenario del Moto GP 2017, con miles de personas saltando alrededor en medio de un aguacero. “A veces te está lloviendo magia y solo tenés que abrir los brazos para recibirla y dejarte bañar. Siento que la vida me está empezando a rozar con un poco de magia. La vida que termina en cualquier momento”.