Menú
Costumbres / 9 de diciembre de 2017

Finger food: el arte del tapeo

Por

Quien haya asistido a un casamiento en el último tiempo seguramente lo notó: el momento de la recepción, con el bandejeo y las diferentes islas con pequeñas porciones, se ha hecho cada vez más fuerte. El afán de probar un poco de cada cosa es una posibilidad real, y así, el fingerfood, aquel tipo de comida que puede comerse con la mano, pasó de moda a costumbre instalada y hasta esperada. En la era de la ansiedad, la cocina moderna nos lo hace fácil: ya no hace falta elegir un solo plato, ahora podemos probarlos todos.

Más dinámico y menos formal . “Hoy la parte de recepción y fingerfood se lleva el mayor protagonismo de cualquier evento”, apunta Paula Fava, de Fava Catering. De hecho, cuenta que las fiestas menos formales, como un festejo de 50 años o un evento empresarial, pueden saltearse del todo el momento de la comida, sin mesas fijas y propiciando en cambio la sociabilización de los invitados, que a su vez prefieren esta posibilidad de probar distintos platos, sabores y texturas. “Esto le gana alrededor de una hora y media a la fiesta, y hace que se genere una experiencia mucho más integral y variada”, sostiene Fava.

En este camino, los distintos bocados que se ofrecen han debido sofisticarse y renovarse. Incluso, algunos platos principales se han reconvertido: “Nosotros solíamos usar la humita como guarnición, y hoy la adaptamos y hacemos una creme brûlée de humita, zanahoria y queso brie que funciona muy bien”, ilustra la experta. Otros hits de este recurso son los platos tipo étnicos. “El comensal se está abriendo hacia otras cocinas. Y un langostino al curry con leche de coco, que antes le parecía exótico, hoy le resulta más accesible.

Nosotros vemos una tendencia hacia las islas de cocina sudamericana; los ceviches y los tacos, por ejemplo, funcionan muy bien y son una gran alternativa a la gastronomía francesa, hispánica o japonesa”, opina Tommy Perlberger, cocreador de Eat Catering.
E incluso la movida fit ha llegado al plano de los eventos. “El fingerfood también va mutando acorde a las tendencias gastronómicas, y últimamente todo tiene una inclinación a la cocina más sana. Hemos incorporado muchas bases con cereales y semillas, y hay opciones con frutas y variantes bien frescas, por ejemplo con remolacha rallada o zanahoria, dejando un poco de lado lo frito”, describe Perlberger.

Pero no solo lo salado es terreno fértil para el tapeo, también la mesa dulce perdió protagonismo frente a esta avanzada. En Fava, por caso, están incursionando en lo que llaman “fingersweet”, que básicamente redobla esta apuesta enlos postres. “Dado que los novios no quieren cortar la música y que se vacíe la pista en ese momento, apostamos a esta presentación. En la mayoría de los casamientos, hoy la apuesta es fingerfood en la recepción, un único plato y luego fingersweet”, explican.

Cuestión de presentación

Pero si hay algo cierto sobre la comida es que entra por los ojos. Por eso, amén de los distintos sabores y texturas, la presentación de estos bocados también es un punto vital en el que se enfocan e innovan los servicios de catering. “El 90% de la elección de la comida tiene que ver con cómo está presentada. Nosotros solemos comprar algunos platos y elementos en el exterior, y estamos siempre detrás de la tendencia en este sentido”, cuentan desde Fava. Así, uno de sus platos más bellos es un dominó de queso y dulce, con los quesos sobre una laja negra y los dulces juntos yalternados entre batata y membrillo. “Para nosotros hoy hay menos preponderancia de la bandeja y más de la comida en sí. Antes se presentaba en barcos, con cañas… hoy el look es más sobrio y el hincapié está puesto en el bocadito”, apuntan por su parte desde Eat.

Pero para ambos, lo vital de este momento es la capacidad de juego. Dado que el comensal puede elegir qué comer y qué no, con muchas opciones por delante(no así en el caso del plato principal), las combinaciones pueden ser infinitas y muy creativas. “Es uno de los momentos más divertidos de todo evento”, sostienePerlberger. Los invitados están cada vez más de acuerdo.