Menú
Opinión / 14 de diciembre de 2015

El management criollo en la mira

Por

Susana Malcorra, una de las nuevas funcionarias con mejor formación para el cargo, ya tiene fecha de vencimiento. Cuando Mauricio Macri la convocó para que fuera su Canciller, ella le puso como condición que la dejara libre dentro de un año, ya que aspira a la sucesión de su ahora ex jefe en la ONU, Ban Ki-moon. A Malcorra le sirve pasar por la máxima posición diplomática de su país para fortalecer su brillante curriculum en la competencia por el liderazgo de Naciones Unidas. Macri le contestó que no. Pero la necesidad pronto lo hizo recapacitar, y aceptar los plazos de su ministra. Condiciones comparables le puso Isella Costantini antes de pasar de General Motors al timón de Aerolíneas Argentinas. El tiempo corre y los cuadros de elite no sobran.

Y eso que los “head hunters” del macrismo no dan abasto con la ola de CV de aspirantes gerenciales que llegan desde el triunfo de Cambiemos. Tan altas son las pilas, que los consultores ya no evalúan caso por caso en qué áreas recomendar a los candidatos: directamente les preguntan adónde quieren ir, y ahí deciden si son aptos o no, para agilizar la selección de talentos. Pero eso es lo que falta: talentos. Sobran directivos con experiencia e idoneidad, pero los Messi son figuritas difíciles. Entre los requisitos de oro, está el que escasea en la Argentina, tanto pública como privada: la honestidad, el coraje y la pericia para cuidar las arcas estatales de la picardía criolla. Por eso la búsqueda de responsables de Compras para varios organismos oficiales son frenéticas.

Qué país paradójico. Llega un gobierno acusado de neoliberal privatista, pero está lleno de managers que ansían dejar la actividad privada para emplearse en el Estado. Si confían tanto en el éxito de la economía que viene con el macrismo, ¿por qué buscan refugio en cargos públicos? ¿Será que tanta crítica al camporismo rentado en la administración K les hizo creer que no hay mejor negocio en la Argentina que cobrar del Estado? La paradoja era inversa hasta hace poco: estaba lleno de funcionarios y militantes nac & pop que abrían productoras, consultoras y hasta holdings privados con el verso de crear la nueva burguesía nacional. ¡Y eso que amaban al “Estado presente”!

* Editor Ejecutivo de NOTICIAS.

Seguí a Silvio en Twitter: @SantamarinaSilv