Sociedad / 11 de diciembre de 2012

El hincha de San Lorenzo que no quiere la vuelta a Boedo

Me preocupa como sociedad, la lógica de quienes impulsan la vuelta de la cancha de San Lorenzo, una ideología discriminatoria, que habla de una sociedad egoísta y perversa.

Lo que realmente les molesta a quienes impulsan la vuelta a Boedo es, que la cancha actual se encuentre cerca de una villa, y quieren discriminarla aun mas, alejándose de ella, el padre Lorenzo Maza en la fundación del club, dijo que su utilidad era sacar a los niños de la calle, hoy lloraría al ver que lo único que hace el club es segregarlos mas.

La dirigencia del club y el estado creen mas lógico gastar millones y millones en destruir miles de puestos de trabajo legítimos, arruinar decenas de negocios, desvalorizar un barrio entero y afectar la vida de miles de vecinos en vez de pensar en como mejorar la condición habitacional y social de esa gente.

Es mentira que impulsan la idea de una restitución histórica por ideología, sabemos que la dictadura fue lo peor que nos pasó a los argentinos, pero la venta de la cancha de San Lorenzo fue un negociado turbio donde los dirigentes de esa época, (como Moisés Annan), eran colaboradores del gobierno de facto, San Lorenzo fue cómplice, no solo víctima. La verdadera estafa de la dictadura fue con los vecinos de Boedo por no abrir las calles y no dejar crecer el Barrio como merece, deuda nuevamente olvidada.

Pedir volver al predio de Av. La Plata es como pedir la demolición de la autopista 25 de mayo y la restitución de los terrenos expropiados también por Cacciatore a sus antiguos dueños. Es una locura intentar volver las cosas atrás, como si el tiempo no hubiera transcurrido, porque las ciudades y los barrios cambian y avanzan.

El trasladar la cancha va en contra de toda lógica urbanística, (Incluso la ley de ordenamiento urbano de C.A.B.A), ya que en el mundo se intenta desconcentrar este tipo de eventos de barrios poblados o zonas residenciales, mas aún en un país donde los partidos de futbol están tan ligados a la violencia y a la inseguridad con sus Barras Bravas.

Entiendo a los fanáticos que quieren la vuelta, justamente el fanatismo es sentimiento puro, lleva a actuar sin pensar, solo por pasión, por eso los fanáticos se equivocan mucho y se exceden. Es mas, el llamar por los fanáticos “Tierra Santa” al predio me parece una triste profecía, en ningún lugar de la tierra, hubo y hay tanta violencia de fanáticos como en ella, desde las cruzadas medievales a los bombardeos actuales, en nombre de la recuperación de “tierras santas”, se asesina, se avasallan derechos y se somete a los débiles, a los sin voz y sobretodo sufre el pueblo las consecuencias.

Por otro lado ¿Que clase de políticos aprobaron algo que ni siquiera estaba en el temario, de forma express y sin audiencias públicas como pide la ley?, ¿los desinformados?¿ O los que quieren lavarse las manos o ganar rédito político y electoral fácilmente o los que desean gastar millones en el bien de pocos, a los que no les importa arruinar un barrio, o los que se relamen sabiendo que tras estas polémicas e irracionales obras hay dividendos y corrupción?

Quiero lo mejor para el club y que se repare cualquier injusticia que haya sufrido en su historia, mas en una dictadura, aunque San Lorenzo no haya ayudado en estos años al barrio, (ni siquiera pudo mantener mínimamente digna la plaza de Salcedo y Mármol), tampoco defiendo a Carrefour (pero debemos cuidar a sus trabajadores), defiendo un barrio que necesita que se abran sus calles y se cumplan mil promesas.

No podemos aceptar que se cometa semejante acto de barbarie y autoritarismo con una expropiación para la colocación de una cancha de fútbol, en un barrio que necesita mas trabajo, escuelas, cultura, hospitales , transporte público y servicios para todos y menos negociados, violencia, corrupción e inseguridad.

Daniel Quiroga