Sociedad / 31 de diciembre de 2015

Caso Lanatta, la trama secreta de la fuga

Quiénes están detrás del escándalo que sacudió al gobierno de María Eugenia Vidal. Los miedos de la gobernadora. Política, narcotráfico y viejas cuentas.

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“Por qué no nos pegan un tiro en la cabeza y sufrimos una sola vez”. La frase pertenece a una nena de 10 años. A la hija de Martín Lanatta, el condenado por el Triple Crimen de General Rodríguez que, en la madrugada del domingo 27, se fugó de la Unidad 30 de máxima seguridad de General Alvear junto a su hermano Cristian y a Víctor Schillaci. La nena se lo dijo a su madre, Mariela Juncal, la ex pareja de Lanatta, mientras ambas huían, junto a otros dos hermanos, por miedo a su propio padre, de la casa de la localidad bonaerense de Quilmes. Es que Mariela y Lanatta no quedaron en buenos términos desde que la mujer desmitió que él hubiera tenido algún vínculo con Aníbal Fernández, como había declarado ante la Justicia.
La fuga de estos tres presos célebres condenados a cadena perpetua no solo generó un hecho policial bochornoso sino que también golpeó de lleno a la política, sobre todo porque se produjo a 18 días de la asunción de María Eugenia Vidal como gobernadora de la provincia de Buenos Aires. Las acusaciones cruzadas no demoraron en llegar. Aníbal Fernández, señalado como cabeza del tráfico de efedrina por Lanatta, responsabilizó del hecho a Vidal y a sus ministros. La gobernadora, enfurecida, anunció la intervención del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), la revisión del manejo del dinero en los penales y mandó a callar al ex jefe de Gabinete K, todo luego de haber removido a los responsables del SPB.
¿Cómo es posible escapar de un penal de máxima seguridad? ¿Quién dispuso que los tres detenidos altamente peligrosos estén juntos? ¿Quién dio la orden de reducir el personal de seguridad? ¿Quién financió la fuga? ¿Cuánto tuvo que ver el narcotráfico en esto? Un cúmulo de preguntas que la Justicia deberá revelar para dar directamente con los responsables. Vidal ya dio una pista: “Lo sucedido es consecuencia de las medidas que tomamos”.
¿Fuga política? “Yo le digo a Aníbal Fernández que justamente de este tema mejor que se llame a silencio”. Dura, con el entrecejo fruncido y con tono seco, la gobernadora Vidal le respondió a Fernández, luego de que el ex funcionario K tuiteara: “Más vale que los capturen vivos y vuelvan a la cárcel porque si no los responsables serán Vidal y su ministro de seguridad, Ritondo”. Pero la guerra había comenzado mucho antes.
No bien surgió la información de que los tres condenados por el Triple Crimen se habían fugado, los funcionarios del gobierno bonaerense comenzaron a manejar diferentes hipótesis. Una de las tantas está sostenida en las medidas que tomó la gobernadora respecto al manejo del SPB. Dispuso cambios no bien asumió y que afectaron al manejo de la caja negra de los jefes penitenciarios: eliminó el sistema de regalías y supervisó todo el sistema de compra y pago a proveedores. Además, había declarado la emergencia del SPB.
“Si les tocás el bolsillo, son capaces de hacer cualquier cosa para devolvértela”, aseguró a NOTICIAS un ex jefe penitenciario. Pero no es la única hipótesis. Cuando la gobernadora le ganó las elecciones a Aníbal Fernández, sus colaboradores comenzaron a manejar diferentes teorías sobre lo que iban a tener que enfrentar. Ellos creían que el funcionario quilmeño no se quedaría de brazos cruzados. Por eso no descartan que haya participación política en la fuga para desestabilizar a Vidal, aunque suena increíble que Fernández vaya a ayudar a un preso que, con sus declaraciones, influyó en su derrota electoral.
“El narcotráfico no está involucrado solo con una parte del Estado, ha penetrado en la política. También quiero decirlo claramente. Nosotros no somos parte de eso y no vamos a mirar para otro lado. Y cualquiera que sea parte de eso nos va a tener del lado de enfrente. Vamos a volver a darle valor a la palabra, cueste lo que cueste”, fue el mensaje con el que Vidal cerró la conferencia del prensa del lunes 28. En esto, sus colaboradores también encuentran una explicación a lo sucedido. “La gobernadora dejó en claro su promesa de lucha contra el narcotráfico y eso despertó el enojo de la mafia y los políticos que apañan el negocio de las drogas. La fuga podría ser una factura”, afirmó un colaborador del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.
Lo cierto es que la complicidad interna queda en claro no solo en la fuga, sino en los días previos. “Que hubo connivencia se ve en que hayan estado los tres juntos en el área de sanidad. Tres detenidos de la peligrosidad de estos tipos no pueden estar juntos ni siquiera en el patio del penal”, afirmó el ex jefe de la polícía bonaerense, Daniel Salcedo. Por dicha peligrosidad es que la provincia dispuso una recompensa de 2 millones de pesos y elevó el pedido de captura internacional a Interpol.
Peligrosos y temidos. “Desde el primer día que vino a declarar, Christian Lanatta se la pasó gritando que él no iba a aguantar preso. En función de esto, se cometieron varios errores groseros. El primero fue cuando, el 6 de agosto, a pedido de Martín Lanatta, la jueza de ejecución dispuso que los tres fueran alojados juntos en el sector de sanidad”, aseguró un empleado de la fiscalía general de Azul que trabaja en la investigación. Lanatta cumplió y su fuga tiene en vilo a todos.
“Hace dos días que no duermo. Tuve que esconder a mis hijos porque desde que hablé con ustedes me llegan amenazas anónimas de que los van a matar. Yo lo único que dije es la verdad, que jamás había escuchado hablar a Martín de Aníbal Fernández”, le dijo a NOTICIAS Mariela Juncal, la ex del principal prófugo. La mujer se encuentra aterrada y nerviosa. Encima, pidió custodia en los Tribunales de Quilmes y ellos se declararon incompetentes. “Yo no puedo vivir así, ¿entienden que Martín es un instructor de tiro que anda con un fusil FAL? El tipo puede meterte un tiro en la frente y no va a errar”, reclamó la mujer asustada.
El abogado Miguel Ángel Pierri, que llevó adelante la querella de la familia de Ferrón, una de las víctimas de Triple Crimen, aseguró que “lo ocurrido era gravísimo”. “Acá hubo pagos, sobornos, corrupción ¿Quién pagó esta operación? Porque acá se necesitaron autos, documentos falsos…”, indicó Pierri en una entrevista a C5N.
El domingo 28, Franco, el hermano de Víctor Schillaci, fue demorado cuando le secuestraron una camioneta Toyota Hilux. La policía sospecha que fue él quien pudo darle apoyo en la fuga. El joven aseguró al día siguiente que su hermano y los Lanatta “van a aparecer muertos”. “Yo no sé nada de mi hermano. No sé si fue una fuga o si los sacaron. Adentro del penal no los podían asesinar. Ellos van a aparecer muertos”, había dicho a la prensa, aunque luego lo relativizó en una charla con NOTICIAS.
Cambiemos las cárceles. La fuga, según la gobernadora, se dio dentro del cambio que su gobierno pretende hacer en el SPB. Las nuevas medidas no solo afectan a los penitenciarios y los responsables de los penales, sino que también pretenden mejorar la seguridad y el estado de las unidades de castigo. “Hubo complicidad de una parte del Servicio Penitenciario. Por eso a las pocas horas tomé la decisión de cesantear a la jefa del Servicio y a toda la cúpula”, aseguró la gobernadora. Según pudo saber NOTICIAS, en la investigación interna, ya hay nueve penitenciarios cesanteados por esta fuga y al ex jefe del penal le habría dado un pre infarto al enterarse de la huida.
Vidal también anunció que denunciarán penalmente a los agentes sospechosos. Además, enviará a la Legislatura bonaerense un proyecto para declarar al servicio en emergencia. “Vamos a llevar adelante denuncias penales, no sólo sumarios administrativos. Quien tenga que pagar, que pague. Nuestro compromiso está con los que quieren que las cosas se hagan bien”, afirmó Vidal.
También anunció la intervención de la Unidad 30 e inversiones para evitar la sobrepoblación que hoy tienen las cárceles. “Vamos a reestructurar el Servicio Penitenciario y a reestructurar el área de internos. Hay que mejorar su carrera, designar los lugares vacantes. Y establecer un sistema para que los que trabajan mal rindan cuentas y tengan un lugar”, agregó en medio de una conferencia de prensa donde buscó mostrarse firme. Una trama de conspiraciones en la que no está ausente la política, el poder y el narcotráfico.