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Opinión, Política / 21 de febrero de 2018

Moyano-CFK: la fórmula de hoy

Más que un reclamo gremial o social, en la calle se desplegó la única alianza opositora con aparato y votos. ¿Para qué les sirve?

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Se ayudaron.

Se odiaron.

Se necesitan.

Hugo Moyano y Cristina Kirchner configuran desde hoy la única (y virtual) alianza opositora.

La calle siempre habla.

Hay descontento porque hay problemas.

El Modelo M, allá abajo, no cierra.

Complica.

Empieza a doler.

Los liderazgos siempre definen.

Moyano y Cristina están políticamente solos (sus grandes sostenes son los primogénitos de ambos), pero el camionero tiene calle y la ex presidenta tiene votos. Ello les alcanza para ser, juntos aunque sin juntarse, las dos neuronas vivas de un peronismo groggy.

Muchos kirchneristas marcharon hoy con la nariz tapada.

El discurso de HM fue autorreferencial. En defensa propia. Como los últimos de CFK. Y, al igual que ella, puso la mira en las presidenciales del año que viene: “Preparémonos los trabajadores para cuando llegue el momento de expresar la voluntad popular. Reflexionen. Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país”.

Saben que hoy por hoy carecen de la más mínima chance de triunfo. Sin embargo, reaglutinar al movimiento que defina la fórmula opositora significaría una muy considerable cuota de poder.

Ese es su juego.

Libres o presos.

¿Alguien lo duda todavía?