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Personajes / 1 de marzo de 2018

Julio Chávez: “No experimenté morir de amor”

Fotos: Juan Ferrari.

La luz del sol entra implacable por la ventana del living devenido taller de arte. Julio Chávez sale al balcón del piso doce y muestra la vista: “Se ve hasta Colonia”, comenta. Adentro, la refrigeración mitiga el rigor del clima. Un CD de Café del Mar acompaña el silencio.

Ofrece agua y café y posa para las fotos. Después se entrega a una charla intimista. Es amable, cálido y sensible. Podría jactarse de sus logros como actor, docente, director, autor y artista plástico. Sin embargo no muestra signos de soberbia.

Se lo nota feliz con su oficio. Transita la segunda temporada de “Un rato con él”, la comedia dramática que escribió ex profeso con Camila Mansilla para protagonizar con Adrián Suar, dirigidos por Daniel Barone, en el Teatro El Nacional. La sala llena, la devolución del público y los elogios constantes demuestran que tiene su lugar bien ganado.

Noticias: ¿Cómo es el hombre que el público no ve?
Julio Chávez: Rutinario y ordenado, me gusta cumplir mi agenda. Autónomo, obsesivo y cariñoso con mi hábitat. Austero, cada tanto recorro la casa y regalo lo que no uso. Con una enorme vocación de padre con mis amigos. También temeroso, la cabeza se me caotiza rápidamente. Una pérdida de agua, un caño roto es una tragedia. Y respetuoso de la ley. Pago mis facturas a término y las guardo en carpetas.

Noticias: Recién hablaba de paternidad. ¿Le gustaría tener hijos o adoptar?
Chávez: No siento esa necesidad. Debería ocuparme de muchos asuntos míos y mientras pienso en eso, el chico ya tendría 44 años. Nunca se me pasó por la cabeza.

Noticias: ¿Cómo es este momento de su vida?
Chávez: De una cosecha importante y de mucha reflexión. Tal vez sean mis dos últimas décadas, con suerte. Ya tengo 61 años, es fuerte. No me imagino de anciano. Algo de mi alma o de mi cabeza me dice: “Más despacio, tranquilo. No vayas al ritmo que se supone que hoy se piensa”. Además, siento mucha ternura y agradecimiento con mi oficio.

Noticias: ¿Está contento con el oficio que construyó?
Chávez: Bastante, porque hay armonía entre lo que me enseñaron mis maestros, lo que aprendí y lo que hice.

Noticias: ¿Le hubiese gustado hacer carrera en el exterior?
Chávez: No creo tener el don para expandirme fuera de mi casa, de mi país. Tuve varias posibilidades, pero no quise. No por ahora.

Noticias: ¿Cuáles son sus temores más fuertes?
Chávez: La conciencia. No me quiero morir. La despedida, no sé si tengo la fortaleza para eso.

Noticias: ¿Qué lo conmueve?
Chávez: Muchas cosas, más que antes. Soy un enamorado del ser humano. Tan extraordinario, creativo, constructor y tan terrible también.

Noticias: ¿Qué lo hace reír y llorar?
Chávez: Puedo llorar por cualquier cosa. Estoy sensible. Pero no le doy gran valor al llanto. Lo más hermoso es el pensamiento. Me hace reír la estupidez, lo soberbios y tontitos que somos. Los griegos la tenían clara cuando hablaban de que los dioses se los morfaban.

Noticias: ¿Sigue recurriendo a la filosofía?
Chávez: Sí, también a la historia. Acabo de leer un librito de Romero sobre la construcción de la burguesía. Cualquier ser pensante es una bocanada de aire y no sé por qué no lo dejamos entrar. Hay pensadores con los que decís: “Huaa, me salvé”. No nos damos cuenta de que nos estamos intoxicando.

Noticias: Mucha gente está intoxicada con las redes y el celular.
Chávez: Yo me borré de Facebook y de Twitter. Soy vulnerable, no tengo estómago para leer cosas espantosas de mí ni ganas de escribir acerca de nadie. El celular debería prenderlo sólo en determinados momentos, pero siento una ansiedad… cuando lo apago el tiempo se transforma. No soporto que me persigan, la invasión y el famoso: “Eh, contestá”.

Noticias: Un momento complicado para las relaciones.
Chávez: Sí, tengo amigos que se separaron por WhatsApp pero también hay otros que se conocieron por Tinder y están contentos.

Noticias: ¿Se imagina tratando de conocer a alguien en una red?
Chávez: No. Estoy inhabilitado: la edad, soy una persona pública.

Noticias: Supongamos que no fuera un hombre público.
Chávez: No lo sé, son muy bestiales. Te hacen cada pregunta, te eliminan. Qué feo mandar una foto tuya y que te eliminen (risas). Antes tenías al otro enfrente y un desplante no lo hacías así nomás. Ahora no hay dignidad. El alma ya no importa.

Noticias: ¿Quiénes son sus amigos? ¿A quiénes recurre para sus cosas íntimas?
Chávez: Ricky, Ramón, Roxana, Tommy. Soy pudoroso. Tengo un hermoso oficio donde puedo expresarme, no necesito hacer de mi privacidad un espacio expresivo. Siempre le digo a mi analista: “Perdóname”. Espero que no sienta desagrado por lo que cuento. Tengo cuidado de no invadir estéticamente al otro. Hoy está todo excesiva e innecesariamente expuesto. Como si la sinceridad fuera un negocio.

Noticias: Se analiza desde los 16 años. ¿No?
Chávez: Sí, con este terapeuta estoy hace 14 o 15 años. Es una manera de sobrevivir, el deseo de pensarse. Sólo me tengo a mí y a mis problemas. Si no me ocupo de eso, ¿de qué me voy a ocupar?

Noticias: “Un rato con él” cuenta una historia de dos hermanos. ¿Cómo se lleva con su hermana?
Chávez: Nos diferenciamos enormemente. Susana es angelical, bondadosa, sencilla, tiene una mansedumbre que me liquida. Estamos unidos y separados y yo tengo un dolor muy pegado. Gracias a Dios hice muchas cosas con eso, hasta obras de teatro.

Noticias: ¿Cómo surgió la idea de trabajar con Adrián Suar?
Chávez: Estábamos comiendo y dijimos que sería lindo encontrar una obra para hacer juntos. Al no encontrar una que nos gustara, pensamos esta. Convocamos a un autor, no funcionó, y Adrián me propuso que la escribiera yo. Nunca había escrito a pedido ni para mí ni tampoco una comedia para la avenida Corrientes. Estaba cauto, él es el productor (junto a Nacho Laviaguerre) y temí que mi material y su gusto estético estallaran en coalición. Pero le presenté el primer acto y lo aprobó y seguimos adelante con Camila Mansilla.

Noticias: ¿Cómo es trabajar con Suar?
Chávez: Es un encanto trabajar con él. Encontramos una manera armónica dentro de las diferencias y de dos metodologías diferentes.

Noticias: ¿Son amigos?
Chávez: Hace años dije que no quería ni necesitaba más amigos. Pero Adrián es un amigo. No hablo mucho con él, lo quiero. Me gusta su calidad de persona.

Noticias: ¿Qué rescata de su experiencia en “El maestro”?
Chávez: Fue importante por el riesgo, el aprender algo nuevo, el entrenamiento. Tomé clases de clásico casi un año, tres o cuatro veces por semana, con Raúl Candal, gran maestro. Fue una alegría volver a trabajar con Daniel Barone y su estupendo equipo. Estoy orgulloso de lo que hicimos.

Noticias: ¿Por qué no le gusta tomarse vacaciones?
Chávez: No entiendo para qué carajo sirven. Me siento actuando el descanso. Lo único que espero es volver a casa y ponerme a trabajar. Soy infeliz. Igual lo voy haciendo.

Noticias: Estuvo en Chile en enero.
Chávez: Sí, con mis amigos Ricky y Ramón. Los invité y organicé todo como si fueran mis hijos. Fue lo que más me divirtió. Les di su seguro de viajero en una bolsita. Pero no tengo la necesidad de vacaciones, con mi trabajo ya estoy de viaje. Lo que me agota es la existencia urbana.

Noticias: ¿Está en pareja?
Chávez: No.

Noticias: ¿Enamorado?
Chávez: No. No me siento un ser tocado por la varita mágica en ese sentido. No experimenté morir de amor. Lo miro casi como una vieja envidiosa. Sí tuve relaciones importantes y de enorme afecto. Tal vez me quedé en una faz narcisista, mirándome a mí mismo.

Noticias: Justo iba a preguntarle si cometió locuras por amor.
Chávez: No por amor, tal vez por metejón. Hice cosas expuestas para lo que soy. Por ejemplo, tomarme un avión a New York para ver a alguien sólo por dos días. Quizás es una suerte que no me haya pasado el amor tan fuerte. Me hubiese consumido, porque ya soy muy intenso.

Noticias: Hablemos de televisión.
Chávez: Estoy un poco alejado, por falta de tiempo y angustia. Las noticias me cuestionan, me alarman.

Noticias: ¿Cómo ve el país?
Chávez: Me cuesta verle la identidad. No sé en qué punto está. Se necesitan muchos años para salir de un círculo vicioso constante. Pero no estoy formado para dar un diagnóstico. Soy un ignorante en política.

Noticias: ¿Sigue pensando que está más dotado para la plástica que para la actuación?
Chávez: Te diría que sí. En el trabajo plástico hay una comunión particular que la actuación no tiene. Pero no me siento legitimado como artista plástico ni lo voy a estar. Igual, voy haciendo lo mío. Ahora preparo una muestra para junio en el Museo Caraffa de Córdoba.

Noticias: ¿Otros proyectos?
Chávez: Hasta el 20 de abril estamos en Buenos Aires con la obra. Después giramos por el país, Uruguay y Paraguay hasta fines de junio. Para el año próximo, estoy escribiendo con Camila Mansilla una obra que voy a dirigir en el circuito off. Y estoy por escribir otra que voy a protagonizar, con producción de Adrián. Además, con él vamos a hacer un programa de detectives. Se va a llamar “Mugre y Roña”. Yo voy a ser Mugre y Adrián, Roña. Eso es todo.

 

Cecilia Escola