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Personajes / 18 de septiembre de 2018

Ángel Mahler: “Era casi una utopía vivir de la música”

Amor por la ópera y los musicales. Emprendedor nato, productor de teatro y optimista por naturaleza. Debe y haber como funcionario.

Foto: Juan Ferrari.

Ángel Mahler es rata en el horóscopo chino. “Siempre sobrevivo”, dice al final de una larga charla con NOTICIAS mientras toma té verde en Pony Line, el elegante bar del Four Seasons Hotel Buenos Aires. Músico, compositor, creador y productor de espectáculos, ex ministro de cultura de la Ciudad, lleva más de tres décadas en escena.

Nació en Villa Devoto como Ángel Jorge Pettit. Su padre era metalúrgico y su madre, maestra. En su casa siempre se escuchaba ópera. “Papá era fanático, habitué del Colón, investigaba, los domingos escuchaba todo el día en la radio. Fui por primera vez al Colón con él, cuando tenía siete años. Vimos ‘Don Giovanni’, no entendí mucho, pero empecé a enamorarme de la ópera”.
A los siete comenzó a estudiar piano, luego armonía y composición. Cursó dos años de Electrotecnia en la Universidad Tecnológica Nacional para darle el gusto a los padres, pero se rateaba para ir a los conciertos. “Estaba convencido, pero era casi una utopía pensar en vivir de la música”.

La utopía se convirtió en realidad. Pudo vivir de la música, tuvo y tiene su propia productora, fue socio de Pepe Cibrián por más de treinta años –juntos crearon “Drácula”, “El jorobado de París” y “Las mil y una noches”, entre muchos otros musicales– y ahora es productor de espectáculos en sociedad con Leo Cifelli. En cartel tienen “El vestidor” y “Siddharta” y preparan “Hello, Dolly!” para el próximo año.

Noticias: ¿Por qué decidió cambiarse su apellido por Mahler?
Ángel Mahler: A los 18 escuché por primera vez la segunda sinfonía de (Gustav) Mahler y se convirtió en uno de mis compositores favoritos. Decidí homenajearlo y, además, me gustaba cómo sonaba Ángel Mahler.

Noticias: También podía sonar pretensioso o soberbio de su parte.
Mahler: Lo sé, pero no me abrió ni me cerró ninguna puerta. No soy ni mejor ni peor músico por llamarme Mahler. Incluso es más difícil llamarse Mahler que Pettit. No lo hice para aprovecharme ni por pretensioso.

Noticias: Hace unos años el músico Manolo Juárez contó que lo había echado de su clase cuando se enteró de su cambio de apellido y le preguntó si conocía y amaba la música de Mahler y usted le contestó que no.
Mahler: Nada más lejano a la verdad, esa historia es inventada y le dio más notoriedad a él que otra cosa. Lo quiero a Manolo, fue mi maestro y un gran músico. Incluso como alumno llegué a tocar con su grupo, fui gran amigo suyo. Pero es un hombre grande y no quiero herir a nadie. Si no hubiese sido un muy buen alumno, no podría haber hecho lo que hice. Un mal alumno no tiene tanta suerte.

Noticias: ¿De qué obra se siente más orgulloso?
Mahler: “Drácula” tiene un encanto particular, pero elegiría “Las mil y una noches”. Están desarrollados los personajes, el argumento es muy bueno y me dio la posibilidad de crear una música muy linda. Después, un adagio para cello y orquesta que lo tocaron bastante y la Sinfonía del Fin del Mundo. Ahora voy a hacer la segunda, basada en las Cataratas, y la tercera, en los glaciares.

Noticias: ¿Prestigio o popularidad?
Mahler: Siempre elegí hacer lo que sentía. Ahora quiero enfocarme en las sinfonías y que se escuchen en el mundo.

Noticias: ¿Qué balance hace de sus 32 años con Pepe Cibrián?
Mahler: Profesionalmente es muy positivo. En lo personal, siento que nos ayudamos durante mucho tiempo, pero me queda una sensación de ingratitud y no me gusta. Fueron muchos años juntos y podemos no trabajar, pero podríamos seguir siendo amigos y no lo somos.

Noticias: ¿Por qué se separaron?
Mahler: Porque empezamos a ver las cosas distinto. El musical se transformó en un entretenimiento y quiero sumar los aspectos tecnológicos al contar una historia, como pasa en otros lugares. La intención de Pepe es ir por el lado del teatro y de la prosa. Es muy respetable.

Noticias: Ahora está en una nueva etapa.
Mahler: Sí, después de mi paso por el Ministerio de Cultura de la Ciudad decidí volver a producir de teatro. Ahora con Leo Cifelli como socio. Elegí “El vestidor” porque me quedé fascinado desde que vi la película a los 23 en el Cine Arte. La protagonizan Arturo Puig y Jorge Marrale y dirige Corina Fiorillo, en La Plaza. También tenemos “Siddharta”, comedia musical y circo, una idea de Germán Barceló y mi hijo Damián, dirigida por Flavio Mendoza, con Facundo Mazzei, Osvaldo Laport y Karina La Princesita. Está en el Broadway hasta fin de año y después va a Carlos Paz.

Noticias: Y la gran apuesta para 2019 es “Hello, Dolly!”.
Mahler: Sí, es una comedia fantástica. Mi mujer se llama Dolores y no la había visto. Vimos la película y la empecé a bromear con el Hello Dolly y ella a decirme: “Por qué no la hacés, si te gusta tanto”. La estrenamos el 17 de abril en el Astral.

Noticias: ¿Convocaron a Natalia Oreiro?
Mahler: Sí, pero no puede. Estamos buscando la nueva Dolly. Están confirmados Darío Lopilato, Agustín Sullivan y Carla del Huerto y estamos cerrando el elenco. La va a dirigir Arturo Puig, con escenografía de René Diviú, vestuario de Renata Schussheim y coreografía de Elizabeth de Chapeaurouge. Un equipo de lujo.

Noticias: ¿Cómo se hace para producir espectáculos en un contexto económico tan crítico y cambiante?
Mahler: Leo y yo somos la cabeza de producción y dirección artística y tenemos el aporte de muchos inversores, como sucede en Estados Unidos. En “Hello, Dolly!” son más de doce. Así nadie sale herido.

Noticias: En 2016 su nombramiento como Ministro de Cultura del Gobierno de la Ciudad fue cuestionado por su falta de experiencia en la gestión pública y cultural. ¿Por qué cree que lo eligieron y por qué aceptó?
Mahler: Me acerqué a Mauricio Macri en 2008 con el proyecto para mejorar la avenida Corrientes y ahí me conocieron en las distintas áreas de gobierno y conocieron mis ideales. El mundo cultural de Buenos Aires, salvo algo puntual, lo recorro desde mi adolescencia. Me sorprendió, no lo esperaba, pero sentí que podía hacerlo y hacer muchas cosas buenas.

Noticias: ¿Cuáles fueron los logros de su gestión?
Mahler: Elevé de 30 a 45 millones de pesos la asignación a los teatros independientes a través de Proteatro. Habilitamos 30 espacios, entre ellos, El Excéntrico, de Cristina Banegas, que llevaba 35 años sin habilitarse. La Banda Sinfónica estaba devastada. Hicimos concursos y volvió a tener su lugar y a hacer conciertos. Los centros culturales tenían una programación de lujo, la Feria de Mataderos, hicimos actividades culturales en los barrios, pusimos en valor cinco de los museos de la ciudad.

Noticias: ¿Qué le hubiese gustado hacer y no llegó?
Mahler: El festival Fringe de teatro independiente. Iba a ser una revolución. En Edimburgo, donde nació, se hacen más de 3.000 obras cada año en 600 lugares diferentes y van entre 6 y 7 millones de personas. También me quedó pendiente modernizar los festivales de la ciudad. Son obsoletos y hay que darles una vuelta de tuerca. Y la apertura del Teatro Alvear. Con el Ministerio de Desarrollo Urbano hicimos un proyecto hermoso, iba a quedar como un pequeño Colón, pero las prioridades las marca el Jefe de Gobierno.

Noticias: ¿Se fue o le pidieron la renuncia?
Mahler: Iba al ministerio a las siete de la mañana y me iba a la diez de la noche. Lo hice con amor, pero la salud se me resintió, estaba con mucha presión y fue mi límite. Además, pensaba que iba a tener los fines de semana para componer y no fue así. Entonces decidí volver a mi actividad privada.

Noticias: Se reconoce un optimista por naturaleza. ¿Cómo se hace?
Mahler: Muy pocas veces me contrataron, todo fue autogestión. Soy rata en el horóscopo chino. Siempre sobrevivo.

Cecilia Escola