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Sociedad / 10 de mayo de 2013

Los periodistas de América

Una pelea que da buen rating

Con Lanata como colega invitado, la interna ventilada al aire del canal de Palermo no se detiene y suma audiencia. Egos y enojos.

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“Vos sabías a quién estabas entrevistando”, justificó Graña cuando Majul se quejó de la actitud de Mónica Gutiérrez en “La Cornisa”.

En rating estamos bárbaro, lo que necesitamos ahora es un psicólogo”. El diagnóstico es de un hombre con alto rango en América TV. Es que el escándalo por la ruta del dinero K estalló en la pantalla de El Trece, pero fue en el canal de Palermo donde se sintieron las esquirlas: la audiencia crece a la par de los enfrentamientos entre sus periodistas, que se cruzan en vivo por diferencias políticas, conceptuales y hasta personales. La última disputa fue la que protagonizaron la conductora del noticiero, Mónica Gutiérrez y Luis Majul: ella se retiró intempestivamente de La Cornisa después de una discusión que comenzó en vivo y siguió en los cortes. No era la primera pelea para Gutiérrez ni tampoco para Majul. Él venía de lamentar su participación en un informe de Luis Ventura sobre Jorge Lanata y ella ya se había cruzado semanas antes con Rolando Graña por una entrevista a Federico Elaskar, el financista dos veces arrepentido del caso Báez-Fariña. “No me gusta que discutan entre ellos”, jura Daniel Vila, pero cuesta creerle. El rating acompaña.

América pelea el segundo lugar en la televisión gracias a su política de salir siempre en vivo: desde la mañana a la noche, no hay ficciones en la programación ni envíos pregrabados que permitan un mínimo control de lo que pasa en el aire. El vértigo permite explotar el rating minuto a minuto, pero supone sus riesgos: no se pueden editar los exabruptos y las peleas llegan sin intermediarios hasta el televidente. El morbo, agradecido.
Caso Majul. El morbo –precisamente– era el tema de “La Cornisa” el domingo 5. Majul abrió su programa con dardos para Luis Ventura, que el día anterior había dedicado un envío completo a ahondar en el pasado de Lanata. Majul, como su biógrafo, había concedido una entrevista con la condición de que emitieran también su condiciones: quería dejar claro que entendía un ataque a Lanata como una suerte de desvío de atención favorable al Gobierno.

El programa de Ventura había sido lo esperable: testimonios picantes, contradicciones en viejos tapes y hasta grafólogos que analizaron la firma de Lanata. La enfermedad de su madre, su historia con la droga, la fragilidad de su salud y hasta su relación de pareja quedaron bajo la lupa de Ventura, que ya le había dedicado al periodista la tapa de Paparazzi. Era un capítulo más de la batalla desatada después de la cámara oculta a Leonardo Fariña en “Periodismo Para Todos”. El marido de Karina Jelinek se sentó en el living de “Intrusos” y aseguró que todo había sido ficción. Ventura se mostró convencido y defendió a Fariña con un ahínco que muchos encontraron sospechoso. Por ejemplo, Lanata. Cuestionó a Rial y a Ventura y los acusó de responder a directivas de Casa Rosada y de Carlos “el Chino” Zannini, el secretario de Legal y Técnica. Con Rial el asunto se aclaró al aire, en dúplex radial entre Mitre –donde trabaja Lanata– y el ciclo del conductor de “Intrusos” en las mañanas de La Red. Pero Ventura quedó fuera de la reconciliación y Lanata tuvo su respuesta: la tapa de revista y el programa especial, ambos nutridos con la biografía escrita por Majul y publicada en diciembre del año pasado.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1898 de la revista NOTICIAS.