Empresas / 5 de abril de 2018

El rol de los bancos públicos a la hora de alcanzar el sueño de la casa propia

El Nación, el Provincia y el Ciudad apuestan por los préstamos hipotecarios y a pymes; deben mejorar la retribución al ahorrista.

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El presidente del Banco Provincia de Buenos Aires, Juan Curutchet, dialoga telefónicamente con NOTICIAS mientras regresa por ruta 4 de un encuentro en Longchamps. Acaba de visitar a Héctor, un tomador de microcréditos que arrienda castillos inflables para fiestas de cumpleaños en el conurbano. “Sacó un préstamo para comprar un toro mecánico y calcula que puede cobrar 1.000 pesos por evento. Si lo hace unas tres veces al mes, paga el préstamo y de ahí para arriba es todo ganancia. Una persona con mucha sabiduría popular”, resume el funcionario. El registro fotográfico recorre luego las redes sociales.

El sistema de micropréstamos es pequeño: representa apenas el 1% del total de la cartera del banco, pero es junto al crédito a pymes y emprendedores una de las líneas que las tres mayores entidades públicas, el Nación, el Provincia y el Ciudad de Buenos Aires, buscan expandir en 2018. Consolidar y engrosar la cartera hipotecaria, el producto estrella del último año, está también contemplado como objetivo de primera relevancia. Será clave, a su vez, el énfasis en la captación de depósitos.

“El (crédito) hipotecario sigue siendo en alguna medida una definición de para qué tiene que servir un banco público”, dice Curuchet. “El argumento es que la reputación y fidelización que produce a la larga termina siendo importante porque se genera una relación de 25 años con el cliente, pero por definición es una línea menos rentable que un préstamo personal o a empresa. Ahora, teniendo un banco de este tamaño, no podés estar tan retirado del segmento como estaba. Es vergonzoso. Se dieron 313 créditos hipotecarios en 2015 contra casi 11.000 en 2017. Hay un rol que la banca pública tiene que jugar…”, agrega.

En un reporte oficial, el Banco Nación, principal jugador del sistema, calificó 2017 como “el año de los créditos”. La financiación de la industria bancaria al sector privado creció 22% en términos reales, el ritmo más elevado de la última década, fogoneado principalmente por una expansión agresiva de las líneas para la vivienda. Se agregaron 60.000 nuevos deudores hipotecarios. Sólo el Nación dio 26.000 créditos y tiene 130.000 en carpeta. Después de casi duplicar su stock total de créditos en 2017, proyecta un avance del 67% este año.

Los tres principales bancos públicos coinciden en que el crecimiento real del crédito a empresas y familias seguirá en 2018. Pero el desafío estará en financiar ese crecimiento. Buena parte del combustible de la liquidez se consumió en 2017, por lo que se espera una mayor actividad en la emisión de obligaciones negociables y en la securitización de carteras. Queda de manifiesto la importancia de trabajar los pasivos: el fondeo vía depósitos aumentó sólo 2,2% real el último año. Los jugadores lo admiten: el interés que le paga el sistema al ahorrista no llega muchas veces ni a compensar la inflación.

Tanto el Provincia como el Ciudad cerraron 2017 compitiendo por el puesto de segundo jugador hipotecario en el país. El Nación triplica sus carteras. El Banco Ciudad ya traía entre sus activos un stock histórico. Su gerente general de banca mayorista, Claudio Saffirio, destaca: “El banco nunca se retiró del mercado hipotecario aún en los momentos de crisis. Es muy importante por la función social, así como las pymes, que están dentro de nuestra carta orgánica. Hoy hay bancos muy agresivos con estas líneas en UVA pero nosotros nunca dejamos de colocarlos”.

Desde la puesta a punto del crédito hipotecario en UVA se financiaron 5.800 familias en el Ciudad. A partir de marzo, la entidad sumará un nuevo producto para segunda vivienda. El objetivo para el bienio 2018-2019 es sumar 14.200 préstamos adicionales, para llegar así a la marca de 20.000 que propuso el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Cuestión personal. Por lo pronto, los créditos personales seguirán siendo uno de las líneas más codiciadas en la matriz bancaria por su rentabilidad. Buena parte de las campañas promocionales están orientadas a ese segmento. De acuerdo con los últimos datos oficiales del Banco Central, el Nación, que superó al sistema en todas las otras variantes de crédito, se descuidó en financiaciones personales y cedió terreno al crecer por debajo del 58% promedio que se expandió el sector. El Ciudad, por caso, trabajó la campaña “Hacela bien” y se mantuvo a tono con la media, mientras que el Provincia, con 1,2 millones de cuentas sueldo, se asegura el primer lugar tanto en flujo como en stock. Creció un 70% a noviembre hacia un saldo en personales superior a los $50.000 millones.

Curutchet resume el juego de la competencia entre las principales entidades públicas: “El sistema bancario funciona en general como un mecanismo de cooperación y competencia. En la práctica nos miramos las estadísticas el uno al otro, a veces nos preguntamos, nos copiamos, a veces jugamos al truco, pero lo que es común es que todos decidimos tener presencia en hipotecarios, todos pasamos a cumplir pautas de inversión productiva [líneas a tasas más favorables] que no se cumplían y, por lo general, todos estamos tratando de hacer incorporaciones tecnológicas en sistemas y aumentar el parque de cajeros automáticos”.