Economía / 15 de mayo de 2018

Francisco Eggers, el economista que anticipó la crisis

En noviembre de 2016, el profesor de finanzas de la Universidad de La Plata, advirtió a NOTICIAS: “El sector público está endeudándose a ritmo peligroso…”

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En noviembre de 2016, el economista Francisco Eggers, profesor de finanzas de la Universidad de La Plata, anticipó a NOTICIAS: “El sector público está endeudándose a ritmo peligroso. El nivel de déficit ya era muy alto en 2015, el de 2016 será mayor aún y el de 2017 no disminuiría mucho. La esperanza es que en 2018 confluya un fuerte aumento del crecimiento privado, con mayor recaudación tributaria y fuerte voluntad de no aumentar el gasto público. Algunos memoriosos podrían decir ‘esta película ya la vi’, era la misma esperanza que había en la convertibilidad, y si no ven claros indicios de de-saceleración de la deuda, empezarán a retirar sus capitales de todo lo que implique riesgo argentino”. Y así fue.

El Gobierno destaca que el déficit fiscal primario (antes del pago de intereses de la deuda) bajó, pero el financiero (tras abonar los intereses) subió: del 5,2% del PBI en 2015 al 5,9% en 2016 y al 6,1% en 2017.

Director de Crédito Público en el gobierno K entre 2010 y 2013 y desde entonces asesor legislativo del Frente Renovador, Eggers advierte: “En 2014 teníamos un grave déficit fiscal, pero eliminando los subsidios a las tarifas lo solucionábamos. Era una solución complicada, pero había solución. Hoy eliminás los subsidios y seguís con déficit porque aumentaron los gastos rígidos (difíciles de cortar)”.

En primer lugar, el profesor advierte que “los intereses se dispararon” por el endeudamiento. En segundo término, el déficit previsional ya venía creciendo por las moratorias K, pero el gobierno de Mauricio Macri lo ensanchó con la reparación histórica. “Éticamente estaba bien, pero rigidizó el gasto. Otros ejemplos: Macri indexó las asignaciones, se las dio a los monotributistas, bajó las contribuciones patronales, reducirá el impuesto a las ganancias a las empresas, eliminó las retenciones a las mineras y le dio más coparticipación a la ciudad de Buenos Aires. Si sobrara la plata, lo aplaudo, pero… Más discutible es bajar el impuesto a los autos de gama media, que compra el 20% más rico de la población. Ahora vienen tiempos difíciles”.