Política / 27 de abril de 2018

La grieta del tarifazo

El malhumor social y la cercanía del 2019 calientan la política, incluso las internas del oficialismo y la oposición. Una dura voz PRO.

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Cuando los bolsillos ciudadanos arden, la política estira la cuerda hasta donde se puede. La secuencia de los últimos días fue más o menos así:

-El tarifazo pegó fuerte en las casas, en las pymes y, por fin, en el humor social.

-Saltó la térmica opositora, obviamente, pero también empezó a echar humo el tablero interno de “Cambiemos”.

-De pronto, se “descubrió” que el problema “heredado” de las tarifas no era solo un problema tarifario: los estados nacional, provinciales y municipales se llevan casi la mitad del chorro de agua, luz y gas en impuestos.

-Dos más dos, cuatro: gran parte de aquellos distritos son gobernados por peronistas, como antes lo fue el país.

Conclusión: nueva grieta, ahora tarifaria.
Los encargados de cobrar se pelean en la cara de los que pagan y pagan, a ver quién es más insensible, más inútil y les roba más.
Muy lindo todo.

¿No podían “haberse dado cuenta” antes del asuntillo impositivo que encarece casi al doble las tarifas?

Claro que no, me dirán unos: sacar el tema antes hubiera generado tensión desde el vamos con los gobernadores que Macri necesita domesticar y dividir lo más que pueda durante el mayor tiempo posible.

¿Y a vos quién te dijo que no se dieron cuenta?, preguntarán otros. María Eugenia Vidal anunció el lunes que había resuelto derogar cargas… que su propia gestión había incorporado en las boletas el año pasado.

Conclusión: todos sabían cómo se componen las cuentas de los servicios públicos esenciales. Así, sin hacer olas para no avivar giles, los que siempre pagan ahora pagarían más y los encargados de cobrar se mostrarían unidos por las necesidades de la Patria. Todos guardaron esa carta bien guardada en honor al “pacto fiscal”, no fuera cosa que el agua llegara al enchufe. Y llegó.

Todos los grupos en disputa cayeron en la grieta tarifaria. Juegan a ella. Quiero decir: el 2019 se avecina y la discusión de las facturas consolida la disputa oficialismo-oposición, pero también enfrenta al peronismo “racional” con el kirchnerismo y, dentro de la tropa oficial, genera rajaduras de resultado imprevisible entre macristas puros, radicales y seguidores de Carrió y ex peronistas, como el presidente del bloque de Diputados, Emilio Monzó.
El miércoles 25, el macrismo puro vivió la sesión especial de la Cámara Baja con inusual carga dramática. No sólo sus enemigos habían impuesto la sesión especial. NOTICIAS habló con un altísimo dirigente parlamentario de “Cambiemos” al cabo de la misma.

Noticias: Venían corriendo solos y ahora hay 29 proyectos de reforma del régimen tarifario. ¿Perdieron?
Macrista: El miércoles anterior habíamos perdido peor. No dimos quorum porque estamos destartalados.

Noticias: Suena fuerte “destartalados”. ¿Qué quiere decir?
Macrista: Que en nuestro gobierno y en nuestro bloque, muchos confunden ser oficialismo con ser mayoría. Y somos minoría. Falta política, falta de capacidad para reconocer al otro y generar acuerdos. No entienden que el peronismo moderado se aleja si ve que tiene alguna chance de ganar en 2019.

Noticias: ¿La tienen?
Macrista: Por lo menos, ellos la perciben. Sólo tenemos que agradecerles que estén más entretenidos en diferenciarse de los K que en pegarle a Macri, por ahora.

Noticias: Más que al Presidente, parece un cuestionamiento a la “CEOcracia”…
Macrista: Que también choca con Carrió y con los radicales. Los triunfos electorales son para ampliar la base de sustentación. Pero a estos muchachos, los triunfos parecen invitarlos a cerrarse más. A creerse los dueños de la pelota. Están despreciando la política y ninguneando diputados propios muy valiosos.

Por lo visto, el horno no está para bollos. Esta semana circuló fuerte la versión (luego convertida en certeza) de que Emilio Monzó no seguirá en funciones el año próximo. Se dice que ninguna astilla pincha peor que la del mismo palo. He ahí uno de los principales riesgos de jugar todo el tiempo a la grieta: que lo fracture a uno. En el macrismo puro y duro a eso le llaman “autodepuración”.

 

*Jefe de redacción de NOTICIAS.