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Economía / 26 de diciembre de 2017

Los tres escenarios más probables de la economía en 2018

Por

El Presidente Mauricio Macri y Nicolás Dujovne.

Escenario base. Gradualismo en marcha sostenida (70% de probabilidades). El “reformismo permanente” se va consolidando. La dinámica central de este escenario, la resumimos así:

1) Marco externo favorable: buen crecimiento global, tasas bien bajas y commodities en valores aceptables.

2) Confianza en el Gobierno. Buena chance de que Macri gane en 2019.

3) Ingreso de capitales cada vez más fluido. Sin contar las emisiones de bonos del Gobierno en el exterior, el resto de flujos (en fábricas, compra de acciones y bonos en mercados, préstamos a empresas y bancos, etc.), que fueron de 98.000 millones de dólares en 2017 y estimamos llegarán a 103.000 millones en 2018. Parte de estos flujos financiarán el reciente lanzamiento de los programas PPP (inversión en infraestructura con fondeo inicial privado y garantías públicas).

4) Buena cosecha de granos, similar a la de 2017 en torno a los 40.000 millones de dólares.

5) Brasil, crecería en 2018 un 2,5%, en lugar del magro 0,7% de 2017.

6) Dado el contexto anterior, el PBI crecería en 2018 un 3,5% (o más), contra 2,8% en 2017, a pesar de las altas tasas de interés del BCRA.

Déficit cuasifiscal esperado: Posibilidades del BCRA de comprar barato y vender caro, etc.

7) En cuanto a la inflación, descendería respecto de 2017 (23,5%), probablemente hacia 16%. Pero no se cumplirían las metas (10%, máximo 12%), esencialmente, por una importante descoordinación entre la política monetaria y la salarial (aumentos a docentes y estatales muy por encima de la meta).

8) Lo malo de lo anterior es que obliga al BCRA a mantener muy altas tasas de interés, con efectos negativos en menor crecimiento, más atraso cambiario, más riesgos en el crédito privado, más y más riesgoso déficit cuasi fiscal (ver recuadro).

9) La meta fiscal (3,2% del PBI de déficit primario) se cumpliría. La base del cumplimiento esperado, radica en: a) los tarifazos (y fuerte reducción de subsidios), b) el menor ritmo de aumento de la obra pública, gracias a los programas PPP. La reforma tributaria-previsional no tendría prácticamente impacto en el resultado fiscal.

10) El cumplimiento de la meta fiscal haría aumentar la confianza de que también en 2019 se habrá de cumplir. Y en 2020 también. Esto permitiría, entre 2020 y 2021, estabilizar el ratio deuda pública/PBI en torno al 35%. Estabilizar la deuda, es el elemento macroeconómico más relevante del actual “modelo”. Su logro minimiza los riesgos de crisis externa (interrupción del financiamiento externo). Si se dudara de esto, la situación se tornaría mucho más vulnerable.

11) En un escenario de ingreso de capitales positivo, el peso tiende a apreciarse. Y más, cuando el BCRA sube mucho las tasas de interés. La apreciación cambiaria favorece el consumo, ayuda a bajar la inflación, pero es mala para el crecimiento, sobre todo de la oferta exportable. No obstante, se puede convivir, dentro de ciertos márgenes, con un peso apreciado. Y lo más probable es que esto se mantenga.

12) La balanza comercial y la cuenta corriente externa tienden al déficit permanente, toda vez que el ingreso de capitales neto se espera sea positivo. Y no hay más remedio de que haya déficit externo en torno al 3% del PBI. Esto genera problemas si hay shocks externos o políticos. Si no, lo que más preocupa es su composición: poco dinamismo de las exportaciones y aumento aún débil de la inversión externa directa (en fábricas, máquinas nuevas, etc.).

Tasa-IPC-Dólar: Proyecciones 2018.

13) En 2017 los créditos subieron mucho más (46%) que los depósitos (25%). En 2018 esperamos crezcan en forma más pareja (probablemente, depósitos en torno al 21% y créditos al 23%). Esto desacelera un poco el crecimiento del PBI, pero es más coherente con la política monetaria antiinflacionaria.

14) El riesgo país seguiría cayendo, pero no mucho. Tal vez hasta 330 puntos básicos a fin de 2018. Implica ganancias interesantes para bonos en dólares.

15) La tasa de interés le ganaría por mucho a la inflación y la inflación le ganaría al dólar. Buenas perspectivas para invertir en Lebac y más adelante, cuando empiece a bajar la tasa de Lebac, buenas perspectivas para los bonos en CER.

Escenario 2. Cambios en Cambiemos (15%). Básicamente, un “afloje” de la política monetaria, si la economía empieza a crecer bastante menos de lo esperado. La meta de inflación se relajaría, las tasas bajarían bastante, el dólar subiría de golpe tal vez un 10% (2 pesos) y la inflación podría llegar al 18-20% en 2018.

Escenario 3. Turbulencia y minicrisis (15%). Podría acontecer si ocurriera un shock externo de cierta envergadura (por ejemplo, un triunfo de Lula y maxidevaluación del real y/o baja brusca de bolsa de EE. UU.) que gatillara fuga desde los mercados emergentes. O si hubiera un shock interno que afectara a la gobernabilidad (y se dudara bastante respecto del triunfo de Macri en 2019). Esto podría desatar una corrida contra el peso (desde depósitos y Lebac), el dólar podría llegar a 25 pesos y habría un par de trimestres recesivos (entre 2% y 4% de caída acumulada).

Gabriel Rubinstein, economista.

 

* ECONOMISTA y socio de Gabriel Rubinstein & Asociados.

 

 

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