Opinión, Política / 24 de julio de 2018

Aborto legal: Una consulta popular para cerrar heridas

La iniciativa de Consulta Popular Vinculante que pretende darle una voz al pueblo que no ha sido escuchado en estos tres meses de debate.

Por

Juan Brügge, diputado Nacional por Democracia Cristiana.

Los medios han mencionado y describen el debate del aborto cómo un diálogo de sordos, donde abundan las chicanas y pocos proponen proyectos serios con la calidad de defender la vida de la madre y el niño por nacer. El tema se ha convertido en una bola de nieve que no para de crecer y casi nadie entiende, un partido entre River y Boca donde no hay ganadores ni perdedores. Sólo una gran cantidad de argentinos sin ser escuchados.

La iniciativa de Consulta Popular Vinculante que propongo, pretende darle una voz al pueblo que no ha sido escuchado en estos tres meses de debate. Si bien, se han expuesto centenares de referentes desde los dos bandos, a favor y en contra de la legalización, la gente que sólo habla a través de algunas encuestas, no han dado su verdadera posición.

Desde nuestro lugar como legisladores, tenemos el deber y el llamado de responder al pueblo que nos votó, alejándonos de visiones y convicciones personales, haciendo nuestro trabajo a partir de las necesidades de la gente.

Por eso, estoy convencido que la Consulta Popular es una herramienta fundamental para temas tan sensibles como la legalización del aborto, y es una herramienta fundamental contemplada en la Constitución Nacional en el artículo 40°, que no se ha implementado desde la década del ochenta en el gobierno de Raúl Alfonsín.

Los Diputados y Senadores estamos excedidos en este tema y acá es donde tiene que entrar el pueblo, propongo una Consulta Popular vinculante para el día domingo 11 de noviembre en el caso de que el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo vuelva con modificaciones a la Cámara de Diputados. La pregunta sería “¿Acepta la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo de un niño en gestación?”

A pocos días de la votación en el Senado, el país se dividió entre quiénes se pronuncian a favor y en contra de la legalización del aborto, pero aún así falta un compromiso real y despojado de intereses personales y hasta económicos por parte del gobierno de darle voz al pueblo.

Hoy no queda otro camino más sano y para cerrar supuestas heridas, que se resuelva el tema con una Consulta Popular.

 

*Diputado Nacional por la Democracia Cristiana.