Menú
Personajes / 17 de abril de 2018

Martha Cousillas: “Muchas veces nos despersonifican”

Enfermera pionera, fue una de las primeras graduadas de la Cruz Roja. Los años trágicos en el país y mirada crítica sobre su carrera.

Martha Cousillas. Enfermera pionera, fue una de las primeras graduadas de la Cruz Roja. | Foto: Marcelo Escayola.

Los médicos se llevarán los nombres de las calles, el protagonismo en las series y los grandes títulos en las bibliotecas de las facultades. Pero los que hacen el trabajo duro, los que ponen el hombro, son los enfermeros. Y en el mundo de la enfermería, Martha Zulema Cousillas es una leyenda viva. Tiene 83 años, se graduó en las primeras camadas de la Cruz Roja argentina y atravesó las grandes tragedias del país, con botiquín y delantal blanco. Además, fue de las primeras enfermeras paracaidistas del país, creó escuelas de enfermería –una en Urdina Rey, Entre Ríos–, un centro de rehabilitación en San Justo aún en actividad que se fundó tras una epidemia letal de poliomielitis en la década del ‘50. Hoy dicta el posgrado para Enfermería en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y sueña con crear la primera Facultad de Enfermería de la Argentina. Nadie como Cousillas conoce los secretos de una profesión exigente, mal paga y relegada.

Acompañada por su amiga Antonia, Cousillas llegó hasta el cuarto piso de la facultad. Con pasos cortos y firmes, caminó hasta la sala parlante de la gran biblioteca que resguarda la historia de la medicina y confesó que la única medicación que toma es una pastilla para regular la presión arterial y jugos de frutas con vitamina D, en especial de zanahoria y de ananá.

Noticias: ¿Sus padres se resistieron a que fuera enfermera?
Martha Cousillas: Así es. Para ellos, yo debía ser médica o abogada y yo no quería, entonces empecé a preparar alumnos de la escuela primaria en el garaje de mi casa y me arreglé para costearme el estudio de enfermera.

Noticias: ¿Cómo era el uniforme entonces?
Cousillas: Una blusa blanca, delantal blanco, pechera con la cruz roja y un gorrito blanco con una capa corta de color roja y azul.

Noticias: ¿Socorrió heridos durante los bombardeos en Plaza de Mayo en el 55?
Cousillas: Participamos en el 55. Ya éramos socorristas y estábamos en el primer año de estudios. Éramos como diez alumnas ese día y salíamos del subte. Hay un hotel cerca de la calle Hipólito Yrigoyen al 2000, donde está la Cruz Roja. Ahí había gente amontonada y alguien nos dice: “Están bombardeando la Plaza de Mayo”. Nos pusimos nuestros guardapolvos, agarramos nuestros botiquines con alcohol, vendas, tela adhesiva y subimos a la ambulancia. No tuvimos miedo. Y eso que éramos muy jóvenes.

Noticias: Ese día quedó en la historia y usted estuvo allí. ¿Qué fue lo más duro que le tocó vivir en los bombardeos?
Cousillas: Recuerdo que llovía, lloviznaba. Nos decían que nos tiráramos al piso. Vi de todo: gente sin una pierna y hasta gente decapitada. Había soldados heridos, eran granaderos. Estaban muy heridos, había uno al que sus compañeros lo sacaron, lo llevaron a una ambulancia y allí lo asistimos. En Rivadavia y Esmeralda, donde ahora está el Círculo de Granaderos, estaba el Ministerio de Asistencia Pública. Después me mandaron para ahí porque era muy peligroso. Hace poquito tiempo, me llamó aquel granadero que salvamos de las heridas. Se llama Diego. Sentí una emoción tremenda cuando vino a mi casa y lo vi después de tanto tiempo. Escribió un libro donde cuenta los bombardeos en Plaza de Mayo.

Noticias: ¿Conoció a Eva? ¿Y a Perón?
Cousillas: A Eva Duarte sólo la vi un día en una estación de tren, ella estaba vestida con un traje a cuadritos, de terciopelo. Y a Juan Domingo Perón, sólo lo veíamos en desfiles.

Noticias: ¿Alguna vez la que terminó siendo rescatada fue usted?
Cousillas: Entre el 57 y 58, vinieron como dos o tres inundaciones seguidas. Llegamos en lancha de la prefectura a la zona de San Fernando. Fuimos a buscar a los inundados y nosotras, con mis compañeras, nos tuvimos que quedar allí, en medio del agua y en el puesto de socorristas. Fue muy duro. No nos trajeron pan. Nos trajeron un queso grande de rallar, una horma entera y unos chorizos crudos. Pero nosotras rompimos unas patas de silla, hicimos fuego como pudimos y los cocinamos, todo estaba mojado. “Si no nos vienen a buscar, prendemos fuego el rancho”. Son los gajes del oficio.

Entre recuerdos y repaso de su historia, Martha hace una pausa y desparrama sobre la mesa una carpeta con publicaciones sobre eventos y reseñas sociales. Se destacan el Centro de Medicina Física y Rehabilitación en San Justo y la comisión directiva del aeroclub.

Noticias: ¿Cuándo comienza su vinculación con la aviación civil?
Cousillas: Mi familia fue precursora y yo formé parte del Aeroclub Argentino. Incluso me mandaban a comprar aviones a Córdoba.

Noticias: ¿Cómo fue eso?
Cousillas: Ya trabajaba como enfermera. Un día me dijeron: “Martha, tiene que ir usted a comprar aviones a Córdoba”. Ese día le dije al mecánico: “Voy a comprar aviones, ¿me indica cuáles son buenos y cuáles no?” Un día, en uno de los vuelos de rutina, uno de los aviones, después de despegar, quiso dar la vuelta y parece que con poca fuerza, y en la maniobra se vino abajo. El piloto murió en el acto pero la acompañante no estaba muerta.

Noticias: ¿Qué hicieron?
Cousillas: Sacarla. Tuvimos que cortar un ala del avión, hicimos una camilla con eso y la llevamos en una camioneta hasta el hospital Salaberry. Yo organizaba todo y tomaba las decisiones. De mi padre, un prefecto, aprendí un poco sobre la organización, sobre tomar decisiones y dar órdenes. También aprendí a tirar. Primero con arco, después con armas pequeñas diferentes.

Noticias: Logró reunir sus pasiones, enfermería y paracaidismo.
Cousillas: Sí, fui enfermera y paracaidista, por suerte pude juntarlo todo. Fue en los ’70. Hice la caída libre desde 1.000 metros. Un día, durante un ejercicio de rutina en el Puente 12 y la Ruta 4, en la asociación de paracaidistas, me tiraron desde 500 metros pero el viento cambió y en lugar de Ezeiza, donde tenía que aterrizar, me fui al Río Matanza y quedé enganchada en un eucaliptus. El piloto se dio cuenta y me fueron a buscar con unas motos del campo. Me sacaron con dos escaleras. Fue un susto, pero tampoco para tanto.

Noticias: ¿Cómo se hace enfermería hoy en el país?
Cousillas: Hay que modificar todo, desde el currículo de las escuelas, el de la carrera de Enfermería y también el del secundario. Esto es básico. Ahora hay personas que no tienen ni sexto grado y están trabajando en el PAMI. Están fuera de la ley.

Noticias: ¿Qué es la enfermería para la sociedad?
Cousillas: Siento que todo se maneja a nivel médico. Nosotros somos como una cosa para atender los casos. Los pacientes son el caso y a los enfermeros nos despersonifican. Es un escenario muy injusto y desfavorable. Y esto tiene que cambiar.

Noticias: Si tuviera a su cargo el Ministerio de Salud, ¿qué haría?
Cousillas: Para empezar, que todos trabajen solamente seis horas en todos los casos. Lo que pasa es que uno entra ahí, al hospital, y no sabe cuándo va a salir.

Noticias: De 1 a 10, ¿cuál es el nivel de la enfermería en nuestro país?
Cousillas: Digamos, seis puntos. A nivel Latinoamérica, Colombia tiene muy buen nivel de enfermería. El peor país es Bolivia.

Noticias: ¿Qué tendríamos que aprender de Colombia?
Cousillas: Colombia tiene profesionales de primera. Tiene auxiliares de primera, ellos tienen enfermeros desde 1956. Aquí la enfermería no es universitaria. Quisiera que hubiera una Facultad de Enfermería. Elaboré un proyecto de creación anotando los antecedentes y lo hablé con las actuales autoridades de la facultad. Como dije, el PAMI tiene gente que no tiene ni sexto grado. Eso es una estafa al servicio de enfermería, es degradación, es un mecanismo de corrupción. Hay un interventor y no hace nada. Bajo la autopista hay ambulancias paradas y estas ambulancias son del país.

Noticias: Y el Hospital de Clínicas, ¿cómo lo ve usted ahora?
Cousillas: ¿El Clínicas? Mal, se han robado todo, hasta el motor de los ascensores y lo hizo el mismo personal. Se lo han ido llevando de a poco.

Noticias: ¿Qué consejo les daría a los que recién comienzan o quieren empezar esta carrera?
Cousillas: Que si no tienen vocación, no se anoten. Que no se inscriban porque van a estar mal. Hay muchos que no toleran limpiar a nadie.

Noticias: ¿Qué es entonces para usted la enfermería?
Cousillas: Es todo. Es una forma de vida. Todo lo que hice fue con cariño y con amor. Así como debe ser.

 

Nora Fernández
@nfer14