Economía / 21 de junio de 2012

Clases Magistrales

“La irresponsabilidad de Estados Unidos”

El ex canciller y el periodista especializado en temas internacionales analizan los cambios de la economía mundial.

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El ex Canciller Rafael Bielsa junto al periodista Rodrigo Lloret.

Si algún consenso existe acerca de los orígenes de las fallas geológicas que derrumbaron la economía del mundo, es que se sitúan en el sector financiero. Es razonablemente mayoritaria la opinión de que uno de los problemas que existen con los bancos centrales en Europa es que se ven a sí mismos como defensores del sistema bancario. En consecuencia, en momentos en que Barack Obama anunciaba un plan para limitar el tamaño y las actividades especulativas de los bancos y las entidades financieras, adoptar sin más las recetas que provienen de dicho estamento equivaldría a pedir consejos al zorro sobre cómo cuidar a las gallinas.

El Banco Central norteamericano, que completó el proceso de reelección de su autoridad en el 2010 (Ben Bernanke) por otros cuatro años, tiene como mandato “conducir la política monetaria del país, a través de influir las condiciones crediticias y monetarias de la economía, con el objetivo de alcanzar el máximo empleo posible, además de mantener precios estables”. Esto es, las preeminencias son el pleno empleo y la baja inflación. En cambio, las prioridades de los bancos centrales en Europa (incluyendo el Banco Central Europeo, BCE), son inversas; en el caso del BCE, su función principal “consiste en mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona del euro”. Aunque los Estados Unidos son percibidos en Europa como liberales, lo cierto es que, siguiendo los preceptos de Maastricht (tratado de la Unión Europea de 1992), no hubiesen podido ser aceptados en la Unión Europea, pues sus quebrantos durante el período 1989-2007 fueron superiores a lo permitido.

Existen estudios econométricos que aseguran que hay una total falta de datos empíricos que avalen la tesis de que a mayor independencia se sigue una mayor credibilidad de los bancos centrales, lo que conduce a mayor crecimiento y desarrollo. El profesor de Economía Aplicada Alberto Montero Soler sostiene que la concesión de un mayor grado de independencia para la banca central constituye un asunto demasiado problemático como para poder ser resuelto con referencias cuestionables acerca de su efecto sobre la credibilidad de la política monetaria.