#PerfilElectoral / 14 de agosto de 2017

Escándalo: el manejo “a lo AFA” de Cambiemos que no cambia nada

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El chiquitaje político no tiene límites. En una escandalosa manipulación de los tiempos y los datos electorales, el Gobierno planchó el escrutinio para que el escenario de triunfo oficialista a nivel nacional quedara plasmado. Fue una escenificación que, con CFK ganadora o empatando sería más difícil instalar. Un relato.
Los responsables políticos directos de la maniobra fueron el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el Correo en manos del ultramacrista Jorge Irigoin (histórico de SOCMA), el ex director nacional electoral hasta 2015, Alejandro Tullio, y la polémica empresa española INDRA, que maneja los escrutinios provisorios desde 1997, trabajó para todos los gobiernos desde entonces y soporta graves sospechas de corrupción en su país de origen.

El Gran Buenos Aires (también el Gran Rosario) fue el centro de la falta de información, sobre todo el populoso municipio de La Matanza. En las dos horas posteriores a que Macri escenificara su rutilante triunfo, la brecha entre los candidatos M y K se redujo de casi 7 a casi cero.

¿Hacía falta semejante desatino? ¿Cambiemos cree que así cambia algo?

El kirchnerismo había abierto el paraguas durante la última semana y en el inicio de la jornada electoral sobre el proceder de los nombrados más arriba. Hasta esta noche, el problema era también de ellos: convivieron con Indra y Tullio durante más de una década. Se ve que conocían de antemano (¿y en beneficio propio durante la “década ganada”?) sus supuestos malos procederes.

Cristina se victimizará con el despropósito con el mismo derecho que Cambiemos podía haber exhibido un triunfo a nivel nacional en buena ley. Se consolida la grieta. El negocio de ambos, en definitiva. Que cambió, pero apenas de gerentes. No de escrúpulos escasos.

(*) Jefe de Redacción de Revista NOTICIAS