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Costumbres / 30 de diciembre de 2017

La moda consciente del medio ambiente

En la Argentina, por primera vez, un sello distingue a marcas ecológicas, que promueven el trabajo digno. ¿Sirven estas iniciativas?

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La industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo después de la del petróleo. Se calcula que una sola prenda hecha con poliéster tardará más de dos siglos en descomponerse, en tanto que aquellas hechas con rayón o viscosa (materiales fabricados a partir de la celulosa) implican 70 millones de árboles talados al año. Asimismo, la ropa hecha de algodón se consigue a partir de un altísimo consumo de plaguicidas: 24% de todos los insecticidas y 11% de todos los pesticidas del mundo se usan para este cultivo, afectando a la tierra y el agua. Cuesta pensarlo, pero detrás de esa linda remera que nos compramos hay un costo mucho más alto que el precio que pagamos por ella.

Eso mismo pensaron Vanina Chiappino y Santiago Bouquet Roldán cuando crearon Positive Label, un sello argentino que agrupa marcas de moda con prácticas sustentables y de responsabilidad social. Ella, apasionada de la moda y experta en tecnología y negocios internacionales, dejó su trabajo en Google para apostar al proyecto. Él, economista, orienta proyectos para alcanzar fines filantrópicos, y este sigue perfecto esa misión.

“Si bien en el mundo el mercado de la moda está cambiando y ya hay iniciativas de este estilo, vimos una necesidad específicamente en Argentina y América Latina”, relata

Chiappino. Así, comenzaron con una investigación de la moda local, que dio como resultado encontrarse con muchísimas marcas “no sanas” (sin cuidado en las fibras, con mano de obra demasiado barata y trabajo en condiciones no dignas, entre otros rasgos), pero también con algunas muy conscientes. “Existen varias marcas que sí se preocupan por todo esto y que a la vez tienen un diseño de autor impecable, al mismo nivel o incluso superior que muchas otras en shoppings”, apunta Vanina. En ese camino hallaron y dotaron de su sello a emprendimientos como Manto Abrigos –que trabaja con productos 100% sustentables argentinos–, CALMO –de Uruguay, que trabaja con sedas y teñidos naturales– y Chos Redesigned –que hace prendas de desechos textiles–. “Y es interesante aclarar que no hacen moda autóctona. Es moda de autor, hecha con productos naturales por comunidades locales a las cuales se les da trabajo digno”, enfatiza Chiappino.

En expansión. En busca de un alcance regional, en esta primera etapa, Positive Label realizó una alianza con Instituto-e de Brasil, cuyo fundador y presidente es Oscar Metsavath, creador de la reconocida marca Osklen y embajador de sustentabilidad de UNESCO. A la vez, en 2018 planean lanzar una plataforma de e-commerce donde congregar todas las marcas que cuentan con el sello, a fin de darles mayor visibilidad y difusión. Y en marzo será su primer desfile en Buenos Aires, con eje en el reciclaje y reutilización para hacer moda de autor y de lujo. “Queremos generar una transformación en las marcas y el consumidor, para lograr que la moda mantenga sus estándares de calidad y diseño y además sea sana con el medio ambiente”, finalizan ambos emprendedores.

Santiago Bouquet Roldán y Vanina Chiappino unieron la economía, filantropía y amor por la moda en el desarrollo de Positive Label.