Blogs, Opinión / 28 de octubre de 2013

Massa y la cabeza presidencial

Daniel Scioli le pidió a Sergio Massa que midiera fuerzas con Cristina Kirchner y el Intendente de Tigre le trajo la cabeza presidencial. ¿Y ahora?

Los vínculos entre Sergio Massa y Daniel Scioli resultan más que obvios. Como muestra basta decir que ambos comparten publicitario (Ernesto Savaglio), algo que ningún competidor serio haría. En términos de marketing político prestarse comunicador es peor que entregar a la esposa.

Los asesores del Gobernador le recomendaron dejar pasar esta instancia ya que una alianza directa con el Intendente de Tigre hubiera polarizado aún más las elecciones y su tinte de traidor jamás se iría.

“Tanto nadar para morir en la orilla”, se escuchó en las mesas chicas de la gobernación bonaerense. ¿Traducción? Tragaste sapos a montones a lo largo de años para caerle con un martillo ahora. “Ella quedará en el lugar de víctima y vos, aunque ganes, tendrás el posicionamiento de Judas”. El cuento del miedo a un desgobierno en la provincia y la fidelidad al FPV fue simplemente eso, una historieta para mostrar que el motonauta no era Cobos; eso sí, dado que se venía un cambio necesitaba saber hasta qué punto la presidenta estaba al borde de la caída.

El problema es, justamente, que ninguno de los actores podía prever semejante éxito y ahora es el Intendente de Tigre quien aspira a ser presidente. Lo lógico sería que, faltando dos años y después de semejante paliza, Cristina Kirchner pactara con ambos una salida ordenada y basada en códigos a respetar (Cristina no es Carlos Menem, sigue fuerte). Lo que obligaría a una negociación entre el Intendente de Tigre y el Gobernador de la provincia. De todas maneras debemos recordar que los Kirchner no fueron demasiado amables con Duhalde al momento de cumplir compromisos previos…

Hoy por hoy la fantasía (y el rumor) instalado señala que Cristina, amparada en su enfermedad, podría retirarse antes. Ahora bien, supongamos que eso no ocurre y decide volver con bríos renovados al campo de lucha. De ser así, ¿pactará con ellos o encumbrara a un tercero?

Imaginemos que Cristina decide elegir a alguien que no es Daniel y entregarle la posta del kirchnerismo (por ejemplo, Urribarri, Capitanich). Incluso sabiendo que no ganará, ella preservaría una cuota importantísima de poder, el núcleo duro de los Kirchner, y Scioli quedaría mal parado. Por otra parte, la presidenta y su equipo deducen que al nuevo equipo no le será nada fácil lidiar con un país que demanda ajustes varios y deberá atravesar enormes turbulencias económicas en el futuro cercano

Resumiendo, la primera pregunta es: ¿Respetará la presidenta a Scioli o lo abandonará a su suerte? (en caso de que vuelva) Si lo deja cambiándolo por un tercer candidato, Sergio Massa podría jugar solo y alzarse con el triunfo presidencial.

Otra vez, todo está en manos de Cristina.