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Personajes / 6 de mayo de 2018

Anamá Ferreira: “Las negras tenemos que ser guerreras”

Emblemática ex modelo, empresaria y animadora en proceso de reconversión. Fashionista y luchadora por la inclusión.

Nunca hizo nada por ocultar ese portuñol cadencioso con aires de bossa nova. Le queda bonito. Anamá Ferreira jamás podría hablar de otra forma. Le cuadra perfecto con el espíritu buena onda de esta morocha imponente. Quizás por eso todas las alarmas saltaron cuando hizo saber sobre el maltrato que sintió de parte de Andy Kusnetzoff cuando él se desempeñaba como movilero de “CQC”, y de cómo este “bullying” había afectado su carrera y su vida. Mientras todos caldeaban el encontronazo, las cosas se resolvieron al estilo de los contendientes: a puertas cerradas, café mediante. “Me saqué una mochila pesada de encima”, comenta todavía emocionada la ex modelo. Fue el primer paso de su caminata liberadora. Ahora está embanderada en una campaña en contra del uso del corpiño, predica por la aceptación de las mujeres de su cuerpo real, y por sobre todas las cosas, lucha en pos de la inclusión. “Acaba de cumplir su sueño de ser modelo una de mis alumnas que estaba en silla de ruedas. Nada puede frenar tus sueños”. Ella, “la Negra”, sabe bien de qué se trata.

Noticias: Según algunos, armó su entredicho con Andy Kusnetzoff para tener prensa…
Anamá Ferreira: ¿Yo, prensa? ¡Si no paro de trabajar! Soy como una hormiguita. Además de las agencias de modelos, participo en la serie de YouTube de Georgina Barbarossa, y como tengo muchos seguidores en redes sociales, también voy a hacer mi reality, “Tomando café con Anamá”, donde voy a mostrar mi día a día. ¡Y una primicia! Voy a hacer una obra en esa nueva modalidad de teatro de quince minutos. La obra se va a llamar “La más idiota”… ¡ojito con insinuar algo personal! (risas).

Noticias: ¿Siempre fue tan trabajadora?
Ferreira: Mi único hermano falleció cuando tenía 12 años, así que fui súper cuidada. Mi mamá quería que estudiara, así que hasta los 18 nunca trabajé. Cuando terminé el secundario, ella me llevó a Río (de Janeiro) como premio por mis notas. Mala idea. Cuando llegué, nunca más me quise ir. Era la ciudad de mi vida. Mi mamá me dijo que no me iba a dar un peso, así que empecé a trabajar. Y nunca más paré. Vine a la Argentina hace 40 años, en plena época militar, para un desfile de Charlie Grilli y trabajé sin parar todos los días de mi vida. Tengo diez escuelas de modelos y todos los sábados visito una. Hace años que no me tomo vacaciones.

Noticias: ¿Cómo una chica del interior entró en el mundo del modelaje en Río?
Ferreira: Siempre fui alta y flaca, muy flaca, pero en mi pueblo no había chance de convertirse en modelo. A los 10 años, pegué arriba de mi cama una foto de la revista Vogue con una modelo que tenía una camelia en la cabeza. Todos los días la miraba y me decía: “Voy a ser como ella”. Me convertí en modelo, vine a la Argentina, y un día veo la misma foto en el diario. La modelo era Kouka (primera top model argentina). Esa misma semana me la crucé porque sus hijas eran mis vecinas. No pasa un mes, que me llaman para hacer Vogue Argentina. ¿Increíble, no? Soy una creyente de que si mandás tus sueños al universo, se te cumplen.

Noticias: ¿Una chica con suerte o una mente poderosa?
Ferreira: ¡Las dos! Mando al universo y me viene lo que pido, además soy una chica con suerte. Lugar que voy, gano premios. Cuando la gente me ve en un sorteo, ¡tiembla! En lo de Susana (Giménez) me gané de todo. Mi cocina se llama Susana Giménez. Gané mi primera rifa a los 7. Desde entonces, hay una rifa, ¡y el premio es mío! Soy brasilera, creo en el Umbanda. Mi cocina es una santería por todas las estampitas que tengo.

Noticias: Vivió la época de oro de las modelos, ¿qué diferencia encuentra con las de ahora?
Ferreira: Cambió mucho porque la moda se quebró después de las supermodelos, de los ’90. Antes todo el mundo conocía los nombres de las modelos y cada una tenía, por lo menos, seis pasadas en un desfile. Ahora te meten 40 chicas y no importa si no saben caminar o si llevan bien la ropa. Antes todo era un show, ahora no. Los diseñadores deberían pensar que la modelo es el último eslabón en la cadena de fabricación, que si la ropa no se luce ahí, no lo hará en la percha. Pagan nada, apenas un viático, o hacen un paquete. ¡Si tuviera que trabajar de modelo ahora me moriría de hambre! Las modelos son actrices en silencio porque tienen que trasmitir todos los estados. Pasar una malla no es lo mismo que pasar un vestido de novia o de gala.

Noticias: ¿Por qué esta decadencia?
Ferreira: Es una realidad que los costos se volvieron imposibles. Pero hay una grieta en la moda argentina. Mientras que en el resto del mundo hay una semana de la moda, acá hay tres, ¡y en el mismo mes! Allá nadie se pisa con las fechas, pero acá todos los desfiles se realizan al mismo tiempo uno y otro, es difícil para el trabajo de las modelos y de la prensa. ¡No nos podemos sentar a ponernos de acuerdo!

Noticias: Su hija Taina (23) es modelo, ¿le gusta?
Ferreira: Me encanta. ¡Pero nunca le dije nada! Le enseñé a cuidar el cuerpo, porque esa es su empresa. Nada de cigarrillos ni alcohol. Tenés que estar impecable. Una media rota, la tirás; un zapato roto, lo regalás; y vas bien bañadita con la bombachita y el corpiño limpio. Este año me pidió irse a vivir sola y ¡casi me muero! Se mudó a 200 pasos de casa. Pero no pude decir nada, yo lo hice a los 18.

Noticias: Usted tiene un costado fashionista que pocos conocen, viaja mucho a ver desfiles en la semana de la moda y es muy amiga de Giorgio Armani.
Ferreira: Conozco a Armani a través de un amigo que trabajó con él durante 35 años. Voy a sus desfiles y hago el backstage. Me regaló un libro suyo firmado que es una serie numerada. Después tengo una amiga que trabaja para Vogue en Europa que recibe miles de invitaciones y me lleva y después voy a las fiestas. Pero, ¿sabes lo que hacen muchas argentinas en la semana de la moda? Se empilchan, llegan a la puerta del desfile, se hacen una selfie, y te hacen creer que están invitadas ¡Un bochorno!

Noticias: Se viene el mundial, juega Argentina-Brasil, hincha por…
Ferreira: Brasil. No se puede ser trucha en eso. Es como en la película de (Juan José) Campanella, podés cambiar todo menos tu equipo de fútbol. La camiseta no se mancha ni se cambia. Cuando juega Brasil, me vuelvo loca.

Noticias: ¿Nunca pensó volver?
Ferreira: Una vez me llamó Silvio Santos, el zar de la TV brasilera, para ofrecerme ser conductora en un noticiero. Viajé hasta Río para hacer después la conexión a San Pablo. Me enfermé, me tomé un avión equivocado y llegué tan tarde que en el aeropuerto no me esperaba nadie. Yo lloraba. Era mi destino quedarme acá.

Noticias: ¿Sigue lo que pasa en la política de Brasil?
Ferreira: Mucho. El brasilero recién ahora sale a la calle, está despertando. Los políticos lo hicieron a propósito y se fueron a Brasilia, bien lejos de todo. Es un país grande y poderoso idiotizado por las telenovelas de la red Globo. En mi ciudad les sacás la tele y es como que les desconectás el respirador, son como zombies. Pero no hay candidatos. Si va Lula gana porque no hay otras opciones.

Noticias: ¿Le gustaría candidatearse?
Ferreira: No me gusta, por la corrupción. Pero me engancharía en algo como el Mercosur por la integración. Pero si acá, en la Embajada de Brasil, ni me registran. Soy la brasilera más famosa que vive en la Argentina y nunca me invitan para el 7 de septiembre. Mandé carta al diario, se hizo una cadena nacional en las radios… pero nadie contesta. Esa es otra herida abierta para sanar.

Noticias: ¿Quedan más “puertitas de la señora Anamá” por abrir?
Ferreira: Por supuesto. Las mujeres estamos transitando un momento maravilloso donde podemos barajar y dar de vuelta. Hay que abrir los ojos de los argentinos sobre la manera de tratar al otro. Muchos argentinos fueron extranjeros en el 2001. Uno debe tratar bien al extranjero porque ya es extraño al lugar. Mantienen su tonada para recordar de dónde viene. Hay muchos argentinos que te exigen que hables perfecto y después se comen las eses. Lo que pasó con Andy me molestó de veras, pero no me dejé llevar ni por la ira ni por una fama precoz. No lo necesito. Lo más lindo fue que la gente se quedó con la reconciliación y no con la pelea. La gente necesita sanar, no incendiar.

Noticias: Usted sufrió en carne propia esto de ser extranjera…
Ferreira: Acordate que soy extranjera, y además, negra. Me falta ser menemista ¡y cartón lleno!. Y como soy alta, no paso desapercibida. Cuando empecé a trabajar de modelo en Brasil, el fotógrafo más famoso de Río me dijo: “Vas a trabajar bien pero tené cuidado. Igual que a la rubia, te van a ofrecer acostarse para darte un trabajo. Se van a acostar con las dos, pero el trabajo se lo van a dar a ella. Te va a costar el doble llegar”. En la Argentina, José Luis Perotta me vaticinó todo. Me dijo que iba a trabajar bien, pero que acá no les gustaban mucho los negros. “Te van a decir belleza exótica, por no decirte rara. Está en vos imponerte”. Tuve que ser más power. Las negras tenemos que ser guerreras de trinchera.

Gabriela Picasso