Sociedad / 6 de enero de 2012

Florencia Macri & Facundo Pellegrino

Amor para la Macri rebelde

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Entre copas. Los enamorados suelen ir a tomar vino con amigos al restó “No me olvides”, del hermanastro de Flor, Nico Palacios.

Es la estrella trash de Punta del Este. Todos lo veranos, instalada en el complejo Manantiales que habita su padre Franco, Florencia Macri se las ingenia para romper los moldes en las tan correctas y chic playas del Este. “Freak”, la definen sus amigos. Vive de noche, duerme hasta tarde, baja muy poco a la playa, huye del sol y se la pasa de gira por fiestas en las casas de sus amigos. Este verano, para disfrutar de su peculiar verano encontró un nuevo acompañante tan cool y desfachatado como ella. El hombre en cuestión es Facundo Pellegrino (24), un ascendente modelo, flaquísimo y alto, que trabajó en campañas para Christian Dior y Ay Not Dead entre otras marcas, y que no se despega nunca de ella.

Son la pareja del verano en el Este. Por las tardes suelen visitar junto a sus amigos el restaurante con más onda de Manantiales, “No me Olvides”, que regentea Nicolás Palacios, el hermanastro de Flor. Allí se dejan ver, se abrazan, se tocan, se besan y posan sin pudor para el éxtasis de los veraneantes.

Ella y él

Una remera negra de Dos Minutos, la banda punk argentina, gorra negra y lentes oscuros son parte del uniforme de él. Ella elige pantalones babucha, una musculosa y una gorra amarilla. El pelo cortísimo y su look andrógino ya son su marca registrada en la más chica de los hermanos Macri. Los dos enamorados toman vino con amigos sentados sobre la vereda de “No Me Olvides”. Se los ve relajados.

Flor y Facundo se conocieron en septiembre del año pasado. Ella había terminado un mes atrás su relación con el diseñador gráfico Germán Werner y estaba en busca de contención. Al poco tiempo de conocerse se fueron a vivir juntos a un departamento que alquilaban en Palermo. Y ahora que descansan en Punta del Este, los arquitectos y decoradores están terminando de poner a punto un piso de 300 metros cuadrados sobre la porteña Avenida Del libertador que Flor compró para estar más cómoda. El nuevo hogar queda en el mismo edificio en el que vive Guillermo Coppola.