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Sociedad / 19 de septiembre de 2018

Sobaquember: una rebeldía importada

Famosas locales copiaron de Hollywood la moda de no depilarse. El feminismo llegó a las axilas. ¿Liberación o marketing trash?

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Enfundada en un vestido aguamarina con metros de tul, la imagen de Maite Lanata podría haber sido una tapa más de la revista Caras. Pero lejos de eso, causó una polémica. Lo que acaparó la atención de la foto de la actriz revelación de la novela “100 días para enamorarse” (Telefe), en la que interpreta a un chico trans, no fue su look de quinceañera, sino otro detalle: su brazo levantado exhibiendo una axila no depilada.

En las redes sociales, las duras críticas no se hicieron esperar. “Qué asco”, “eso es antihigiénico”, “es de mugrienta”, fueron algunos de los tantos comentarios. A pesar del revuelo de ser la primera vez que una publicación argentina mostraba a una chica en su tapa sin rasurarse, el movimiento no es nuevo. Hasta Sophia Loren se animó a hacerlo en los años ’50. Pero en los últimos cuatro años, y por el efecto de la ola feminista, el hoy conocido “Sobaquember” comenzó a sumar adeptas que cuestionan el hecho de tener que pasar, como una obligación, por el doloroso camino de la depilación y de tener que deshacerse de sus pelos naturales en lugares como las axilas.
En Hollywood, se volvió más que frecuente ver en las alfombras rojas a estrellas como Madonna, Julia Roberts, Demi Moore, Beyoncé, Miley Cyrus, Paris Jackson, entre otras, exhibiendo sin miedo sus vellos corporales. Además de una rebeldía feminista, estas celebrities buscan derribar un falso mito: que dejarse los pelos al natural es algo antihigiénico. Muy por el contrario, la medicina incluso ha llegado a cuestionar el hecho de hacerlo en determinadas zonas como el pubis. Tal como explica la ginecóloga Ingrid Briggiler: “Tiene que ver con las modas, y no con la higiene, sino los hombres se tendrían que depilar los vellos axilares. Cada vello tiene un rol protector en el organismo”, dice.

En la Argentina, la pionera fue Graciela Alfano, que en el 2010, y en su rol de jurado del “Bailando por un sueño”, dejó al descubierto sus axilas al natural. Sofía Gala es otra de las celebrities que cuestiona la ardua tarea de la depilación, tanto que se depila una vez cada tres meses. En noviembre hubo una fuerte movida en Instagram bajo los hashtags “#unshaved” y “#sindepilar”, donde decenas de chicas compartieron imágenes de sus axilas. Sin embargo, NOTICIAS consultó a varias famosas como Jimena Cyrulnik, Ivana Nadal, Carla Conte y Flavia Palmiero para ver qué opinaban al respecto.

Para otros expertos, sin embargo, esta es una moda con poco futuro ya que dicen que crece la tendencia de eliminar los vellos para siempre. “No creo que haya un cambio de moda. Cada vez hay más personas que optan por la depilación definitiva”, opina la dermatóloga Lilian Demarchi, del centro “Concepto Estético”.

Ni un pelo de tontas. “Dejarme los pelos fue una idea para el personaje. Pero tampoco es que me cuesta mucho. Pienso que depilarse es una moda, de la cultura. Pueden romperse esas modas”, fue la opinión de Maite Lanata. Así, la joven actriz que interpreta a Juan en la tira de Telefe, dejó en claro que para ella dejarse el vello bajo sus axilas se volvió algo normal.

Es que sin ir más lejos, las tendencias sobre la depilación fueron cambiando a lo largo de la historia, incluso, en la Antigua Grecia era una práctica que hacían tanto hombres como mujeres de los estratos sociales más altos porque el cuerpo sin vellos era un ideal de belleza y juventud. Pero con la llegada de la modernidad, la invención de la máquina de afeitar primero, y el estilo pin-up, más ligado a la estética porno, la depilación quedó reducida prácticamente a las mujeres. Mientras que, en algunos países, como la Argentina, empezó a crecer la idea de la depilación definitiva. En otros, como los países nórdicos, la depilación no es algo imprescindible, e incluso, en China, comenzó a perder popularidad.

Si bien las actrices de Hollywood se han animado a mostrar los pelos de sus axilas en distintas épocas, fue en el 2014 cuando este movimiento cobró el nombre de “Sobaquember”, en alusión al “Movember”, en el que los hombres se dejan el bigote durante noviembre en solidaridad con la lucha del cáncer de próstata. “Me parece alucinante y bárbaro que cada una haga lo que quiera con su cuerpo”, opina la modelo Jimena Cyrulnik consultada por NOTICIAS. Y profundiza: “Hay países donde siempre estuvo de moda. Puede ser un modo de expresarse o de rebeldía. Y si mañana también está de moda dejárselo en la entrepierna, buenísimo”. En la misma línea se expresa la modelo y conductora Ivana Nadal: “Banco a morir a las minas que lo hacen y no les importa nada. Es un tema de elección. Si te gusta genial, y sino también. Cada uno con su cuerpo y su vida hace lo que quiere”.

“Me parece fantástico las que lo hacen. No lo haría, por lo menos por ahora. No me gusta la idea. Quién te dice más más mayor. No lo descarto”, opina la conductora Carla Conte. Flavia Palmiero, en cambio, no se encuentra nada a gusto con el Sobaquember:”No estoy a favor de mostrar los pelos. Me parece horrible. Me parece incómodo, molesto. No es orgánico para mi”.

En ese sentido, Camila Papa, integrante de AnyBody Argentina (movimiento global que lucha contra la cosificación de las mujeres) hace hincapié en la necesidad de romper con el tabú sobre la depilación femenina: la elección de depilarse debe ser libre y no una imposición de la cultura. “Tenemos que aprender que no es una obligación: no sos más o menos mujer por no depilarte. Así como muchos productos de belleza, la depilación requiere mucho dinero, tiempo y dolor físico, que muchas no están dispuestas a sufrir, o que no tienen los recursos necesarios para afrontar”. Y concluye: “El feminismo está para lograr la liberación de las mujeres, y está ligado con hacer con tu cuerpo lo que tengas ganas: si querés depilarte, está bien; sino, también”.