Cultura / 20 de diciembre de 2012

Jaime Bayly (47)

“Es riesgoso venir a la Argentina”

Cuenta que lo alertaron sobre un plan de Hugo Chávez para matarlo. Desde entonces, se siente en peligro. En su novela, “Morirás mañana”, convierte la paranoia en literatura.

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El personaje. Es peruano, declarado bisexual y estrella de la televisión. Vino a Buenos Aires a presentar su última novela.

Hace tres años, Jaime Bayly recibió una de las visitas más extrañas de su vida. En esa época, el escritor y conductor de televisión hacía un programa en Colombia y una tarde lo fue a ver al hotel el jefe de inteligencia del presidente Álvaro Uribe. Le traía fotos con las caras de once desconocidos, expedientes que tenían hasta la historia clínica de cada uno y datos sobre el lugar donde se reunían para aceitar un plan. “Me dijo que el jefe de ese equipo era un argentino, un ex montonero que se refugió en Venezuela. Y me explicó que la misión de esos once sujetos era infiltrarse en Colombia con documentos que les había proporcionado Hugo Chávez, encontrarme y acabar con mi vida”, cuenta Bayly y nada indica que se trate de un chiste.

En todo caso, el plan para asesinar a una de las caras más conocidas de la televisión en español no prosperó, pero para él fue el origen de una obsesión de la que nacieron tres novelas que reunió en “Morirás mañana” (Alfaguara), el libro que vino a presentar en Buenos Aires.

Las tres tienen como protagonista a Javier Garcés, un escritor que se entera de que tiene un cáncer terminal y decide salir a matar a los enemigos que cosechó en su vida. La primera de las historias transcurre en Lima, la segunda en Chile y la última en Buenos Aires. No hace falta escarbar mucho para darse cuenta de que detrás de los personajes que este Garcés va matando sin muchos contratiempos, hay personas reales que Bayly conoció en la Argentina.

El famoso periodista de las entrevistas picantes tiene 47 años y lleva publicadas 14 novelas desde su debut con “No se lo digas a nadie” (1994). Ha sido finalista del premio Planeta y en 1997 ganó con “La noche es virgen” el Premio Herralde, uno de los más prestigiososos de Hispanoamérica. Bayly usa el pelo largo y oculta un par de kilos de sobra bajo un traje oscuro que parece de estreno. Está en su elemento en el fino salón del Hotel Alvear donde ambientó algún pasaje de su última novela y es allí donde recibió a NOTICIAS.

Cultura y televisión. A pesar de su fama de deslenguado, Bayly habla muy despacio e intenta que la persona que tiene en frente se sienta cómoda. Ofrece algo para tomar y un lugar en el mismo sillón que ocupa. También le pide disculpas a la mucama del hotel, que tuvo que interrumpir su tarea mientras le hacían una foto. El tipo es un seductor que eligió como protagonista de varias de sus novelas a homosexuales y armó su propio personaje en torno a la ambigüedad sexual. Hoy está casado con Silvia Núñez del Arco, una escritora de 24 años con la que tiene una beba de un año y medio, su tercera hija. “Tenía ilusión de un varón pero parece que cuando busco dentro de mí no sale nada masculino, mientras que las reservas femeninas son inagotables”, dice.

El caso Bayly es extraño porque parece vivir en dos planos diferentes. Es un escritor prolífico, de relativo prestigio, al que el propio Mario Vargas Llosa recomendó a una editorial cuando leyó el manuscrito de su primer libro. A la vez, es una figura de la televisión latinoamericana de los ’90 que suele aparecer en las revistas de chimentos, vive en Miami y es blanco de los paparazzi. Algo así como una Susana Giménez, con impronta provocadora, un poco sesuda y bien política.

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