Política / 21 de enero de 2013

GALAN

Las mimosas vacaciones de Manzur en Pinamar

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Los arrumacos del ministro de Salud con su esposa Sandra Mattar después de dormir la siesta, y a la vista de todos en Pinamar. Fotos: Eduardo Lerke.

Dos horas bastaron para despejar su cabeza. El ministro de Salud, Juan Manzur, encaró hacia su carpa en el balneario Posta Sur en Pinamar. Corrió la mesa, se tapó la cabeza con una remera y se recostó. Estaba listo para una siesta reparadora, en medio de su escapada de fin de semana a la Costa Atlántica. A su alrededor, los chicos correteaban y comenzaba una ronda de mate. Era un domingo más de enero y apenas pasaban algunos minutos de las 16. Y la siesta se imponía después del opíparo almuerzo que un rato antes había compartido con veinte personas en el restaurante de un balneario vecino, Miraflores, donde hubo rabas, otros platos con frutos de mar y una larga sobremesa.

Pero fue recién después de la siesta cuando el ministro desplegó todo su encanto. La que lo disfrutó fue Sandra Mariela Mattar, su esposa y la madre de sus tres hijos. Cuando él abrió los ojos, ella se le acercó, lo abrazó y lo besó. Él la correspondió. También respetó los días de vacaciones en familia y alejado de los actos oficiales. Pese a estar a pocas cuadras, Manzur decidió enviar a un secretario a la inauguración del parador que su ministerio montó en Pinamar, donde los turistas pueden tomarse la presión y pesarse, entre otros servicios. Él estuvo ausente, pero con aviso. Es un millonario in love.

Millones. Manzur estaba muy relajado, sin preocuparse por la política o por su condición de hombre más rico del Gabinete. Pese a su fortuna, y tras la recomendación presidencial, el ministro decidió pesificar sus vacaciones y veranear en la Costa Atlántica, al igual que su par de Defensa, Nilda Garré, o el senador Aníbal Fernández.

Según su declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción, el tucumano declaró tener casi 10 millones de pesos, el 50 por ciento más que lo que había admitido en el 2010. Sus negocios inmobiliarios le reportaron buenas ganancias. Tiene divididos sus intereses a lo largo y ancho del país. Campos, casas y otras propiedades en Tucumán, San Juan y Buenos Aires engrosan su patrimonio.

Durante el 2011 –el último período sobre el que hay datos oficiales– la actividad inmobiliaria le dio buenos rindes. Fue cuando se desprendió de ocho departamentos en Tucumán y cuatro en Caseros, provincia de Buenos Aires.

Al igual que la Presidenta, el ministro de Salud recibe mensualmente ingresos por el alquiler de sus propiedades. En este caso, Manzur decidió invertir en departamentos en San Juan. Eso sí, a diferencia de Cristina Fernández, todavía tiene 55.000 dólares en efectivo, debajo del colchón.

Más allá de sus inversiones en ladrillos, Manzur también decidió meterse de lleno en el negocio del aceite de oliva, a través de una empresa que controla su esposa, Sandra Mariela Mattar. La misma que lo mima en la arena de Pinamar.

 

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