Blogs, Opinión / 9 de diciembre de 2013

La Capitana dejó el barco

Cristina Capitana

José Manuel de la Sota pidiéndole ayuda a Cristina por los saqueos fue lo más bizarro de los últimos tiempos. ¿Pero si fuiste uno de los organizadores del motín? A ver si lo entienden: ¡Ganaron! Aún con Néstor muerto, Argentina era un país manejado a dúo, abandonar el luto fue como sacar bandera blanca. La capitana saltó y está corriendo tierra adentro, lo más lejos que puede, dejando que Kicillof arregle los papeles (tampoco hay que exhibir huellas) y Capitanich le evité la humillación de renunciar. Puede que aparezca en algún que otro acto, pero el timón está solito su alma. ¿No lo querían? Pues ahí lo tienen. En cierta forma se comportan como chicos que matan a la madre y le piden un Nesquik… O una cosa o la otra. Mamá no está, ella se fue, y de ahora en más agarran la brújula o terminan igual que el italiano que estrelló aquél “crucero del amor” por creerse de fiesta él también.

Todos, desde Sergio Massa hasta Lilita Carrió, tienen un gran problema, criticar a alguien que se borró sirve en campaña, pero lo que la gente quiere hoy es un país tranquilo, y si ellos no pueden dárselo, de poco servirán las acusaciones de corrupción. “Qué me extrañen”, parece decir Cris. ¿Y si no vuelve? Decía un post reciente. Bueno, hay muchas formas de no volver, y la presidenta eligió una casi perfecta. ¿Qué hacen sus opositores? Pedirle a la capitana derrotada que ponga el barco en posición; difícil saber quién está más loco o es más perverso.