Personajes / 7 de diciembre de 2011

Evangelina Bomparola (43)

“Siempre digo que soy una ilusionista”

La diseñadora habla por primera vez del pasado con Macri. La Industria textil, los talleres clandestinos, bel canto y familia feliz.

Con Franco (Macri) terminamos porque era la vida. En algún momento mi reloj biológico iba a decirme: “Quiero un vestido blanco, hijos, ser Susanita, basta de Mafalda

En su oficina de Recoleta, café de por medio, Evangelina Bomparola admite que es demasiado entusiasta y que le gustaría hacer mucho, si no fuera por el tiempo. “Tengo algo adolescente, creo que una hora dura más de lo que dura”. Muy cerca de allí está su boutique, sobre la Avenida Alvear. Su marca cumple una década y sigue siendo sinónimo de calidad y buen gusto. Juliana Awada, Karina Rabollini, Ximena Caminos (pareja de Alan Faena) y Cecilia Roth, entre otras, son sus clientas.

Bomparola es sobria y elegante, incluso cuando viste chupín y chatitas. “Cada vez estoy más simple y tengo menos ganas de vestirme, adoro los jeans y los suéteres de cashmere. Compro buen corte y calidad, pero no marcas, detesto los símbolos”, asegura. También se confiesa coleccionista de zapatos: “Tengo más de 100 pares, pero ya me empecé a aburrir”. Quizás conserve algo de su adolescencia roquera en Paternal. Su vida fue dinámica. Estudió Comunicación en la UCA e Historia en la UBA, trabajó como productora de moda y periodista, y manejó la comunicación de Hermès Argentina. Y descubrió otro mundo cuando fue pareja del empresario Franco Macri durante ocho años. En diciembre del ’98 se puso de novia con Juan Pons –actual director de una compañía internacional de indumentaria–. Al año y medio se casaron y tuvieron a Beltrán (10) y Esmeralda (6).

Noticias: La ropa habla de quiénes somos. ¿Qué dicen sus diseños?

Evangelina Bomparola: Hablan de calidad, de sentir un buen género y de lo que se siente al mirarse al espejo. También de la no pretensión, no pretende ser más que un vestido, que puede hacerte soñar y sentir muy linda. En la moda uno vende ilusión, siempre digo que soy una gran ilusionista. La exclusividad es otro de mis pilares, hago pocas prendas iguales por color. Además, llevo un registro de las clientas. Si dos se conocen y compran el mismo vestido, les aviso.

Noticias: Algunos opinan que su ropa es cara.

Bomparola: Tiene costos altos porque trabajo con modistas y sastres artesanales y con géneros importados. Eso deriva en un precio alto, pero al ser de muy buena calidad, trasciende cualquier época y mis clientas la siguen usando de temporada en temporada.

Noticias: ¿Quiénes son sus clientas?

Bomparola: Tengo tres tipos. Una conservadora, que nunca se animaría a transgredir. Otra que busca la novedad y quiere sobresalir, y la tercera, que se anima pero no tanto. Y vienen chicas de 13 hasta una señora de 85.

Noticias: ¿Es cierto que quiere hacer una segunda marca, más accesible?

Bomparola: Sí, quiero vestir a todas las mujeres que quieran hacerlo conmigo, y estoy convencida de que lo voy a lograr. Hay que ver cómo, porque se requiere otra inversión.