Costumbres / 12 de enero de 2012

Martín Caparrós (54)

“A la izquierda de los K está medio país”

Una de las voces críticas del “relato” oficial interviene en los últimos debates del campo cultural. Arrepentidos y desertores. Lanata, Carta Abierta y Plataforma 2012.

Por

“Es muy probable que cuando este proyecto termine de deshacerse, quien gane sea un candidato de centro derecha: Macri, Scioli o alguien por el estilo”.

La palabra “vacaciones” no forma parte del diccionario de Martín Caparrós. Cuando no viaja por el mundo reuniendo material para sus libros, se recluye en su casa de Tigre, un rincón dentro de un jardín verde y salvaje, adonde escribe todos los días con rutina rigurosa. Los resultados están a la vista en cualquier librería: más de dos docenas de libros entre novelas y ensayos, y títulos insoslayables como “La voluntad”, escrito junto a Eduardo Anguita, una monumental historia de la militancia de los 70, pionera en revisar el pasado reciente. Su último logro no es menor. Con su novela “Los Livings” (Anagrama) ganó el Premio Herralde, uno de los más prestigiosos en lengua española. Pero, en 2011, también publicó “Argentinismos” (Planeta) mordaz diccionario que pasa revista a los principales términos de la política nacional. Porque Caparrós, en estos años, ha sido una de las voces más fuertes en el debate que divide a los intelectuales. De ese debate y sus consecuencias, de su nuevo libro y su blog y del futuro post-kirchnerista habló con NOTICIAS.

Noticias: ¿Qué significó para usted ganar el Premio Herralde?

Martín Caparrós: Me dio mucho placer porque es un premio que respeto. De todos los premios literarios que se dan en castellano es el que está más lejos de la plata y más cerca de las palabras. Y porque el grupo de escritores que lo recibieron, es un club al que da gusto pertenecer.

Noticias: La novela tiene muchas referencias a la historia argentina. ¿Cómo deberían ser leídos esos datos del texto?

Caparrós: No puedo ni quiero definir cómo debe ser leído lo que escribo. Sería, para empezar, tonto; para seguir patético y para terminar inútil. Me preguntaron muchas veces si “Los livings” eran una referencia a los desaparecidos. Es una lectura posible pero no la única.