Opinión / 1 de octubre de 2015

Momento PRO: la oportunidad de capitalizar el panquecazo massista

Tras el pase de Mónica López del Frente Renovador hacia el sciolismo, los comunicadores de Macri buscan aprovechar el gol en contra tigrense.

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scioli

Todos festejan. La diputada provincial Mónica López se pasó sorpresivamente del massismo al sciolismo, reabriendo la hemorrágica herida que aqueja la campaña del caudillo tigrense desde principios de año.Y los primeros felices son los operadores K, que se sumaron algunos porotos tras lograr el panquecazo. También sonríen en el PRO, porque todo golpe al tercero en discordia reaviva la fantasía de la polarización electoral, además de darle aire al macrismo ahogado tras el tsunami Niembro.
Pero ojo: ¿acaso el argumento polarizador que aportaría la traición de Mónica tiene que ver con que el pase evidencia la debilidad de Massa como candidato? Hay que pensar que el votante massista ya está acostumbrado a los panqueques ingratos, y que tal vez una victimización de Massa a manos del Gobierno no le vendría mal al candidato rezagado. ¿Cuál sería la mejor táctica del PRO para capitalizar este episodio, entonces? Quizá se trate de apelar al voto útil, en su versión más extrema: incluso si Scioli ganara, ¿qué le conviene votar al electorado anti K? A la luz de la infidelidad perpetrada por Mónica López, votar a Massa (y a sus listas de intendentes y legisladores) sería exponerse al “síndrome De Narváez”, corriendo el riesgo de que buena parte del massismo se venda al sciolismo triunfante durante el verano 2016. El talón de Aquiles de Massa no es que vaya tercero: la debilidad profunda es su indeleble origen kirchnerista, que puede asquear al votante peronista anti K.
En esa lógica, votar por Macri, incluso si no sobreviviera a la primera ronda electoral contra Scioli, equivaldría para el votante anti K (incluso peronista, o especialmente el peronista) una especie de blindaje de traspasos abruptos y escandalosos de tropa opositora hacia el nuevo oficialismo scioli-kirchnerista. Por lo menos, votar por Macri sería una manera de evitar sentirse defraudado y al menos alucinar con la resistencia pasiva al “régimen”. ¿Podrán los comunicadores PRO ingeniárselas para explicar esto a la opinión pública, sin quedar como derrotistas cínicos? Mientras festejan este gol en contra massista, les conviene llevar rápido la pelota a la mitad de la cancha, para seguir descontando y evitar la goleada naranja. ¿Será un buen momento, Don Niembraaa?

*Editor Ejecutivo de NOTICIAS.

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