Menú
Política / 23 de mayo de 2018

Las explicaciones bíblicas de Carrió al actual momento del Gobierno

La emblemática diputada del oficialismo dio su diagnóstico sobre el momento “histórico” que dice estar viviendo el país.

Por

Elisa Carrió mira a los ojos a sus invitados y explica: “Estamos en un desierto”. La diputada ya lo vio. Sabe qué va a pasar. Lo leyó en el segundo libro de la Biblia: el éxodo del pueblo de Egipto esclavizado por el Faraón, en busca de la tierra prometida.

“Nosotros salimos a la libertad, pero no al edén”, les aclara a sus “lilitos” en una reunión en su casa, en Exaltación de la Cruz. En ese pasaje religioso, que usa como analogía para explicar la situación actual del país, se relata que cuando el pueblo decidió liberarse, empezó un largo viaje para no volver atrás. “En el medio, muchos van a elegir regresar, porque la libertad exige responsabilidades y hacerse cargo de cosas de las que se encargaba El Faraón. Otros, en el camino van a buscar crear nuevos faraones a quienes adorar, y los que decidan seguir caminando, tarde o temprano, van a llegar a la Tierra Prometida“, agrega.

“Lilita” está convencida de estar viviendo un momento histórico. Y cree que la crisis actual no es más que un sufrimiento necesario para llegar al edén: La República.

Su alocución concluye con un consejo de autoayuda: “Ustedes ya están viendo la cosecha. Por eso, cuando vemos un piquete, decimos ‘desierto’. Y cuando algo nos duele, decimos ‘desierto’. Y vamos a salir”.

 

Leer también:
– Una nueva denuncia de Elisa Carrio sobre la hidrovía
– ¿Ninguneo a Carrió?: Sin representante en la mesa chica del Presidente
– Elisa Carrió y la evasión de Dujovne: “Siento vergüenza ajena… y propia”

 

La diputada más explosiva se puso al frente de la crisis en la semana más difícil del Gobierno. “Hay que sostener”, dijo y se mandó de cabeza a los medios de comunicación cuando la orden oficial era el silencio para evaluar daños, en medio de la corrida cambiaria. Lo hizo de manera inorgánica, como siempre, sin consultar a nadie. Ofendiendo a ministros, enojando a dirigentes. Nada le importa menos: “Soy el caos hecho persona”, se vanagloria. Y mientras el presidente Mauricio Macri intenta construir, desde su profesión de ingeniero, “Lilita” lo hace a su manera: arriba de una topadora.

Siempre fue el Presidente el que bendijo a Carrió. Y como yal, era el encargado de contenerla con llamados telefónicos y otros detalles. Pero fuentes cercanas a Macri ahora sostienen que la relación no es la misma que al principio: “Se desgastó”.

Por su peligrosidad, “Lilita” es puesta en duda por gran parte del Gabinete. ¿Sigue siendo útil a la coalición?. “Es mejor tenerla adentro que afuera”, es la doctrina dominante. Pero las dudas crecen. Algunos creen que ya sacaron lo mejor de “Lilita” y que ahora su postura díscola puede ser contraproducente.

En esta nota: , ,