Personajes / 24 de agosto de 2012

Leandro Cristóbal (38)

“No soy cocinero de blanco ni rockstar”

Dueño del Café San Juan y chef mediático de Utilísima, le apasiona el skate. Cocina de la abuela y amasar pastas con las hijas.

"Me gusta cuando viene gente mayor al restaurante y se emociona, dice: “Esto lo hacia mi tía, que era española.” Es mi estilo, con una vuelta de rosca, más moderno".

Soy un pibe que sale en la tele cocinando, no soy una estrella de rock”, dice Leandro “Lele” Cristóbal mientras ceba mate en el living de su departamento de San Telmo. Resaltan sus brazos tatuados, cuenta que también tiene tatuajes en los hombros, la cintura y las piernas y que algunos se los hizo su amigo Colo hace más de veinte años. En uno aparecen los nombres de sus hijas, Isabella (8) y Bianca (4).

Dueño del famoso Café San Juan en San Telmo y cocinero mediático –su programa “Café San Juan” va por la segunda temporada en la señal Utilísima– Lele sigue siendo el mismo chico de barrio que se crió en Quilmes. Informal, autodidacta y apasionado del skateboarding. “La primera vez que quise estudiar cocina me gasté el dinero que me había dado mi vieja para la inscripción en comprar telas en el Once para una marca de ropa que pusimos con unos amigos. Después intenté cuando ya estaba trabajando y me dijeron que no valía la pena. Nunca me gustó estudiar y menos ir a la escuela. Así que aprendí trabajando. Eso sí, siempre elegí buenos lugares”, recuerda y sonríe.

Noticias: Hace poco una publicación lo llamó “cocinero salvaje”. ¿Es así?

Leandro Cristóbal: No creo, salvaje no, ese puede ser un título para vender. Es cierto que no soy el típico cocinero de blanco, que soy autodidacta y puedo ser un poco maleducado a veces, pero de ahí a ser salvaje… Hasta soy bastante delicado para algunas cosas.

Noticias: ¿Cómo definiría su estilo?

Cristóbal: Hago una cocina bastante simple, de mercado, basada en buenos productos y con técnicas muy “roots” (enraizadas). Tipo comida de una abuela. Me gusta cuando viene gente mayor al restaurante y se emociona, dice: “Esto me hace acordar a mi abuela”, “Esto lo hacía mi tía que era española”. Es ese estilo, pero con una vuelta de rosca, un poco más moderno.

Noticias: Su otra pasión de toda la vida es el skateboarding.

Cristóbal: Sí, empecé a andar en skate a los once y mi hermano a los ocho (Luciano, rider profesional). Hice bastante, competí, pero no llegué a ser profesional. Ahora no tengo tiempo y estoy fuera de estado. Disfruto más viendo andar a los pibes que la rompen o a mis amigos en un campeonato y difundiendo el deporte.

Noticias: Sigamos con la cocina, ¿cuáles son los puntos fuertes de su restaurante?

Cristóbal: Es una fonda moderna, chiquita, familiar, con mesas muy pegadas, mucho barullo, donde hay siempre cola y llamás y no hay lugar y somos pocos para atender. Pero la comida es fresca, los platos son para compartir y a la gente le gusta. Tenemos clientes que vienen desde que abrimos. Hay ojo de bife, el que me gusta a mí porque tiene grasita en el medio y está buenísimo. Bondiola de cerdo, pescados y en los últimos tiempos me fui volviendo bastante loco y metiendo platos. Ahora tenemos liebre, conejo, perdices, pulpo, langostinos, arroces, pastas.

Noticias: Y está por abrir un segundo Café San Juan en San Telmo.

Cristóbal: Sí, más grande y con el mismo tipo de comida, pero con mucha pasta. Hace poco fui a Nueva York con el chef que labura conmigo a comprar maquinaria, ver restaurantes, el diseño de los lugares italianos, y también hice contactos. Me gustaría hacer el programa desde allí en algún momento y mostrar la ciudad con mis ojos, con mi mirada un poco más “root”. Es un proyecto. Entre las cosas que compré está la máquina (enfatiza), una máquina italiana que hace pasta fresca de todos los colores, y también un ahumadero para ahumar mis propios productos. Vamos a fabricar todo para los dos restaurantes, incluso el pan. El café más chico va a volver a ser como era antes, seis platos, impecables, cuidados, y yo voy a estar en los dos.

Noticias: ¿Su mamá lo acompaña siempre?

Cristóbal: Sí, mi mamá me acompaña y es mi socia desde el principio. Ahora se encarga de recibir a la gente y de manejar la caja al mediodía.

Noticias: ¿Y sus hijas ya cocinan?

Cristóbal: Sí, cocino mucho con ellas. Por lo general el lunes, el día que no trabajo, cocinamos juntos. Amasamos pastas, a veces sólo hacemos la salsa y comemos pasta importada, otras veces hacemos pizza. Hace poco Isa se hizo un guisito de lentejas  mientras yo hacía una pastita. Les gusta, comen pulpo, alcaparras, conejo y sin meterle presión. No soy un padre cocinero fanático. Tranqui, si les pinta, bien.

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