Restaurantes / 30 de marzo de 2012

Restaurant

Elegante esquina porteña

“Damblée”. Av. Rivadavia 3401. 4861-1629/4861-6670. Lunes a lunes de 7 a 1. Estacionamiento gratis 2 horas. Tarjetas. Happy Hour lunes a jueves de 17 a 20 . $ 125/140 con vino, $ 80/100 s/vino.

Por

Un elegante y tradicional edificio de principios del siglo XX, con amplio espacio y un nombre sorpresivo, ya que “Damblée” es una expresión francesa que significa “doble sensación” y que deriva del latín: para el caso indica la armonía entre bar y restaurante bajo “una misma alma”, nos indica Gustavo Cano, dueño de la empresa. La casa fue remodelada meticulosamente y con buen gusto –el dueño trabajó en el mítico “Balthazar”, de Nueva York, el cual inspiró muchos detalles–, incorporando las últimas exigencias de confort, como ascensor al primer piso. En la planta baja brilla una gran barra, y la cava con salón privado, que se suma a otro gran espacio para reuniones del piso superior. La cocina cuenta con horno a leña y otros detalles; y toda la “trastienda” que el público ignora, llama la atención por su modernidad.
La carta de la casa es realmente extensa y cubre las expectativas gastronómicas de los porteños y visitantes de otros horizontes. Su primer paso es el desayuno, con una completa alternativa desde el clásico café con leche y medialunas al “desayuno completo”, a saber: café con leche, tres medialunas o tostadas con manteca y mermelada, copa de jugo y ensalada de fruta, a los que se suman variados “especiales”, como bebidas, sándwiches de miga o tostados. Luego sigue el almuerzo: entradas frías y calientes, pizza a la parrilla, fiambres y entradas varias, tortillas españolas, ensaladas, etc.
Continúa el esplendor de la cocina, que comienza con una buena selección de platos de pescado y mariscos, con variedad y alternativas de cocción: a la plancha, con salsa verde, en salsa santurzana, en papilotte, seguidos de especialidades vasca, asturiana, etc. y luego con el bacalao al estilo portugués, las paellas, arroces, cazuelas y risotti, y culmina con el arroz con centolla, gambas y setas. También se ofrece un menú light y variadas guarniciones y omelettes, y así arribamos a la parrilla: carnes vacunas, cerdos, aves, supremas y milanesas (aproximadamente 35 alternativas). Luego continúan las pastas de Cecco y frescas, con variadas salsas especiales (scarparo, puttanesca, etc.) o simples (alliolio, pesto y otras).
Y llegamos a los postres, clásicos, regionales, copas heladas (más o menos 32 en total), más una interesante colección de vinos de postre y de tés y cafés. Como existes zonas intermedias entre comidas, proponen panini, tartas, picadas, tapas, hamburguesas, más los infaltables aperitivos y tragos. La casa tiene su filosofía: Damblee proviene del latín Demble, que en nuestro dialecto designa la armonía y convivencia de un restaurante y un bar “bajo una misma alma”, algo que se cumple al pie de la letra: ¡que sea por muchos años!
El mundo de los restaurantes y bares marca el estilo de una ciudad y quizás de una región, o hasta de un país. Aquí hemos asimilado variados estilos, por la gran inmigración que recibimos de variados países, etnias y culturas. Deberíamos apoyarlos con todo énfasis