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Política / 16 de junio de 2018

Nicolás Dujovne y el sueño del baldío propio

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A esta altura de la gestión de Mauricio Macri ya se puede conjeturar una definición sobre su ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne: “Es esquivo a la hora de pagar impuestos”. Esta característica podría ser tomada como “picardía” en un país como Argentina, donde la presión impositiva es fuerte. Pero tratándose del ministro de Hacienda, el cual tiene bajo su órbita a la AFIP, el organismo encargado de perseguir evasores, no se puede soslayar.

Esta revista reveló en abril de este año que antes de ser funcionario público, Dujovne había evadido al fisco argentino. La información se conoció al confirmarse que se había adherido al blanqueo de capitales. Es decir: un perdón fiscal a cambio de registrar los bienes que una persona tiene y nunca declaró. Por acogerse a esa amnistía, Dujovne tuvo que pagar un impuesto del 10% del total de lo blanqueado. Si hubiese tributado desde el principio cada año, como corresponde, la suma hubiese sido mayor.

Esta semana, el diario Tiempo Argentino publicó otra situación en la que se ve cómo Dujovne vuelve a ahorrar en impuestos. La casa donde vive, en el barrio de Belgrano, estaba registrada en la Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) como un baldío. Ese organismo es el encargado, en la Ciudad de Buenos Aires, de cobrar impuestos como patentes y ABL. En este caso, que la casa estuviese registrada como baldío permitió pagar menos impuestos. Según explicaron voceros de Dujovne al diario Perfil, el ministro “empezó el trámite en el 2009. Al Gobierno de la Ciudad se le prendió fuego, literalmente, su trámite. Lo perdieron dos veces, pero él empezó más de cuatro veces el trámite”. Por estar registrada como baldío la casa tenía una valuación fiscal de $ 589.947. Al cierre de esta edición y gracias al trabajo periodístico, la valuación fiscal fue actualizada como “inmueble edificado” y ahora es de $ 2.132.640. Si todo marcha bien, Dujovne debería pagar de forma retroactiva los impuestos adeudados. Esta falta sólo se registró en el ABL. En la declaración jurada que presenta ante la Oficina Anticorrupción, Dujovne declaró su propiedad como inmueble edificado.

Según publicó Tiempo Argentino, el ministro y su mujer, Carolina Elizabeth Yellati, adquirieron la propiedad el 30 de mayo del 2003. La arquitecta que estuvo a cargo de la construcción de la casa fue Silvia Susana Hirsch, madre de Dujovne y socia de su marido Berardo en uno de los estudios de mayor reputación del país: Dujovne, Hirsch y Asociados. Este estudio tiene entre sus proyectos más célebres haber diseñado la Torre Trump, en Manhattan, Estados Unidos, propiedad de Donald Trump, el actual presidente de ese país.

Pagador. Pero Dujovne no esquiva impuestos en todos los países. Según registros de la intendencia de Maldonado, en Uruguay, el ministro sí está al día con el impuesto inmobiliario. El terreno donde construyó su casa en José Ignacio (que estrenó a fines del 2017) entró a su patrimonio el 22 de julio del 2016, el día límite que se permitía para blanquear capitales. Una sociedad que también entró a su patrimonio el año del blanqueo fue Florentine Global. Se trata de una firma con un patrimonio de 20,1 millones de pesos, según la declaración jurada patrimonial al 3 de enero del 2017, que debió presentar Dujovne ante la Oficina Anticorrupción tras asumir como ministro. En el 2016 también compró una camioneta marca Volvo, modelo XC60, y adquirió bonos DICA en dólares por un equivalente a 1,9 millones de pesos.

Recompensa. Cuando era comentarista televisivo de la actualidad económica, Dujovne solía burlarse del gobierno kirchnerista cuando veía que una persona evadía al fisco. Así lo demuestra una publicación que hizo desde su cuenta de Twitter en el 2014, cuando durante el Mundial, dos argentinos sostenían una bandera en Río De Janeiro con la leyenda “AFIP LTA”, en alusión a la frase “la tenés adentro”, que Diego Maradona le dijo al periodista “Toti” Pasman cuando clasificaron para Sudáfrica 2010. Dujovne publicó aquella imagen y agregó: “La mejor bandera del Mundial”.

Ya lo dijo John Maynard Keynes: “Evitar los impuestos es el único esfuerzo intelectual que tiene recompensa”. Todos los economistas tienen su costado keynesiano.