Salud / 13 de junio de 2018

El debate en la Argentina llega a revistas científicas mundiales

The Lancet, una de las más respetadas del mundo médico, dedica artículo a la situación del aborto en nuestro país. La imposibilidad de tener estadísticas de la clandestinidad y lo que implicaría la aprobación de la ley.

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El debate por la ley para legalizar el aborto es nota hoy en una de las revistas científicas más respetadas del mundo: The Lancet. “La votación marca un cambio en la cultura en Argentina, impulsado por el activismo popular que se extiende por América del Sur”, explica el artículo. Y enfatiza: “Si se aprueba, la ley sería un gran paso hacia la reducción de las muertes maternas y podría influir en el debate sobre los derechos reproductivos en toda América Latina, pero la victoria está lejos de estar asegurada”.

El proyecto de ley establece el derecho al aborto a través del sistema de atención médica dentro de los 5 días posteriores a la solicitud del procedimiento. La ley se aplica a cualquier persona capaz de gestar, para incluir personas trans. Pero también incluye los casos en los que el aborto podría llevarse a cabo más allá de esas catorce semana si el feto tiene malformaciones graves, si el embarazo implica riesgo para la salud de la madre o si fue resultado de un ataque sexual.

“El punto de corte de 14 semanas da a las mujeres tiempo suficiente para descubrir que están embarazadas y tomar su decisión”, le explica a The Lancet Mabel Bianco, desde la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer, FEIM.

En The Lancet están bien informados (no se podía esperar otra cosa de una de las publicaciones médicas más importantes y serias), y bien informan que las mujeres que abortan ilegalmente en nuestro país “a menudo usan misoprostol, que está disponible para usos gástricos, o insertan objetos como agujas de tejer y catéteres en el útero. Si es necesario, el proceso puede completarse por aspiración manual al vacío”.

Las complicaciones durante los abortos clandestinos han sido la mayor causa de muertes maternas en la Argentina a lo largo de los últimos 30 años. “Vimos que la mortalidad materna estaba cayendo, pero luego llegó a un piso y no pudimos hacer que bajara más”, explica Bianco.

La cantidad de abortos ilegales sigue siendo difícil de estimar, como así también las comorbilidades (enfermedades derivadas) y complicaciones. “Estudios realizados en los años 2005 y 2009 estimaron que, el en 2005, hubo entre 450.000 y 520.000 abortos en la Argentina”, resume The Lancet.

Se estima que 47 mujeres por año han muerto de esta manera en los últimos años, pero la verdadera cifra podría ser sustancialmente mayor, según Bianco, tomando como referencia un trabajo hecho en la ciudad de Buenos Aires. La investigación arrojó que por cada muerte atribuida a problemas durante abortos clandestinos hubo dos que, aunque fueron causados por el aborto, no fueron clasificados como tales en el registro. Y es factible que esta cifra sea aún más elevada en zonas más pobres y en ámbitos rurales.

Las cifras de la Dirección de Estadística e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud indican que alrededor de 49.000 mujeres son hospitalizadas cada año como resultado de complicaciones durante el aborto, pero Bianco cree que esto también es una subestimación. “Cuando las complicaciones posteriores al aborto llevan a que las mujeres ingresen al hospital por una internación, los registros pueden mostrar únicamente la última condición por la que esa mujeres fueron tratadas”.

Sigue The Lancet: “Las complicaciones y las muertes posteriores a los abortos afectan de manera desproporcionada a las mujeres pobres de la clase trabajadora que no pueden permitirse realizar el procedimiento de manera segura, no tienen seguridad social y no tienen contactos en los hospitales. Las mujeres de clase media son más propensas a tener abortos en circunstancias higiénicas con el apoyo médico adecuado, lo que significa que es menos probable que encuentren problemas”.

Además del aborto, es importante centrarse en intervenciones como educación sexual, mejor acceso a los anticonceptivos y cambio de actitudes dañinas, advierte Laura Laski, miembro de la comisión de salud sexual y reproductiva Guttmacher-Lancet y ex jefa de salud reproductiva y derechos en el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Y agrega: “Entre los más pobres y los más jóvenes, los embarazos a menudo son el resultado de abuso sexual. Hay mucha culpa en la niña: ‘¿Por qué no te cuidaste a vos misma?'”.

De aprobarse el proyecto de ley en la Argentina, podría generar una ola verde en todo el continente. Muchos países de América Latina imponen controles estrictos sobre el aborto, pero varios han estado reexaminando sus leyes. El procedimiento ya es legal en Cuba, Uruguay, Ciudad de México y (bajo ciertas circunstancias) en Colombia.

El artículo de The Lancet puede leerse en este link: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(18)31321-7/fulltext