Política / 17 de enero de 2015

Los Echegaray, clásico esteño

Por

AL SOL. Echegaray hijo y sus amigos en el balcón del dúplex de Punta.

Años de discurso de supuesta austeridad kirchnerista parecen haber hecho algo de efecto. Para los Echegaray en Punta del Este, casi todo transcurre en el balcón: desayuno, almuerzo y merienda. La esposa del titular de la AFIP, Silvana Karina Oviedo, sus hijos y su perrito yorkshire disfrutan de otro verano en el dúplex familiar en Manantiales en el complejo de departamentos Tiesse -a metros de Bikini, una de las playas más concurridas de todo Punta del Este- que, según el boleto de compraventa de la propiedad, el funcionario pagó en cuatro cuotas entre el 2008 y el 2011. Pero la familia no agrega nada nuevo, ningún lujo ostentoso: hasta continúa usando la camioneta Toyota Hilux SW4 negra con la que vienen a Punta del Este año tras año. El gasto, claro está, es en dólares, sea efectivo o tarjeta. Pero sus vecinos admiten no verlos salir demasiado.
Los hijos de Echegaray juegan a la pelota en la esquina de su casa sin que nadie los reconozca. Respiran quizá con cierto alivio. En el verano del 2014, un grupo de unos treinta vecinos les montó un escrache en la puerta de la casa. En todo caso, este es el verano en que la política se escondió en Punta del Este. Ningún funcionario K osaría mostrarse en el balneario más rico de Sudamérica en un año electoral.
Por eso Ricardo Echegaray -que hace pocos días le prohibió a los empleados de la AFIP ser socios de empresas- sigue sin visitar Punta y le deja la casa a su familia. El recaudador tuvo una noticia feliz el mes pasado: fue sobreseído definitivamente en la causa que investigaba su viaje familiar a Rio de Janeiro del 2013.