Menú
Política / 23 de junio de 2018

Mauricio Macri: el DT más presionado

El Presidente tuvo que ceder a los pedidos de cambios en el Gobierno. Los ganadores y perdedores del Gabinete. El caso Caputo.

Por

Los nuevos nombramientos en el Gabinete de Mauricio Macri son parte de una renovación en el esquema de Gobierno que viene desarrollándose desde hace, aproximadamente, un mes, cuando el presidente decidió darle a Nicolás Dujovne el rol de “Coordinador” de todos los ministerios que conforman el “Gabinete económico”. Luego se decidió que Federico Sturzenegger dejara la presidencia del Banco Central y sea reemplazado por Luis “Toto” Caputo, dándole un poder más real a Dujovne, al absorber el Ministerio de Finanzas. Por último, la caída de Juan José Aranguren y Francisco “Pancho” Cabrera se produjo luego de constantes recomendaciones al presidente para que los apartara.

Los tres cambios tuvieron verdugos que empujaron el destino de esos funcionarios. En el Gobierno se lee como una victoria del tridente integrado por Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Pero hay otros actores que inclinaron la balanza: Elisa Carrió, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta también influyeron para apurar esos cambios. Tarde. Con la visión del diario del lunes, existe una sensación de que Macri tomó todas las decisiones tarde. Acudió al FMI como último recurso, sabiendo que los primeros días de febrero de este año, ya se alertaba que Estados Unidos podría aumentar la tasa de interés y provocar mini devaluaciones en todo el mundo. Ese presagio se cumplió a fines de abril, pero Sturzenegger quiso “pechar” esa demanda de divisa norteamericana y vendió 1.400 millones de dólares en un día. Desde ese momento, sus verdugos decidieron que estaba condenado a irse a su casa. Sturzenegger sospechaba que su final estaba cerca, pero no lo vio venir. El viernes anterior a su salida, fue hasta la Quinta de Olivos con todo el equipo que participó de la negociación con el FMI para ser felicitados por Macri. Incluso el mismo día que lo echaron, por la tarde, se ocupó de hacer llegar su preocupación por una nota que saldría en Noticias. No sabía lo que estaba por venir.

Cuando envió su -protocolar- carta de renuncia, Sturzenegger afirmó: “en los últimos meses diversos factores fueron deteriorando mi credibilidad como Presidente del Banco Central”. No solo se refería al Mercado. También había perdido la confianza de Macri. En Jefatura de Gabinete lo despidieron con un homenaje: cuando enviaron la Gacetilla para anunciar que Caputo lo reemplazaría, escribieron su apellido mal todas las veces y de formas distintas. Aranguren tampoco sabía que se iba. El mismo día que lo despidieron, recibió en su casa al Secretario de Energía de EE.UU.

Pancho. Luego de la primera disparada del dólar a fines de abril, Vidal quería saber qué empresarios habían subido de más sus precios, por lo que le pidió a Cabrera que le hiciera un informe sobre la estructura de costos de supermercados y empresas de consumo masivo. Cuando Vidal se reunió con Cabrera para analizar esos datos, se quedó con la sensación de que la información era vaga y poco profesional. Para el ministro no había habido remarcaciones excesivas. Quedó intranquila. El viernes anterior a los cambios, la gobernadora bonaerense estuvo reunida con Macri en Olivos. Ese mismo día Elisa Carrió, otra detractora de Cabrera, también había visitado a Macri. Al otro día se anunció que el ministro de producción sería reemplazado. Cabrera se había ganado varios enemigos dentro del Gobierno. También tenía cortocircuitos con Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, además de Marcos Peña. Pero hasta ahora, Cabrera parecía indestructible, por su gran amistad con Mauricio Macri. Tal es así que, según el propio Macri, Dante Sica, el reemplazante de Cabrera, fue recomendado por el propio ministro saliente, quien ahora será asesor de presidencia. Ya como ministro, “Pancho” se hacía tiempo una o dos veces por semana para ir a jugar al tenis al Racket Club de los bosques de Palermo, ahora, como asesor, tendrá asistencia perfecta.

Balance. El nuevo desafío de Macri será equilibrar las fuerzas de poder que lo rodean. María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta ganan terreno en la discusión dentro del Gobierno, incluso por sobre Marcos Peña, quien luego de la turbulencia desapareció de la escena. La gira por La Habana, Londres y Nueva York fue un buen argumento para correrlo de la mirada crítica de los aliados del Gobierno. Políticos y comunicadores simpatizantes del oficialismo lo habían colocado como el principal culpable de la crisis económica. La astucia de Peña le permitió ver que si no se alejaba, el sacudón podría causarle un daño irremediable.

Un actor que se fortaleció durante esta crisis que aún continúa es el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, quien, además de coordinar el “gabinete económico”, reunificó las dos carteras principales de economía y quedaron como en la época que las comandaba Alfonso Prat Gay, incluso con un poco más de poder. Un impulsor de esto fue Rogelio Frigerio, quien suele tener chispazos con Marcos Peña. Aunque por ahora están en paz. El miércoles feriado, el equipo de Frigerio le ganó al equipo de Peña en un partido en la quinta de Olivos. Macri ya no participa por recomendación médica, pero sí jugó al paddle con su esposa Juliana Awada, su amigo Carlos Taboada y una amiga de la primera dama. Cuando terminó de jugar, recibió la noticia que Argentina había sido recalificada como economía emergente. Esta novedad, sumado al desembolso del FMI, no significan que la crisis económica haya terminado, pero sí es una oportunidad para mantenerse a flote. A esta altura del año, ya se vislumbra que no se cumplirá con la meta de inflación para el 2018 y el crecimiento económico será escaso.

Tarea para Durán Barba: más allá de los resultados concretos el Gobierno necesita volver a entusiasmar. l