Economía / 10 de septiembre de 2018

Norberto Russo: “Cirigliano creó el negocio de subsidios del transporte y sigue libre”

Norberto Russo, empresario de colectivos, denunció en 2011 al dueño del Grupo Plaza y a Jaime, pero Bonadio los sobreseyó.

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“Una mañana llegué a la empresa y la encontré tomada por la comisión interna del sindicato. El mismo día que Ricardo Jaime asumió en la Secretaría de Transporte (2003) firmó una resolución por la que entregaba Transporte del Oeste SA a la comisión interna, sin preavisos ni nada. De la noche a la mañana, ese era el modus operandi que habían establecido. Y eso que la compañía, como la mayoría en esa época, estaba concursada. Pero enseguida se forzó la quiebra, asumió un síndico y pocos meses después se presentó en el juzgado una empresa nueva, Ecotrans (de los Cirigliano), a la que le otorgaron el servicio y los vehículos de Transporte del Oeste sin licitación ni nada.”

El que relata esta situación es Norberto Russo, presidente de Transporte del Oeste entre 1993 y 2003, y que en 2011 denunció ante el juez Norberto Oyarbide a Jaime por incumplimiento de los deberes de funcionario público y a Claudio Cirigliano, por apropiarse de una empresa con fondos del Estado. “Básicamente, denuncié que en 2003 el secretario de Transporte generó mediante una medida irregular la quiebra de una empresa con el objetivo de quedarse con un negocio a base de subsidios del Estado”, explica Russo.

Después de 7 años sin novedades, en abril pasado, mientras Russo estaba fuera del país, el juez Claudio Bonadio dictó el sobreseimiento de todos los imputados al considerar que los hechos investigados no constituían delito. En la causa figuraba que “entre 2003 y 2004, a través de maniobras encabezadas por el entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime, se habría llevado a la quiebra a la empresa Transporte del Oeste para luego entregar la explotación de sus servicios a la firma Consultores Asociados Ecotrans. En dichas operaciones también habrían participado Héctor Millaci, Claudio Cirigliano, Daniel Lodola y Alberto Dehenen; Millaci como presidente de Ecotrans y Cirigliano, como propietario de la empresa”.

NOTICIAS: ¿Cómo empezó la causa?
Norberto Russo: Por sorteo, la causa fue al juzgado de Oyarbide, fiscalía de Jorge Di Lello. Declaré ante una secretaria, presenté pruebas de todo lo que tenía y lo que sabía sobre Cirigliano desde principios de los 90, cuando lo conocí en la cámara del transporte. Di Lello tomó todo e investigó durante un año y juntó más pruebas, por ejemplo, de que todos los involucrados estaban ligados al Grupo Plaza. Pidió allanamientos a la Secretaría de Transporte y a la empresa, pero cuando emite dictamen, Oyarbide se recusa y deriva la causa a (Marcelo) Martínez de Giorgi que, en vez de allanar, pide a la secretaría que le manden la información. Increíble. Se pasaron dos años entre idas y vueltas, pasándose papeles.

NOTICIAS: ¿Y cómo llega a manos de Bonadio?
Russo: Tres años después de mi denuncia, en 2011 aparece una causa contra Julio De Vido en el juzgado de Bonadio por subsidios truchos y Martínez de Giorgi le manda mi causa para adjuntarla. Pero la rechaza primero y luego la Cámara resuelve que se la quede Bonadio en 2015. Desde entonces, jamás logré que me reciba ni el secretario, fui más de 20 veces y no pude ver ni el expediente. Un día de mayo, hace tres meses, estaba de viaje, me llama el abogado y me dice que habían cerrado la causa por inexistencia de delito.

NOTICIAS: ¿Qué conclusión saca de lo que pasó?
Russo: Me indigna, sobre todo ahora al ver lo que está pasando con los bolsos de (José) López o los cuadernos. Ni (Carlos) Stornelli ni Bonadío fueron capaces de recibirme en años. Estaban con una causa posterior a la mía, con muchos menos elementos, pero a De Vido lo terminan procesando y a mi causa la archivaron.

NOTICIAS: ¿Por qué cree que ocurrió?
Russo: Porque soy un cuatro de copas, no tengo un abogado de renombre… Imaginate que el primer fiscal quiere allanar y terminan meses después pidiendo la información con un juez. Tardaron ocho meses en recibir los papeles de las comisarías donde hicimos la denuncia de la toma de la empresa. La Policía enviaba todo por fax, no se veía nada y, encima, nos enteramos que nunca las denuncias nunca se tomaron.

NOTICIAS: ¿De cuánta plata estamos hablando en subsidios del Estado?
Russo: Tené en cuenta que entre 2004 y 2011 en subsidios para Ecotrans, con 250 vehículos, calculé cerca de 20.000 millones de pesos. Imaginate lo que se debe haber llevado Cirigliano con Plaza, que tenía 2500 vehículos. Estamos hablando de por lo menos, 200.000 millones de pesos, sin contar lo de los ferrocarriles.

NOTICIAS: ¿Qué había detrás de Ecotrans?
Russo: La quebraron, obviamente, cuando empezó a saltar todo. Fue una empresa trucha, creada en un estudio jurídico, que con un capital de 12.000 pesos y sin instalaciones se quedó con una de las empresas más importantes de transporte de pasajeros de la provincia de Buenos Aires, con edificios propios y casi 300 vehículos. Al titular, Héctor Millaci, lo conocía de las reuniones de la cámara de transporte, era un abogado que representaba a Cirigliano y al Grupo Plaza.

NOTICIAS: ¿A quién benefició el cierre de la causa?
Russo: Por un lado a Jaime, que viene acumulando muchas causas y se saca de encima una sentencia. Y en el medio de todo esto, también está Cirigliano, que sigue libre.

NOTICIAS: ¿Le llama la atención que él no aparezca en los cuadernos de Centeno?
Russo: ¡Je! Te puedo asegurar que el número uno, el que inventó todo eso en el transporte, fue Cirigliano.

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