Personajes / 21 de junio de 2018

Jean Pierre Noher: “Se gobierna para los ricos y quiero que se gobierne para todos”

Sigue con su unipersonal y produce la obra que protagoniza su hijo Michel. Amor con Paula de Luque y lo que le queda de machismo.

Un día se dio cuenta de que en su apellido había una marca Shakesperiana y que podía jugar con la disyuntiva filosófica del “Ser o no ser”: her o no-her. Jean Pierre Noher echó mano a esa herencia y al baúl que había quedado con las pertenencias de su padre, un tipo que a los 13 se escapó de un campo de concentración nazi vestido de monaguillo y, huérfano, cruzó la frontera adentro de una valija. Del hurgar en los orígenes, nació el disco y el espectáculo, “Her o Noher”, un puente hacia su pasado. Poco antes, lo había impactado la obra “El hijo eterno”, la historia de un hombre que, tras el nacimiento de su primer hijo, descubre que el bebé tiene síndrome de Down. Noher pensó que sería un buen texto para su hijo y cuando compró los derechos, se enteró de que iba a ser abuelo. “Después de que Antoncito (el hijo que Michel Noher tuvo con Celeste Cid) nació y estuvo todo perfecto, le di a leer la obra”. Sería un puente hacia el futuro porque hoy Michel la protagoniza en el Teatro General San Martín, dirigido por Daniel Herz. Él, padre y productor, tiene el pecho inflado a la distancia. Desde junio y hasta agosto, Jean Pierre está filmando “Santos=Dumont”, serie de HBO Brasil.

Noticias: ¿Cuánto lo modificó internamente “Her o Noher”?
Jean Pierre Noher: Pude hacer el homenaje a mi viejo, fue sanador. Es un “ego trip”, pero emociona a la gente y lo hace universal. Cada espectador tiene un resorte donde replica el cuento, es el corazón y la memoria. No hay que mirarse en el espejo de los otros, hay que mirarse en el propio porque cada uno tiene su brillo y originalidad.

Noticias: Necesitó encontrarse con su historia y su color de voz.
Noher: Sí, cuanto más “te desnudas”, más aparece tu almita pequeña, tus sueños de niño, y siento que ese brillo llega más al corazón de la gente. Hay algo lúdico en todo lo que hago. No siento que haya obligación, siempre hice lo que quise.

Noticias: Excepto cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias Económicas para hacerse cargo de la fábrica de ropa prêt-à-porter de su padre y las clases de actuación de Agustín Alezzo le partieron la cabeza.
Noher: Ahí estuvieron los quiebres. No tenía idea de cómo podía funcionar; fui detrás de la pasión.

Noticias: Así como “El hijo eterno” trabaja lo imprevisto y la desilusión, ¿cómo vivió el triunfo de Cambiemos?
Noher: Fue un golpe, duro, sorpresivo. Las convicciones no van a cambiar; siempre me interesó la justicia social, el otro. Hay que ser democráticos, dejar que se gobierne y esperar a que las cosas vuelvan a cambiar. Porque se gobierna para los ricos y me interesa que se gobierne para todos. Fue complicada esta estigmatización que hacen de actores K y no K. En los doce años de kirchnerismo, casi no trabajé en la Argentina, no me beneficié en nada.

Noticias: Y ahora produce una obra en el TGSM.
Noher: Sí, ese aspecto es bueno de este gobierno, tiene una amplitud. Canal 7 tiene cierta amplitud, trabajé en la Usina del Arte también.

Noticias: Está a favor de la legalización del aborto y tilda de extraordinaria la lucha de las mujeres por la igualdad. En sus inicios trabajó con Jorge Porcel, en un humor distinto del de hoy.
Noher: Completamente, los paradigmas cambiaron, por suerte. Venimos de una educación machista, de una TV y de un humor absolutamente machista.

Noticias: ¿Le cuesta acomodarse a los nuevos tiempos?
Noher: Quizás por miedo al no, siempre fui cuidadoso al encarar a una mina. Y en situaciones de trabajo, escenas de beso o de camas, tuve compañeras muy compañeras, acordábamos qué hacíamos. Cuando se produce esa confianza, hasta podés darte un beso de lengua que no pasa nada. Porque hay pasión por el laburo, y porque cuando dicen: “Acción” es acción y cuando dicen: “Corte” es corte. Soy fanático de las mujeres, han sido mi devoción, pero tengo hábitos machistas: no te dejo pagar un café. Pero de espíritu e ideología soy feminista.

Noticias: ¿Se replanteó esos hábitos?
Noher: No. Estoy grande, en pareja y no tengo roce. Seguiré siendo caballero y te abriré la puerta del auto. Si a alguna mujer le molesta, tendré que cambiarlo. Pero no es una muestra de poder, es caballerosidad, no sé cómo definirlo de otra manera.

Noticias: Está en pareja con Paula de Luque, la directora de cine.
Noher: Sí, nos enamoramos y construimos una relación que creo que es la mejor que tuve.

Noticias: ¿En serio?
Noher: Sí, sí, me fui mejorando.

Noticias: ¿En qué sentido?
Noher: Estoy más seguro. Tuve lindas parejas, pero no duran. No tenía predisposición para volver a estar en pareja, quería estar solo.

Noticias: ¿Cómo se conocieron?
Noher: De casualidad, no sé cómo empiezan las relaciones. Estoy contento de estar en pareja. A cierta edad, estar solari es medio…

Noticias: Pero quería estar solo.
Noher: Sí, pero hoy que estoy en pareja, estoy contento, ¡qué querés que te diga! (se ríe), ojalá dure. Tengo mis limitaciones, sigo siendo el mismo fóbico: vivo solo, tengo los viajes y trabajos afuera. Necesito ir y volver.

Noticias: Se armó una forma de trabajar mediante la cual va y viene, sin perder territorios.
Noher: Sí, nómade. Cada vez me gusta menos, conlleva mucha soledad. La última novela que hice en Brasil, “Sol Nascente”, duró un año y hay que bancárselo, estar en el departamentito, lindo, frente a la playa pero son 12 horas en el estudio, laburás y estudiás y estás solari. Es una vida de tenista y uno ya no tiene edad para eso. Hoy no sé si haría una novela larga afuera.

A fines de agosto estrena “El amor menos pensado”, película en la que trabaja con Ricardo Darín, “que es como estar con Pacino o De Niro”, y Mercedes Morán, “mi actriz predilecta”. También filmó “Ouro branco”, de Fox, con fecha para el mismo mes; y “Samantha”, la primera comedia brasileña producida por Netflix, que irá en julio. Y en septiembre volverá con “Her o Noher”.

Noticias: ¿Por dónde pasa hoy su “ser o no ser”?
Noher: (Piensa). “Ser” es lo que intento desde hace muchísimo: ser auténtico con lo que siento y pienso, coherente, escucharme y escuchar al otro, generar buenas relaciones, ser solidario y generoso conmigo también, tener el frente interno en satisfacción en este mundo tan difícil. “No ser” es hacer algo en lo que no crea, ir detrás de cosas que no me representen. Reafirmo mi camino elegido y lo que valoriza y muestra que estoy encaminado es tener un hijo como el mío, hermoso y profundo; yo soy más superficial que él. Cada día me importan más los afectos, los encuentros. Este mundo se convirtió en algo virtual. ¡Te encontrás con alguien y ya sabés todo lo que le pasó porque lo viste en su Facebook! ¡Con lo hermoso que era recibir o esperar una carta! En el 75 me fui a Israel y en el kibutz cada uno tenía un casillero. La desilusión cuando no había nada y la alegría de tener una carta gordita con cositas, con olores (se emociona), eso era mejor.

Valeria García Testa
@valgarciatesta
Fotos: Marcelo Escayola