Personajes / 2 de septiembre de 2018

Gerardo Romano: “A mi edad, si paro, no sé si arranco”

Grabó “El marginal 2” y sigue con “Un judío común y corriente”. Costado frágil, demanda de paternidad y disputa con Carrió.

Quería una ola”. Azulada, espumante, inmensa como el cuadro, se levanta un segundo antes de caer sobre la mesa ratona del living. “No es un tsunami, solo una ola grande, lo que buscaba”, dice Gerardo Romano sobre la pintura del uruguayo Eduardo Cardozo. Por la ventana, en el balcón, se ven plantas que “se cuidan solas”. No hay otro color en el departamento del actor que vive solo, vestido de marrón y negro y con cara de frío. Sin el estímulo de las cámaras de TV, no se enciende: habla despacio, bajo, como si masticara cada respuesta. Es probable que tema declarar algo que le traiga problemas o que sean los problemas los que le impongan su parsimonia, pero este Romano unplugged poco tiene que ver con la imagen que, tal vez a su pesar, creó de sí mismo.

Terminada la grabación de “El marginal 2”, precuela de la serie ganadora del Martín Fierro de Oro, los sábados presenta en el Chacarerean la cuarta temporada de “Un judío común y corriente”, unipersonal escrito por Charles Lewinsky, con dirección de Manuel González Gil. Estará el 29 de junio en el Teatro Roma, de Avellaneda, y el 19 de julio en AMIA.

“Continúo con esta obra porque me se sintetiza, el derrotero de este judío me lleva a reflexionar sobre el sentido de la existencia, la búsqueda de Dios, las religiones”, dice el protagonista de la historia, un intelectual judío que vive en Alemania y debe decidir, invitado por un docente secundario, si da o no una charla ante los alumnos que estudiaron el Holocausto y quieren conocer a un judío.

Noticias: Después de argumentar sobre el rechazo a la invitación, acepta. ¿Hipócrita o es la vida?
Gerardo Romano: No lo es pero saca las capas a la cebolla y se encuentra con la realidad. Lo que queda es pensar el punto de vista, dialogar, cualquier atajo que no lleve a la violencia. Hay una frase interesante: “la traición es la expresión suprema de la libertad”, discutible pero si la das vuelta puede entenderse como la libertad de no ser fiel ni a tus palabras. La escuché a la doctora (Elisa) Carrió decir que Macri era corrupto y nadie la llama traidora.

Noticias: ¿Es la primera vez que se siente tan representado por un espectáculo?
Romano: No, me pasó bastante porque es mi cuarto unipersonal después de “Sexo, droga y rock’n roll”, “A corazón abierto” y “Padre nuestro”. Es un formato que me queda cómodo, se codirige con el director porque no hay otros egos. Es adrenalínico por el temor al blanco. Y te cuidás porque la supervivencia depende de uno.

Noticias: ¿Qué comentarios recibe de parte de la comunidad judía?
Romano: Me contrataron. Hice la obra en AMIA, si bien un sector vinculado a la DAIA no estaba de acuerdo con mis opiniones. Pero AMIA, en una demostración democrática, separó las cosas.

Noticias: Pero a nivel personal, no oficial, ¿qué le dijeron?
Romano: Alrededor de una docena de sobrevivientes de campos de concentración, gente cercana a los 90 años, se acercaron a hablarme. Tengo grabado a un señor, flaquito, que apenas daba unos pasitos, que me tomó la mano y me repitió 14 veces “gracias” mientras se le caían las lágrimas. Otros me dijeron que ayudaba a construir memoria. También hice pasar al escenario a Isabel, hermana de uno de los submarinistas del Ara San Juan. Están solos, no se los escucha. Lo hice también por José Luis Cabezas.

Noticias: En cuanto a esa actitud, muchas actrices salieron con el pañuelo verde frente al público.
Romano: Absolutamente loable, deberían hacer monólogos sobre el tema. En Irlanda, el país más católico, se aprobó y son los jóvenes quienes apoyan. Hay futuro. ¿Acá? No sé si llegará a aprobarse. Cargamos con 30.000 desaparecidos, con torturas antes de matar, es nuestra amalgama sociopolítica. Tenemos una derecha brava a la que no le importan los costos políticos de sus decisiones.

Noticias: “El marginal” es lo mejor que hizo en televisión en mucho tiempo: ¿está de acuerdo?
Romano: La sumatoria de las partes eran más que el todo, actores que nos respetábamos y queríamos. Luis Ortega tiene libertad –se debe traicionar a sí mismo–, siempre trae una idea diferente, el absurdo que termina siendo más real que la vida. Tiene esa libertad porque está el hermano, Sebastián, que maneja la plata y lo caga a puteadas porque tarda mucho, pero a la vez está encantado que tarde para hacer cosas raras.

Noticias: Terminó de grabar “El marginal 2”, el teatro una vez por semana, tiene tiempo libre. ¿Cómo se lleva con eso?
Romano: Hace rato que tengo mucho tiempo libre. No me angustia. Sí la gravedad del momento sociopolítico. Tengo otras angustias de siempre, desde que me di cuenta de que la teta no era mía y existía la separatividad. Y la finitud.

Noticias: ¿Por qué no hace política?
Romano: No lo sé. Soy un francotirador, un librepensador, autárquico y autónomo que digo lo que pienso gratuitamente, a cambio de nada, a pesar de las acusaciones de Carrió. Nunca cobré un peso. No tengo vocación de querellar, no tenemos una justicia expeditiva, pero qué bueno sería humillarla y que pida perdón. Es una denunciadora serial.

Noticias: Un actor tiene aplausos, busca la mirada de los otros. Usted siempre necesitó más, atraer la atención con sus comentarios.
Romano: Sí, hay algo exhibicionista, supongo.

A los casi 72 que cumplirá en julio, es padre de Lucio, de 31, hijo de Andrea Bonelli, y de Rita, de 13, que vive en Uruguay con la mamá, instructora de yoga y ex bailarina. “Fueron muy deseados y me habría gustado compartir más la vida cotidiana con ellos”, dice el hombre que recibió la demanda de otra hija, de 47 años, si el análisis de ADN lo demuestra. No lo esperaba pero no está enojado aunque le moleste la repercusión mediática: “Lo que es, es”.

Noticias: Hablando de lo que es, la actriz Mariana Prommel contó que la maltrató en una grabación.
Romano: No tengo nada que decir. No he sido sujeto activo ni pasivo de acoso. Bah, una vez una directora pero no me traumó. Y otra vez, cuando era chico, en un colectivo, un tipo me tocó pero no se lo pude contar a mis padres.

Noticias: ¿Qué quedó de ese actor hot o que supo hacerse esa fama?
Romano: Nada. Eso de la provocación sexy sucede a pesar de uno, los medios te llevan, nunca me quise subir.

Noticias: ¿Siempre fue ateo?
Romano: No, me crié como católico y varios hechos hicieron que perdiera la fe: los desastres, los genocidios, las contradicciones eclesiásticas. Lo lamento porque me gustaría creer.

Noticias: ¿Se enganchó con la ideología new age y la autoayuda?
Romano: No, todo lo contrario, nada de salvación individual. Apuesto por lo colectivo, la política. Intenté con la meditación pero no pude.

Noticias: ¿Qué lo calienta hoy, qué le causa efecto?
Romano: Tengo un vínculo intenso con la naturaleza, especialmente con las plantas. (Pausa). Sólo vivir. Como dice Serrat: “para vivir, solo vale la pena vivir”.

Noticias: ¿Le da miedo parar?
Romano: Sí. A cierta altura, sabés que parás pero no sabés si arrancás.

Noticias: ¿Qué lo aburre o no le provoca nada de curiosidad?
Romano: Uy, tantas cosas… Las series no me interesan, las películas, los viajes… al menos, de entrada, después me engancho. Me cuesta mover el culo. No me pasa con el teatro y los libros, leo mucho Filosofía.

Noticias: ¿Tiene esperanza en el cambio político?
Romano: La tengo. Pero creo que este país es una rueda repetida. Creo en esos pequeños avances que se dan cuando la rueda vuelve a andar en el sentido que esperamos. Si no, me pego un tiro en este momento, doy por terminada la entrevista y la vida.

Noticias: ¿Alguna vez tuvo un comportamiento machista?
Romano: Si lo tuve, no fue intencional. De muy joven, ignorante, puede ser. Siempre estuve a favor de la legalización del aborto y de las minorías, en contra de la homofobia y de las injusticias.

Noticias: ¿Cuánto hace que murieron sus padres?
Romano: 22 mi papá y 24, mi mamá.

Noticias: ¿Los extraña?
Romano: Sí, mucho. Pero los veo bastante, los convoco y hablo con ellos.

Noticias: ¿Cómo le gustaría morir?
Romano: Dormido. O más romántico, con hijos y nietos alrededor. No en el escenario. Es un garrón para el público y los compañeros.

Leni González
@LenideEscalada