Blogs, Opinión / 4 de diciembre de 2013

Córdoba: Cuando Junín fue Guernica

Si Junín fue un intento por disciplinar a los intendentes retobados, ¿Córdoba podría ser lo mismo a gran escala?

Incidentes en Junin.

Cuando el 10 de marzo Junín estalló con una rebelión popular y Mario Meoni, su intendente, estuvo a punto de renunciar, muchos compararon lo ocurrido con Guernica, la ciudad española que inmortalizó Picasso, y constituyó el primer bombardeó “alfombra” contra una población civil antes de la Segunda Guerra Mundial (experimento político). ¿Por qué? Era obvio que los intendentes comenzaban a acercarse a Sergio Massa, y una paliza a Meoni, quien ya había “traicionado” a los Kirchner con Cobos, resultaba ideal para disciplinar a los díscolos y mostrarles qué podría pasarles si seguían al hombre de Tigre. Aunque hay pruebas sobre la participación de sectores ligados al peronismo en la revuelta, el tema está trabado en la justicia; entre otras cosas porque Meoni y su contrincante no se muestran demasiado interesados  a la hora de resolverlo. Para el aliado de Massa la causa es algo que le quema en las manos ya que tampoco quiere chocar de frente con el oficialismo, para Gustavo Traverso, su competidor, un episodio que pretende mantener oculto, más si pensamos que ambos pasaron por las elecciones.

En términos políticos, y como pasó en Guernica, Junín dejó varias enseñanzas “útiles”. Primero, hacen falta uno o varios muertos en medio del desastre (en Junín no existieron). Segundo, la impericia del Intendente o Gobernador no alcanza: Las fuerzas policiales deben quedar fuera de juego para que el caos sea total.

José Manuel de la Sota, como Meoni en su momento pero con un impacto potencial mayor, está enfrentando al gobierno nacional y justo ahora le estalla semejante bomba…

Guernica/Junín/Córdoba. Una línea demasiado evidente como para dejarla al margen sin explorar. ¿El primer paso de un experimento que hoy se extiende a las provincias desacatadas?