Política / 9 de noviembre de 2018

Esteban “Cacho” Caselli : el peor rival del Papa

Habla al ex embajador del Vaticano. Pelea con Francisco y advertencia a Macri: “La Iglesia te puede hacer perder una elección”.

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Foto: Juan Ferrari

Esteban Caselli conoce el poder. Sabe cómo cuidarlo, cuándo usarlo, y cómo. En la jerga futbolera se diría que tiene el celular de Dios. Y si Dios no lo atiende, seguro lo hagan algunos de sus amigos, los Pontífices Juan Pablo II o Benedicto XVI, con los que se codeó durante años. De última, podría pedirle un favor a Silvio Berlusconi, al que trató bastante cuando fue senador en Italia, y quien lo catalogó como alguien “peligrosísimo”.

Es que el “Monseñor” voló muy alto dentro del mundo apostólico romano, fue secretario de Culto, se convirtió en íntimo de mandatarios como Menem y Duhalde, viajó a la Santa Sede más veces de las que se pueden contar y logró que Karol Wojtyla lo nombrara “gentiluomo di sua santità”, la distinción máxima de parte de un Papa a la que puede aspirar un laico, que en la actualidad poseen 80 personas y, de este lado del charco, sólo el protagonista de esta nota. Esa medalla no es cartón pintado: Caselli acumuló influencias al punto de que durante décadas los políticos locales lo contactaban cuando querían una bendición vaticana, y al día de hoy sigue sin haber un laico en Argentina con la presencia que tuvo él dentro de la jerarquía eclesiástica, hecho que acepta con el grabador prendido. “Es que entendí que dentro de la Iglesia el silencio es salud”, explica.

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No todo fueron bendiciones en su trayectoria: no sólo porque en Italia fue investigado por un supuesto fraude electoral, causa que no prosperó, o por la afinidad que tuvo, según testigos como Domingo Cavallo, con el oscuro empresario Alfredo Yabrán, sino porque durante el clímax de su poder tuvo duros cruces con Francisco cuando este era arzobispo de Buenos Aires. Aunque Caselli sólo acepta que “tuvieron diferencias” más metodológicas que de otro tipo, los problemas -que se relatan en detalle en libros sobre el Papa como los de Marcelo Larraquy o el de Mariano de Vedia-, eran políticos: el ex embajador prefería ser él el vínculo con la Santa Sede en asuntos espinosos como la designación de los nuevos obispos, por encima del lugar que, según el organigrama, le correspondía a Bergoglio.

Caselli fue senador italiano y Berlusconi lo definió como alguien “peligrosísimo”.

Esas disputas de poder fueron el centro de un debate que duró hasta después de que los Kirchner decidieran romper relaciones con el Vaticano, diluyendo así la influencia de Caselli. Las diferencias también eran ideológicas. “Cacho”, que se define como “tradicionalista” y se opone a la legalización del aborto o al matrimonio entre parejas homosexuales (“me extraña el silencio de Bergoglio sobre este tema”, había dicho cuando se legalizó la unión civil en el 2011, una de las pocas veces que se animó a criticarlo en público), fue siempre íntimo de la “Línea Roma”, el ala más ortodoxa del clero local: es amigo del ex obispo platense Héctor Aguer -el único que no hizo tocar las campanas de su catedral cuando lo eligieron a Francisco- y de Oscar Sarlinga, el anterior obispo de Zárate-Campana al que Francisco empujó a renunciar en el 2016.

Esa dimisión tuvo mucho que ver con un asunto espinoso en el 2008, que el propio Sarlinga admitió en el libro de De Vedia: una operación en la que estaba metida parte del kirchnerismo para desplazar a Bergoglio del arzobispado porteño y poner a Sarlinga en su lugar. Las fuentes eclesiásticas de los textos mencionados aseguran que detrás de la movida estaba Caselli.

Esteban Caselli: Tuve mucho que ver en la nominación de Sarlinga como Obispo en Campana, pero después perdí trato. No tuve nada que ver con esa movida para sacarlo a Bergoglio. A mucha gente le gusta hablar mentiras.

Noticias: Pero su relación con Bergoglio era mala.
Caselli: No, siempre tuvimos una buena relación, aunque tuvimos nuestras diferencias. Eran diferencias del modo de actuar, o conceptuales: los jesuitas son más de hacer que de escuchar.

Noticias: Si son todas mentiras, ¿por qué el Papa no lo recibe?
Caselli: Lo fui a visitar una vez.

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Noticias: ¿Tuvo un encuentro privado?
Caselli: Público. No quiero que sea privado para evitar confusiones.

Noticias: ¿Qué confusiones podría haber?
Caselli: Siempre inventan cosas.

Caselli tuvo mucha llegada a Juan Pablo II

Noticias: Usted siempre estuvo cerca de obispos que no tenían buena relación con Bergoglio, como Aguer.
Caselli: Soy un hombre muy tradicionalista, pude haber tenido divergencias cuando él era arzobispo de Buenos Aires pero una vez que es nominado Papa debo obediencia. Aguer es amigo mío, si tuvieron diferencias es un problema de ellos.

Noticias: O sea que existían los problemas hasta que él fue nombrado Papa y por una cuestión…
Caselli: (Interrumpe). Lógico. ¿Qué hombre de la Iglesia puede hablar mal del Papa? Si tuve éxito en la Iglesia es porque sé guardar el lugar que me corresponde: sé guardar silencio, y eso es salud en la Iglesia.

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Grieta santa. Caselli conoció de primera mano a empresarios como los Macri, e incluso Franco lo invitó al casamiento de su hijo con Ivonne Bordeau. Luego el ex embajador devolvió las gentilezas: sentó a Mauricio en la primera fila en el Vaticano en la asunción de Benedicto XVI. “Con mi ayuda, la relación del oficialismo con la Iglesia sería mejor”, aclara el padre de Antonio, el segundo dirigente con más votos en River Plate.

Noticias: ¿Por qué está tan tensa la relación de la Iglesia con el Gobierno?
Caselli: Cometieron el error de no tener diálogo con la Iglesia, y ese error es del Presidente, porque él es el que se tiene que reunir con los obispos: Durán Barba, con el que no comparto la idea de que los Papas no mueven votos, no cuenta ni cinco para este tema. La mayor parte del país es católica y este gobierno promueve el aborto.

Noticias: ¿Al Gobierno no le conviene polarizar con el Papa, al que parte de la sociedad ve como peronista u opositor?
Caselli: ¿Cómo un jefe de Estado va a enfrentarse al jefe del Vaticano? El cardenal Bergoglio podía ser peronista, pero los Papas son universales.

Noticias: ¿Francisco sabía del acto en Luján?
Caselli: Como Juan Pablo II sabía todo lo que pasaba en Polonia, Francisco sabe todo lo que pasa en Argentina. Pero las Conferencias Episcopales tienen vuelo propio.

Noticias: ¿Cuál es el riesgo de esta pelea para el Gobierno?
Caselli: La Iglesia tiene casi siete mil iglesias, y, a tres misas por día, son 21 mil “meetings” diarios. Eso los podés tener a favor o en contra, pero el oficialismo a esta influencia no le da bola. Deberían tener cuidado, porque la Iglesia te puede hacer perder elecciones o te las puede hacer ganar.