Mundo / 17 de mayo de 2018

Escándalo de abusos en Chile: el Papa Francisco hace limpieza

El sumo pontífice dio marcha atrás y reconoció que existió encubrimiento. Convocó cónclave en el Vaticano y pasará a retiro a ocho obispos.

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Papa Francisco

La semana entrante (entre el sábado 14 y el lunes 17), en un cónclave sin precedentes para la Iglesia Católica moderna, los treinta y dos obispos que conforman la Conferencia Episcopal chilena, han sido citados al Vaticano para tratar la que se ha dado en llamar “la peor crisis en la historia del catolicismo” en el país transandino.

Esta crisis no es nueva. En los últimos años ha habido un deterioro en la credibilidad de los curas chilenos producto de la explosión de escándalos de abusos sexuales que han salpicado la sotana papal. Francisco recientemente admitió sus errores de apreciación, luego de que una misión especial, comandada Arzobispo Charles Scicluna, uno de los investigadores de abusos más respetados dentro de la iglesia, confirmara que las acusaciones contra el prelado Francisco Karadima eran ciertas.

A su regreso al Vaticano, Scicluna entregó una misiva al Papa diciendo: “Creo poder afirmar que todos los testimonios recogidos en las actas de este proceso de escucha a las víctimas, hablan de un modo descarnado, sin aditivos ni edulcorantes, de muchas vidas crucificadas, y les confieso que ello me causa dolor y vergüenza”.
El informe de Scicluna tiene más de 2600 páginas que dan cuenta de los horrores cometidos por Karadima, descripto con detalles por las atormentadas víctimas.

Karadima. Todo inició con el famoso caso del sacerdote Fernando Karadima, párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón de El Bosque. Las denuncias de abusos comenzaron a sonar desde el 2004, por hechos cometidos entre 1980 y 1990, cuando el cura era el “líder espiritual” de la Pía Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón de Jesús, que tuvo su cenit entre la clase alta chilena durante la dictadura del fallecido general augusto Pinochet. En el año 2012, esta organización fue disuelta luego que las autoridades vaticanas encontraran culpable por abusos sexuales en el año 2011 a Karadima, condenándolo a “una vida de silencio y penitencia”, pero manteniéndole el estado clerical y reubicándolo en un convento de monjas. Los obispos discípulos de Karadima, son sospechosos ahora de proteger y ocultar pruebas fundamentales: entre ellos monseñor Juan Barros, nombrado por Francisco en el año 2015 como obispo de la ciudad de Osorno. “El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar”, fue la respuesta de Francisco en su visita reciente a Chile.

Pero ahora el Papa se prepara para remover a ocho obispos, incluyendo al nuncio apostólico Ivo Scapolo, y a dos cardenales: Francisco Errazuriz, que tiene 84 años, y Ricardo Ezzati de 76, arzobispo de Santiago.

Pero entre los invitados al Vaticano figuran dos obispos vinculados con Karadima: Horacio Valenzuela de la ciudad de Talca, y Tomislav Koljatic de la ciudad de Linares. Ellos, junto a Barros, de acuerdo a fuentes episcopales chilenas consultadas por NOTICIAS, están condenados a ser reemplazados por su protección a Karadima. De hecho ya está casi confirmado que Santiago Silva será el reemplazante de Scapolo como Embajador del Papa en Chile según las mismas fuentes.

Revés. La crisis en la curia chilena es tan grande que Francisco desplegó un equipo especial en Santiago para estudiar y coordinar los reemplazos debido a la desconfianza que hay sobre todo el Episcopado chileno. Es el primer caso de este estilo en el que Francisco toma el tema personalmente, y marca, según fuentes vaticanas un cambio en su política.

El Papa entiende que este tema desprestigia a toda la curia y mancha su papado. “El desprestigio de la Iglesia costará años arreglarlo”, explican a NOTICIAS. “Recién pudieron dar algún paso más en el tema de la condena contra los escándalos sexuales, luego de que el 1º de mayo pasado, el cardenal australiano George Pell, prefecto de la Secretaria para la Economía del Vaticano, fuera procesado en su país por el cargo de abuso sexual”, suman exponiendo la parsimonia vaticana. Las reformas de Francisco avanzan a un ritmo más lento que el esperado en un Papa tildado de revolucionario.

Pell a juicio

El cardenal George Pell, responsable hasta el año pasado de las finanzas del Vaticano (y persona cercana al papa Francisco), será finalmente sometido a juicio por acusaciones de abuso sexual, según decidió esta semana la Justicia australiana. Pell, de 76 años, es el clérigo más prominente de la Santa Sede acusado en relación con el escándalo de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica. Y su caso marca un cambio de época dentro de la curia, que rechazó por décadas todas las acusaciones: Pell incluso era mencionado hasta hace un tiempo entre los “papables”.
El portavoz del Vaticano, Greg Burke, tras el anuncio del tribunal, consideró que aunque resulte absuelto, “es muy improbable que regrese alguna vez a su puesto en la Santa Sede”.
Por otro lado, la jueza a cargo, Bellinda Wallington, consideró que hay suficiente evidencia en al menos nueve de los casos para que Pell (ex arzobispo de Melbourne que se trasladó de Australia a Roma en 2014 para trabajar al lado del papa Francisco), sea juzgado.