Noticias Uruguay / 12 de octubre de 2018

La caja de los sindicatos

AEBU recauda 14 millones de pesos por mes y el Sunca seis millones. El PIT-CNT, que no tiene personería jurídica, recibe tres millones mensuales. Los sindicatos muestran sus finanzas.

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3 MILLONES. Es la cantidad de pesos que recauda el PIT-CNT por afiliación sindical de manos de todos sus sindicatos. Sus autoridades dicen que es una central "austera" en el gasto. //Fotos: Nicolás Celaya - ADHOC.

El PIT-CNT recauda alrededor de tres millones de pesos -unos 90.000 dólares- mensuales por concepto de afiliación sindical de todos los trabajadores sindicalizados del país, lo que le permite mantener su estructura, costear las movilizaciones y pagar algunos salarios, según pudo saber NOTICIAS. De los 420.000 afiliados, algo más de 250.000 son cotizantes, y la propia central sindical asegura que no “levanta” ni la mitad de lo que recaudan otras centrales sindicales.

“Lo que entra al PIT-CNT es ridículo comparado con lo que mueve cualquier central sindical de América Latina, hasta la más débil. Acá hay una austeridad del gasto muy fuerte”, dijo el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, quien se excusó porque el secretariado ejecutivo no avaló conceder una entrevista para este informe, a los efectos de transparentar las finanzas.

De todos modos, un relevamiento elaborado para este informe permite saber, por ejemplo, que AEBU recauda 170 millones de pesos por año (cinco millones de dólares, aproximadamente 420 mil dólares por mes) y destina dos de ellos para el PIT-CNT; que el Sunca recauda entre cinco y seis millones de pesos por mes (casi 180 mil dólares) y destina unos 400.000 pesos a la central sindical, y COFE, con 52 sindicatos en la órbita del Estado, recibe unos 700 mil pesos mensuales (unos 20 mil dólares), retiene 325.000 pesos por mes y envía los otros 375.000 a la central sindical. Pero, ¿cuánto cobran la afiliación gremial los grandes sindicatos? ¿Qué beneficios les ofrecen a sus trabajadores? ¿Qué convenios tienen con la patronal? ¿Todos tienen personería jurídica?

Clink caja. Pereira se excusó porque apelando a una resolución del año 2000, la central sindical optó por no revelar las finanzas de su organización. Pero según pudo saber NOTICIAS, 45% de los tres millones de pesos que recauda por mes se va en salarios, y 55% en el mantenimiento de la sede, telefonía, movilizaciones, seguros, pasajes, viáticos, y los cursos que brinda el Instituto Cuesta Duarte en capacitación laboral y sindical.

Los más grandes sindicatos sí explicaron cómo se sustentan y cuánto obtienen por afiliación sindical. La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) tiene 25.000 afiliados, nucleados en 52 sindicatos de base. Reúne a los sindicatos de trabajadores de cada ministerio, sumado a los especificados en el artículo 220 de la Constitución (Poder Judicial, TCA, Corte Electoral, Tribunal de Cuentas, entes autónomos y servicios descentralizados, salvo excepciones). De cada cuota sindical de un trabajador afiliado a COFE a su gremio, 28 pesos van para COFE, pero la Confederación envía 15 pesos de esos 28 al PIT-CNT, según explicó Leonel Revelese, contador de COFE.

Es decir que de los 28 pesos de cada trabajador afiliado a COFE, 13 se quedan en COFE (unos 325.000 pesos mensuales, 10.000 dólares) y 15 pesos van al PIT-CNT, que recibe 375.000 pesos, unos 11.500 dólares, por mes de manos de COFE. Aunque, aclaró Revelese, un tercio de los afiliados pagan 33 pesos, no 28. “Son de los trabajadores que no tienen un sindicato con estructura nacional, sino más bien solo en Montevideo”.

“Con esa plata -10.000 dólares mensuales- pagamos sueldos de algunos funcionarios que tenemos, los gastos de un local enorme, las actividades en el Interior, la estructura sindical, algún viático, teléfonos, seguros”, enumeró Revelese.

Joselo López, presidente del sindicato del Inau y secretario general de COFE, dijo que su sindicato, el Suinau, tiene 4.800 afiliados que pagan el 1,5% de su salario para la cuota. El 1% va para la afiliación gremial, y el otro 0,5% se divide 0,1% para residencias estudiantiles para hijos de funcionarios que van a estudiar a Montevideo, y 0,4% para la construcción de una colonia de vacaciones para los funcionarios en Costa Azul, donde construyeron 17 cabañas con piscina y piensan en más obras.

El Suinau recauda 2.500.000 pesos por mes (75.000 dólares). Los afiliados tienen consultorio odontológico gratuito, una casa en el Prado con cuatro habitaciones y 14 camas para trabajadores que llegan del Interior, la mencionada residencia estudiantil para 50 chicos con un equipo multidisciplinario a cargo, y la colonia de vacaciones inaugurada el año pasado.

Muy pocos dirigentes sindicales de Suinau cobran viáticos. López es quien cobra más, según reconoció: unos 28.000 pesos por mes, dependiendo de sus viajes al interior y tareas como vocero del Suinau y COFE.

El presidente de COFE, Martín Pereira, es también el titular de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP). La Federación tiene 17.000 afiliados que pagan 1,25% de su salario para la cuota sindical. “No todos cotizan, algunos tienen préstamo de alquiler descontado del salario, y no llegan a pagar la cuota”, dijo Pereira. Estimando que los cotizantes sean 13.000, la FFSP recauda 3.250.000 pesos por mes, algo más de 96.000 dólares. Sus afiliados cuentan con un equipo jurídico con cinco abogados especializados en temas laborales, civil y violencia de género, pueden descansar en un complejo vacacional en Punta Ballena, hay un hogar estudiantil para 80 hijos de trabajadores del Interior, y una casa para funcionarios que llegan del Interior. Se pagan viáticos, pero no llegan a 20.000 pesos mensuales. La Federación aporta 33 pesos de cada cuota sindical a COFE, de los cuales 15 terminan en la central sindical.

Raquel Camiruaga, del gremio de funcionarios de OSE, contó que pagan una cuota fija de 296 pesos a FFOSE, que tiene 2.632 afiliados (unos 779 mil pesos, alrededor de 23 mil dólares). Del aporte de cada trabajador van 33 pesos a COFE, que le envía 11 al PIT-CNT. “En realidad, los beneficios no son muchos. La defensa sindical, por supuesto, no tenemos colonia de vacaciones como sí tienen los trabajadores de UTE, y hay un servicio médico y odontológico para afiliados pero está en Montevideo, el Interior ‘suerte en pila’”, graficó la dirigente de La Paloma, Rocha. Camiruaga también extraña una publicación de FFOSE con las novedades del quehacer del sindicato que, incluso, publicaba los balances y las finanzas del gremio. “El Caudal”, así se llamaba, dejó de publicarse en 2014. “En el Interior estamos aislados, la información sindical no llega. Por eso es importante el papel del delegado. Un delegado no puede ir a un congreso en Montevideo, volver a su lugar de trabajo, a su zona, y no comunicar nada”, reclamó.

SUNCA. Oscar Andrade como orador en un acto – Foto: Diego Ituño, Javier Calvelo / ADHOC.

Sunca combativo. El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) es uno de los más poderosos, si no el más. Tiene 25.000 trabajadores cotizantes en el PIT-CNT que, previo consenso, firman aportar el 1% de lo que generan por mes al sindicato. «Pero tenemos una particularidad respecto a otros gremios -dijo el dirigente Faustino Rodríguez-, porque hay mucha movilidad y rotación en la construcción. Empieza una obra y hay 30 obreros, pero pasan las semanas y la obra puede terminar con más, o con muchos menos”.

El promedio de ese 1% de cada trabajador es entre 300 y 400 pesos. Así las cosas, según calcula Carlos Medina, secretario de Finanzas del Sunca, recaudan entre 5.500.000 y 6.000.000 de pesos (algo menos de 180.000 dólares) por mes, de los cuales, a 13 pesos por afiliado, le entregan 400.000 pesos (unos 12.000 dólares) mensuales al PIT-CNT.

Con ese dinero (5.400.000 pesos, unos 160.000 dólares), el Sunca “banca” toda su estructura. “Tenemos locales en todos los departamentos, y en algunos más de uno. Sumale los vehículos para recorrer las obras de todo el país y las movilizaciones. A veces son 100 camiones en la calle o cuando hemos hecho una asamblea nacional hemos traído más de 100 ómnibus con gente del Interior”, dijo Medina.

Los beneficios son unos cuantos, algunos en comunión con “la patronal”, la Cámara de la Construcción. El Fosvoc (Fondo de Vivienda Obrero de la Construcción), fondo común con la Cámara, le da 20.000 pesos de préstamo a un afiliado que quiera hacer reformas en su vivienda y puede devolver ese monto en 12 cuotas sin intereses, pero cuando termina de pagar lo prestado, tiene 20.000 pesos más “de regalo”, que no deberá devolver.

El Focap (Fondo de Capacitación) es otro fondo común, que brinda cursos y talleres de capacitación para sanitarios, electricistas y hasta de formación en lectura de recibos. El Fondo Social de la Construcción brinda servicio odontológico al 50% y una vez por año, en marzo, entrega 30.000 mochilas con útiles escolares, túnica y moña, y hasta botas de lluvia para hijos de trabajadores. Y el Focer (Fondo de Cesantía y Retiro) implica que una empresa que tenga albañiles contratados, deberá aportar el 5% del salario del obrero al Focer, y si este permanece dos años en la empresa, la empresa solo pagará el 0,5% de su salario al Focer. “Ahí hay un ahorro por mantenerle la fuente laboral al trabajador”, explica Faustino Rodríguez.

Medina y Rodríguez destacaron, además, las Brigadas Solidarias con jornadas donde los trabajadores van a “darle una mano” con una planchada, revocar un baño o levantar un techo, para los más necesitados en las zonas más vulnerables del país, o las donaciones de horas de mano de obra a familias que perdieron a un trabajador del sector. “En junio murieron dos trabajadores. Les entregamos 700.000 pesos (21.000 dólares) a cada una de las viudas. En julio murió uno, aplastado por un techo del supermercado Disco, y su familia recibirá 1.400.000 pesos”, unos 42.000 dólares.

“Bancarios cómodos”. AEBU (Asociación de Bancarios del Uruguay) era, otrora, un sindicato considerado pudiente, pero con la adhesión de trabajadores de redes de cobranza o casas de préstamos financieros ya no son lo que el imaginario colectivo tenía en mente. De todos modos, estiman que un salario promedio puede andar entre 40.000 y 50.000 pesos. Y la cuota sindical es del 1% del salario de cada uno de los 11.260 trabajadores afiliados (entre los de la banca pública y banca privada).

Lo recaudado por concepto de afiliación da unos 14 millones de pesos por mes, 424.000 dólares por mes (más de 5 millones de dólares al año). El PIT-CNT recibe -según cálculos de Fernando Gambera, secretario general de AEBU- unos 2.000.000 de pesos anuales (60.000 dólares), unos 24 millones de pesos (más de 726 mil dólares) al año.

La lista de beneficios para los trabajadores es larga: además de la defensa sindical, AEBU tiene un precio bonificado para aquellos que necesiten dejar a sus hijos en una guardería (tienen tres), más el reconocido club deportivo con canchas de handbol, piscina para natación, hidrogimnasio, sala de musculación, una residencia para 35 chicos en Blanes y San Salvador, y dos complejos vacacionales, en Piriápolis y Termás del Daymán.

En tanto Fuecys (Federación Uruguaya de Empleados de Comercios y Servicios) contempla a 20.000 afiliados. Nuclea a mil sindicatos de base, donde los más visibles vienen del supermercadismo y grandes tiendas, seguridad, limpieza, clubes deportivos y trabajadores tercerizados.

La cuota, en todos los casos, es del 1% de su salario, y el importe oscila entre 150 y 400 pesos, de acuerdo al sueldo del trabajador. En realidad, el 25% de la cuota del trabajador va para su sindicato de base, y el 75% para Fuecys. La recaudación de Fuecys es de un millón de pesos por mes, unos 30.000 dólares. A su vez la federación envía 14 pesos por afiliado a la central sindical. “Fuecys es de las federaciones más grandes del PIT-CNT, pero somos un sindicato pobre”, se lamentó Favio Riverón, de Fuecys.

Fuecys, COFE, la FFSP, la FFOSE, AEBU y el Sunca tienen personería jurídica. El PIT-CNT no.

Sin personería jurídica. El 1° de mayo de 1984 se legitimó la unión entre el PIT y la CNT, ya con la denominación PIT-CNT.

En la novel democracia surgida en 1985 no había demasiada discusión a propósito de tener o no personería jurídica. Era un tema zanjado por la esencia misma del movimiento sindical: no permitir que el Estado metiera sus narices en los asuntos sindicales. Era, también, una cuestión de principios. Hoy la discusión parece haber quedado obsoleta, pero la decisión de no tener personería jurídica se mantiene, aunque sea por pereza para modificar los estatutos. “Es una discusión de los años 60. La decisión se basa en el concepto de autarquía sindical: somos independientes y se entiende que no debería permitirse la posibilidad de que el gobierno nos intervenga”, sostuvo Fernando Pereira, presidente de la central sindical. Él no comparte esa decisión, cree que ya es hora de que el PIT-CNT tenga personería jurídica: de hecho, llegó a escribir un borrador, pero perdió en asamblea representativa y no pudo realizarse el cambio estatutario.

Juan Manuel Rodríguez, exdirector del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica, opina que la decisión es anterior a los 60. “Es una discusión ideológica. En la historia hubo sindicatos de obreros que no aceptaban administrativos. Como los administrativos no generaban plusvalía según la versión de Marx, no eran considerados proletarios por los obreros. En las textiles había un sindicato de obreros, el COT (Congreso Obrero Textil) y estaba el FAIT (Federación de Administrativos de la Industria Textil), eran dos sindicatos que tenían buena relación pero estaban separados. Acá pasa lo mismo: se entendía que tener personería jurídica era entrar en el sistema institucional”.

Eso es lo que el movimiento sindical llama autarquía sindical: la visión de que pueden ser autosuficientes y no aceptan injerencias exógenas. Pero eso quedó viejo, opinan Rodríguez y el propio Pereira. “Hay sindicatos que no aceptaban que se firmara un convenio. Si vos aceptás un monto del salario establecido en un convenio con tu firma, estás aceptando la plusvalía”, es decir, la explotación del trabajador, razona Rodríguez, especialista en relaciones laborales. “Por supuesto, con la evolución del sindicalismo se fueron dando cuenta de que si no aceptás firmar un convenio, no tenés garantías de cobrar un salario fijo”, dijo.

Al no tener personería jurídica, el PIT-CNT no es pasible de asumir responsabilidades jurídicas o penales. “Realmente la deberían tener”, opina el experto en derecho laboral y asesor de asuntos laborales del Partido Nacional, Mario Arizti. “Deberían tenerla porque en la negociación colectiva vos asumís responsabilidades. Yo, empresa, le doy al trabajador información confidencial para negociar de buena fe y transparentar las cosas, y si no te puedo hacer responsable si no cumplís, y violás las cláusulas de confidencialidad, estamos ante un problema”, sostuvo.

Quien sí tiene personería jurídica es el Instituto Cuesta Duarte, una asociación civil fundada en 1989 por el PIT-CNT. Por eso, los contratos y negociaciones llevan la firma del Cuesta Duarte.

El PIT-CNT tampoco puede ser propietario de ningún bien. Por eso la sede del PIT-CNT es una donación, porque no puede ser propietario. Con la historia que tiene la central sindical, con los desafíos que tienen para adelante y el gran impulso que ha tenido la negociación colectiva, donde no sólo se limita a negociar salarios sino también otras cuestiones, todas las organizaciones sindicales deberían tener personería jurídica”, afirmó Arizti. Y hay que reconocer que la enorme mayoría de los sindicatos del país la tienen.

Joselo López, dirigente de Suinau y COFE, también cree -como Fernando Pereira- que la decisión de no tener personería jurídica ha quedado obsoleta. “Sería bueno para transparentar más las cosas”, opinó.

El contador de COFE, Leonel Revelese, cree que “es discutible” si vale la pena o no cambiar el estatuto para tener personería jurídica. “Los trabajadores nos regulamos internamente. Las decisiones político-sindicales, de balances financieros, resoluciones gremiales, las resolvemos nosotros. No hay por qué tener al Estado como patrón para que regule la vida de las organizaciones sindicales, que tienen un componente de clase distinto”, opinó.

Otros dirigentes sindicales explicaron que “no cambia mucho” tenerla o no. “Si quieren hacer un juicio por algún incumplimiento, hay un presidente y un secretario general que se hacen cargo”, opinaron varios.

Eso sí, los enormes beneficios del Fosvoc, el Focap o el Fondo Social con cuantiosos fondos comunes del Sunca y la Cámara de la Construcción serían considerados una herejía por los sindicalistas ortodoxos que promovieron la mentada autarquía sindical.