Política / 22 de febrero de 2013

Jorge Altamira: “Estuve tres veces en Punta”

El trotskista rememora sus escapadas al Este y cuenta cómo consigue descuentos en productos premium. Hijo surfista y tomates cherry.

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“Me hacen descuento con los tomates cherry por mi fanatismo. Si llevo tres kilos, al momento de ir a la caja el dueño grita 'pónganle cuatro'”. Fotos. Octavio Mancini

Jorge Altamira está ofendido por el precio del queso blanco untable. “Pagaba los 500 gramos a 3,80 pesos y ahora los 400 gramos están a 26. ¡A 26! ¡Qué hijos de puta!”, dispara el líder del Partido Obrero (PO), de paso por Mar del Plata. Altamira reconoce que las vacaciones perdieron cierto encanto para él hace 17 años, cuando su hijo Fernando (33) hizo con amigos su propio plan estival. “Ahí se me cayó la pasión por las vacaciones, pero yo disfrutaba mucho, y con la edad él fue cambiando sus modos de vacacionar. Una vez se le dio por comprarse una tabla de surf. Las vacaciones fueron para mí muy importantes, era una forma de estar con mi familia”, asegura con cierta nostalgia el dirigente.

Noticias: El surf no está muy asociado al PO. ¿No le hizo ruido que él lo practicara?

Jorge Altamira: Mi hijo ha sido desde los cinco años uno de los mejores nadadores. Lo llevaba a nadar y me dijeron: “Este es un valor”. Entonces, a partir de ahí, comenzó con la natación. Esa práctica lo vinculó también con el waterpolo. El tema de la tabla de surf era como una etapa superior a la natación y el waterpolo.

Noticias: ¿Dónde veranea?

Altamira: A mí me gusta la playa, inclusive me gusta la estética del mar. El problema es que los médicos no me permiten exponerme al sol, a las 11 de la mañana ya me tengo que volver. Igual, nunca me gustó tomar sol, sí hacer actividades al aire libre. Hace bastante que no veraneo.

Noticias: ¿Dónde veraneaba?

Altamira: En familia hemos ido entre Miramar y Mar del Plata, que son playas más tranquilas, en enero o febrero. En muchas ocasiones fuimos a Brasil. Yo soy realmente un militante, entonces levantarme a la mañana y no tener diarios en castellano, para mí ya es vacaciones. El solo hecho de poner una radio y que no me digan a quién metieron en cana por corrupción es fantástico.

Noticias: ¿En Brasil alquilaba?

Altamira: Sí. Muchas veces he ido por las diferencias económicas. En períodos hiperinflacionarios no costaba nada. La primera vez, mi hijo tenía seis meses y fuimos a Florianópolis, que era una escuela política del Partido Obrero bajo la dictadura militar. Nosotros éramos un partido proscripto. Por lo tanto, teníamos que hacer el pasaje por la frontera, bajo la mediocridad y la loza de la dictadura, despertar la inquietud intelectual de la gente que quería luchar junto a la izquierda. En esa oportunidad alquilamos una serie de casas, había colchonetas y se combinaban las vacaciones, la recreación, el mar, con discusiones políticas y teóricas. Fueron vacaciones espectaculares. Siempre íbamos en un Renault 12 sin aire acondicionado.

Noticias: ¿Cómo ve los precios?

Altamira: En materia de lácteos es de terror. Hay momentos en que es de terror todo lo que tiene que ver con verdulería. En el 2012 recuerdo que el tomate llegó a 19 pesos el kilo. Yo que soy un fanático del tomate, dejé de comer.

Noticias: ¿El tomate cherry también le gusta?

Altamira: ¡Soy un drogadicto del tomate cherry! Tengo una ventaja que debo confesar: nosotros teníamos un local en la calle Ayacucho y el verdulero era muy amigo del PO. En particular, a mí me hacen descuento con los cherry porque saben de mi fanatismo. Si voy y me llevo tres kilos, al momento de ir a la caja el dueño grita “pónganle cuatro”. ¡Y no me cobra ni siquiera tres! De lo contrario, el cherry sería inaccesible para mí. Yo de golpe puedo comprar por 19 pesos el kilo de tomates, pero me violenta el abuso, entonces hay cosas que no pago. Yo selecciono precios, me fijo a cuánto está la lechuga mantecosa comparada con la violeta.

Noticias: ¿Hay un perfil del veraneante PO?

Altamira: Quiero decir algo muy seriamente. En este país se ha conquistado hace muchos años el derecho de los obreros a vacacionar. Hay una conciencia de ese derecho. Ahora la inmensa mayoría no va de vacaciones porque hay un profundo deterioro de las condiciones de vida y de trabajo y mucha gente tiene que estar trabajando en vacaciones porque el trabajo en las ocho horas no va. Así como tiene que hacer horas extra, trabajar los domingos, se le plantea trabajar en vacaciones. No se toma más personal sino que se superexplota. Hemos tenido un retroceso.

Noticias: ¿Conoce las playas de Punta del Este?

Altamira: Tengo una noche en Punta del Este. En el ’69, en un viaje a Uruguay, me conseguí una novia de allá. Fue muy bonito, los dos suspendimos nuestras actividades, yo no conocía Uruguay y fuimos a cenar a Punta del Este. Otra vez, volvía de algún lugar y dije “pasemos por Punta del Este”. Mi mujer compró algunas cosas y seguimos viaje. Y hace 25 años, en invierno, fui a dar una conferencia a Montevideo, llevé a mi familia y en un momento dado fuimos a Punta del Este. Así que fui una vez una noche, una vez un mediodía y una vez una tarde. Me falta ir una vez a la mañana.

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