Personajes / 25 de abril de 2015

Mario Massaccesi: “Nunca me enamoré, no sé qué es el amor”

Conduce “En síntesis” en las medianoches de El Trece. Vencer la timidez, militancia de la no grieta y deseo de entrevistar a Cristina. Galería de imágenes

Si Mario Massaccesi se entrevistara a sí mismo, lo haría en su casa. Dice que le obsesionan “los detalles de las cosas”, que ahí está todo, que en esa pequeñez reside lo observable. En su templo de detalles, un primer piso cercano al Alto Palermo, guarda las pistas del camino desde Río Cuarto, Córdoba, hasta la ciudad de los sueños cumplidos llamada Buenos Aires.
El departamento es amplio, claro, sorprendentemente silencioso y exquisito. Diseño de autor hasta la última puntada. Ni juguetes ni ladridos ni sillones arañados, por ningún lado asoman signos de convivencia perruna o felina, aunque al lugar le caería perfecto la combinación con un sagrado de Birmania, el gato de ojos zafiro y patitas blancas que encierra una leyenda mística anterior a Buda. Le digo que esa historia le gustará y dice que es posible, que lo googleará pero que, por ahora, elige vivir solo.
“Me tomé revancha. Me compré todas las revistas y diarios y música que no pude tener”, dice el periodista y conductor de “En síntesis” –el noticiero de final del día de El Trece–, señalando los estantes de la biblioteca donde se apilan las colecciones de Gente y Siete Días, entre otras publicaciones de los setenta y ochenta.
“También tengo mucha ropa, es cierto. En Río Cuarto usaba la que nos daban los vecinos y mi mamá arreglaba. Era una gran artesana por la necesidad, sabía hacer de todo. Creo que de ella heredé mi gusto por reciclar muebles. Voy a las grandes baratas y ferias de pulgas, busco y le indico a mi carpintero lo que quiero. Toda mi casa está decorada así, con lo que encuentro y me traigo de cada lugar adonde voy”, dice “Marito”, el menor de cuatro hermanos, hijos de un mecánico y una ama de casa.
Noticias: ¿Por qué quiso ser periodista?
Mario Massaccesi: A los 8 años ya sabía que quería ser periodista y hacer televisión. Cuando empezó “Mónica presenta” en el 76’ no me lo perdía nunca y le decía a mi mamá que iba a trabajar ahí. Desde muy chico, miraba los diarios, las fotos, leía los epígrafes, las firmas, hacía una lectura muy detallada. En casa me decían “dejate de hablar pavadas”.
Noticias: ¿Qué lo fascinaba tanto?
Massaccesi: La vida de los otros. Pero no con actitud voyeurista ni chusma sino porque me sorprendía; me sigue sorprendiendo la vida de la gente.
Egresado de la carrera de Comunicación en la Universidad Nacional de Río Cuarto, en su ciudad Massaccesi sumó experiencias en diarios, radio y tevé pero ninguna era estable. Entonces, en 1990, le ofrecen empleo seguro en una oficina estatal, la antigua Anses, y aceptó para venir a Buenos Aires: “Duré dos años ahí hasta que me fui ubicando. Viví en un departamento prestado, después alquilé y en el 98’ me compré el primero”, cuenta el hombre que hace quince años es parte de los noticieros de El Trece, a donde llegó por recomendación de Santo Biasatti –con quien había trabajado en radio Rivadavia– después de pasar por América, un canal de zona norte y colaboraciones a medios de Córdoba: “Nunca presenté un currículum, lo mío siempre fue de boca en boca, siempre me buscaron o me recomendaron. La pasión se contagia, inspira y hay que inspirar a los otros”.
Noticias: La televisión es exposición constante y de entrada a usted le gustaba. ¿Estaba muy seguro de su imagen?
Massaccesi: Para nada, me costó mucho y el canal me ayudó en ese sentido. Estás hablando con un gran tímido que tenía todas en contra: familia humilde, que veía mis sueños como llegar a Marte; más tragedias personales que no conoce casi nadie, salvo mi psicóloga y unos pocos íntimos; hechos que algún día contaré en un libro para ayudar a otros. Cargo con una cruz desde muy chico pero gracias a terapia y autoayuda ya está resuelto en mí. Doy cursos de conducción en televisión (en el Centro Cultural San Martín) que me han demostrado que hasta que no estás bien plantado en la vida no podés estar bien plantado ante una cámara. Los que vienen al curso son, en general, mayores de 30 años, gente que no ha podido elegir lo que quería hacer en la vida.
Noticias: Puso bien alta la vara desde el principio. Tímido, pero no encerrado escribiendo un diario íntimo, sino en la tevé.
Massaccesi: Nunca me bajé de ese lugar. El periodismo me eligió a mí. A las desgracias no las elegí, pero tampoco elegí la luz que supo alumbrarme.
Noticias: ¿Es creyente?
Massaccesi: Sí, soy católico. Pero nada fanático. Estoy mucho en silencio, así como está la casa ahora. Prendo la tele, escucho música pero más estoy en silencio. Lo aprendí en los “insights” que hice, me enseñaron a estar en silencio conmigo. O cuando salgo a correr, que lo hago todos los días, lo hago sin música.
Noticias: ¿Y cuando está con usted, qué escucha?
Massaccesi: (Pausa). Hago un chequeo sobre dónde estoy parado, lo que no volvería a hacer y, todo el tiempo, imagino cosas, pienso todo en imágenes y confío mucho.
Noticias: ¿Qué es lo que más le elogian?
Massaccesi: El tono de voz y la manera de contar. A mí no me gusta mi voz. Me parece muy gritona, pero reconozco que es muy distintiva, que se diferencia del resto. No soy locutor pero leo en voz alta desde chico, cuando jugaba al periodista. Como dice Fontanarrosa, aprendí el arte copiando. Como te dije, fui un gran tímido pero salí de mi zona de comodidad.
Noticias: Venció todas las inhibiciones.
Massaccesi: Todo el tiempo siento que hablo mal, me tiemblan las manos, se me seca la boca, se me traba la lengua. Pero cuando ponés lo mejor de vos, es lo más perfecto que te sale. Ya no me persigo tanto. Y el tímido creo que persiste en no poder contar mi historia. Por eso hago terapia. Es una historia de mucho dolor y en su momento ya saldrá, pero de la manera más amorosa posible, sin resentimiento, ni bronca.
Noticias: ¿De qué se trata esa historia?
Massaccesi: Todavía no estoy preparado para contarla. Tal vez más adelante.
Noticias: ¿Cómo se llevaba con sus compañeros del colegio?
Massaccesi: Escucho que todo el mundo quiere volver a ese tiempo. Yo no. Pero sería más fácil no ir. Ya me encontré cuatro veces con mis compañeros del secundario. Hacemos una cena cada cinco años. Es la vara con la que miro mi evolución, donde está mi fortaleza, donde quedaron mis miedos; para ver cómo fue cambiando mi vida. Es muy raro: llevan a los hijos a las reuniones para que me conozcan porque no les creen que ese de la tele fue su compañero en la escuela.
Noticias: ¿Por qué está soltero?
Massaccesi: ¡Todo el mundo me lo dice! En parte se dio así y en parte, lo elegí. Estuve en pareja pero no creo haber estado enamorado. No sé qué es el amor. Cuando salís de algunos infiernos, necesitás un tiempo de libertad. Desde hace unos cinco años, tengo la vida que quiero. Estoy a punto caramelo, saboreando la miel de la vida y no me la quiero perder. Fueron muchos años hasta llegar a esa puerta donde estaba el oxígeno y, por ahora, quiero vivirlo solo. Además, estoy rodeado de gente todo el tiempo. Abro mi casa a amigos, acá se hacen cumpleaños, reuniones, todo.
Noticias: ¿Cuál es el peor error que puede cometer un periodista?
Massaccesi: No ser fiel a sí mismo. Y perder el sentido común que está en la calle, entre la gente.
Noticias: ¿Le gusta esta televisión?
Massaccesi: No me gusta el acelere que tiene y cierta superficialidad, que un tuit sea una noticia. Me gustan mucho Mónica Gutiérrez, Magdalena Ruiz Guiñazú, Mónica y César –que son el molde– y Nelson Castro, que está en su mejor momento y es una voz necesaria. De los nuevos, Santiago del Moro hace un muy buen papel más allá del programa. Tiene un modelo personal, ha hecho un buen trabajo consigo mismo. Una gran desilusión para mí es Sandra Russo. Y no por lo que piensa sino por la estrechez, el modo en que sesgó una mirada general, crítica. A mí me encantaba y en gráfica es una de las que mejor escribe. Pero priorizó el árbol y se perdió el bosque.
Noticias: ¿Cómo se ubica en la polarización política e informativa?
Massaccesi: Soy un militante de la no grieta. Ni Víctor Hugo ni Lanata. Creo en la tercera vía porque los extremos no son recomendables. A TN lo pusieron por conveniencia política en un extremo. Antes no era así. Yo hice toda la gira con Cristina (Fernández de Kirchner) en 2003. Yo le sugerí la única foto con Néstor (Kirchner) en el Calafate con el glaciar de fondo, mientras tomábamos el té en su casa. Y me hizo caso porque escuchaba a los periodistas. Ahora es una periodista-dependiente, le encantan los medios pero le gustan que hablen bien de ella. Como a la mayoría de los políticos. Y me gustaría mucho entrevistarla ahora.
Noticias: Sus deseos se cumplen, Mario.
Massaccesi: No hay que ser obsesivo sino sentirlo, tenerlo presente y eso en algún momento baja. A muchas personas a las que admiraba terminé conociéndolas, pero no porque las busqué sino porque se dio. La vida vuelve, hay que estar alerta, hay que tener memoria. El año pasado Mónica (Cahen D’Anvers), la persona que veía desde chiquito, que no me perdía ni un programa y con quien trabajé después en el canal, cumplió 80 años y me invitó. Invitó a cinco personas del canal y entre ellas estaba yo. Nunca le había contado nada pero la energía se siente. Todo llega. Eso les digo a mis alumnos.