Personajes / 20 de junio de 2013

Roberto “Palo” Pandolfo (48)

“El éxito en la Argentina es corrupto”

Presenta nuevo disco con su banda La Hermandad y celebra sus tres décadas de carrera. Los rockstars, drogas duras y filokirchnerismo.

Canta y embiste. Nació en el barrio de Flores, hace yoga y dice que ser líder de una banda de rock es de mal gusto.

Romántico, Palo Pandolfo busca verdades reveladoras que intuye se esconden en lo más profundo del ser, para plasmarlas en sus canciones como salen: hermosas o incómodas, las quiere en su forma más pura. El primer tema que compuso bajo lo que llama una suerte de “estado de gracia” fue “Sangre”, cuando lideraba el grupo “Visitantes”. Después de tomar ácido agarró la guitarra y salió la canción entera, “como si ya estuviera compuesta”. La segunda vez fue mientras preparaba “Ritual Criollo”, su cuarto disco como solista. “Estaba como poseído”, dice, cuando salió “Oficio de cantor”, pero en esta oportunidad fue en un clima absolutamente familiar: después de un almuerzo con su mujer y su hija, y tomando mate.

Es que entre uno y otro pasaron 16 años y el músico cambió: remplazó el rol de rockstar  por una orientación más mística. “Me emocionó tanto el tema que me puse a llorar, porque estaba diciendo cosas que desde el nivel consciente por ahí uno prefiere no decir, como confesar que el amor viene y va. Era como decir una verdad muy profunda y sin filtro”, evoca con tono tranquilo. A partir de ese momento decidió que su próximo álbum sería creado bajo ese método, “desde el automatismo”. Entonces, afina la guitarra, porque siente que en ese momento también lo hace consigo mismo, y deja aflorar eso que guarda en su interior. Así surgió “Esto es un abrazo”, su nuevo disco, que presenta esta noche en Niceto Club.

Noticias: Su método de componer parecería responder a una imperiosa necesidad interior de expresarse musicalmente, ¿es así?

Roberto “Palo” Pandolfo: Encaro la composición desde mil lugares… también desde el cuaderno, porque muchas veces uno se sienta y escribe en seco. Tengo muchos textos en prosa que no van a ir nunca a la canción, se quedan ahí… Es una manera de expurgarme y de análisis; yo no hago terapia, escribo y a veces digo cosas bastante fuertes. Una vez que saqué los temas de este disco, en mi vida personal hubo cambios: vendí mi casa y nació mi hijo varón. Paré de componer, no tenía la energía para seguir haciéndolo, y ahora, después de dos años, retomé y me tiene muy feliz.

Noticias: “La Hermandad” es la tercera banda que lo acompaña en su etapa solista, ¿por qué esto de ir cambiando de músicos con cada nuevo álbum?

Pandolfo: Con “La fuerza suave” sacamos un demo –“Intuición”– muy bueno, pero la compañía que la bancó dijo que faltaban temas comerciales. Después grabé “Antojo”, un disco de covers, a pedido de los productores, y la banda quedó un poco diluida. En ese momento me empecé a cansar un poco de lo eléctrico y surge “Ritual criollo”, que canaliza toda la veta folclórica, tanguera y psicodélica mía, porque todo está basado en los Beatles, en Spinetta y en García. Y armé una banda totalmente folclórica. Después armé “La Hermandad” buscando un disco rockero, pero la quiero conservar. Para mí es importante que se pongan la camiseta y vibren conmigo. Porque por más que me hice solista, mi objetivo no es serlo sino tener la banda ideal.

Noticias: ¿Qué lo impulsó a lanzarse como solista y abandonar “Visitantes” en un momento en el que el grupo contaba con hits y buena convocatoria?

Pandolfo: No decidí hacerme solista, quería hacer un disco solo en el Año del dragón, en el 2000, pero “Los Visitantes” no me aguantaron. Mi propuesta fue: paro un par de años, hago un disco y después vuelvo. Pero no hubo quórum para esperar, no lo entendieron. Todavía creo que no fue una gran idea de parte de la banda. Igual, las cosas son como son y si me quedé solista es porque tenía que ser así, será lo mejor.

Noticias: ¿Y por qué esa necesidad de sacar un disco solo?

Pandolfo: Estaba cansado de ser el líder de la banda. La estrella de rock es patética y decadente. Gente con el ego hasta las nubes, y las minitas se le tiran porque está arriba del escenario. Está lleno de gente que está inflada por una guitarra y un escenario. Es   gente que se cree mejor que los demás, que tiene más onda. Además, está totalmente identificada con el imperio yanqui: Steven Tyler, el cantante de Aerosmith… Son gente de mal gusto: votan a partidos republicanos, son de derecha… salvo John Lennon o David Bowie. Mirá a Charly García… es la persona que yo admiraba, alguien totalmente perdido por la cocaína. O sea, puede estar bien en un determinado momento: en el año `40 en Buenos Aires, después ya está. Ser líder de una banda de rock es totalmente de mal gusto. Por eso yo de alguna manera decido dar un paso al costado: quise hacer un disco como un pibe que escribe canciones. Me parece un gesto de humildad, aunque parezca todo lo contrario, de hecho el camino fue super cuesta arriba.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1904 de la revista NOTICIAS.

Producción: Esteban Vedia. Agradecemos al Hotel Palermitano por su colaboración. Ropa: Phillgreen.