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Costumbres / 18 de septiembre de 2018

Cuáles son las 5 cosas horribles que se usan

Son antiestéticas, incómodas y a nadie le quedan bien. ¿Por qué la moda insiste con rescatar lo peor de los ochenta y los noventa?

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La evolución de la moda podría simbolizarse como una escalera caracol. Cada vuelta nos deja en el mismo lugar, pero unos metros más arriba. En el devenir fashion, los hits siempre se repiten y los viejos estilos se reiteran, pero nunca igual que en el pasado.
A los diseñadores, la nostalgia los puede y no hay creador en este mundo que no caiga alguna vez en la tentación reversionar una prenda demodé. Una cita ilustre viene al caso. En su último libro, “Retrotopía” (Paidós), ese gran lector de nuestros tiempos que fue Zygmunt Bauman habló de una “era de la nostalgia”. Según él, vivimos en un tiempo en que las utopías se trasladaron al pasado y el futuro dejó de ser la tierra prometida.

Mientras Paco Rabanne se lanzaba en los ’60 a la carrera de crear nuevas texturas, modelos y efectos para vestir a la mujer del porvenir, los diseñadores de hoy tienen los ojos puestos en el ayer, apasionados por lo que ya fue.

Y justamente, a este afán por “citar” estilos de tiempos pasados le debemos la supervivencia de algunos de los más horripilantes inventos de la moda. La década del ’80, con sus hombreras inmensas, sus flequillos abombados y sus pantalones de tiro alto; suele ser la cantera inagotable de estos rescates que, fuera del contexto en que se crearon, se vuelven sencillamente “im-po-ni-bles”.

Son admisibles en las pasarelas. Allí reina el criterio del show y todo puede verse divertido, creativo y hasta estético. Pero en cuanto estas prendas se imponen a un cuerpo común y corriente (kilitos de más, baja estatura, caderas anchas o exceso de lolas) el resultado se vuelve penoso. Para quien los porta y para quien los ve.

Rescates. La riñonera es uno de esos items espantosos que, según las revistas de moda, será el accesorio top de la temporada. Hasta hace tan sólo un par de años, ninguna mujer mínimanente cuidadosa de su estilo hubiera aceptado usarlas. Hoy las diseñan las marcas top: Vuitton, Chanel, Pucci, Hermès; y etiquetas deportivas como Adidas. Las hay realmente feas y también algunas más elegantes, que se cuelgan del cinturón, con discreción. Por ahora, sólo para fashion victims.

Segundo item horrible: las zapatillas extra grandes, o “ugly sneakers”, como las llaman las revistas europeas, justamente, por espantosas. Se empezaron a usar en los noventa, con el auge del estilo deportivo para situaciones urbanas y hoy vuelven con todo. Obviamente, el diseñador más influyente de la última década, Alessandro Michele (director creativo de Gucci), tiene mucho que ver con su regreso. Pero hoy otras etiquetas también apuestan por estos mamarrachos, por ejemplo, Chanel y Balenciaga.

Tres tipos de pantalones cierran la galería fashion del horror. Tres modelos que atentan contra el principio básico del buen vestir: estilizar la figura, atenuar desequilibrios, ofrecer un conjunto armónico.

Primero, el “pantacourt”, del que hablan tanto los expertos de moda desde hace dos o tres temporadas: un pantalón ancho y de largo incierto entre la rodilla y el tobillo. Una mujer tiene que medir casi dos metros y pesar 40 kg. para que le queden bien. Si no se dan esas condiciones, parecerá redonda o, aún peor, cuadrada. Algo similar sucede con el pantalón “pijama”. Es comodísimo pero se ve como lo que es: un pijama.

En tercer lugar, algo que jamás debió ponerse de moda: el jean roto. La inspiración fue la Madonna de los ’80, pero la versión del 2018 tiene más agujeros que tela. El verdadero colmo del consumismo: pagar por hilachas el doble que por un pantalón sano.
Frente a una temporada (el próximo verano) tan pródiga en disparates, una sola recomendación se impone a la hora de comprar: sentido común.

Cinco cosas horribles

1- Pantacourt

Solo alguien muy delgado se puede permitir una prenda tan antiestética. Acortan la figura y engordan. Un espanto.

2- Jeans rotos

La moda lleva varias temporadas y los pantalones se deshilachan cada vez más.

3-Riñonera

Este item odiado de los ’80 vuelve con todo en diversos formatos, más o menos horribles. Se usa a la cintura y hacia adelante.

4- Zapatillas “Ugly”

Son un rescate de los ’90. Grandes, aparatosas, imposibles de combinar. Las diseñan grandes marcas: Gucci, Chanel y Balenciaga.

5- Pantalón pijama

Esta prenda que no encaja en ningún dress code. Es cómoda, pero desprolija y arrugada. Lo peor: engorda.