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Medios, Sociedad / 14 de noviembre de 2018

La vuelta de Ari Paluch: “Yo hacía chistes inconvenientes”

Después de las denuncias por acoso que lo dejaron fuera del aire, el conductor rompe el silencio. Autocrítica light y el regreso a la radio.

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Regreso. El periodista volvió a Radio Latina con su clásico programa “El exprimidor”, de 6 a 9 de la mañana. Foto: Marcelo Escayola

“NOTICIAS ya tuvo el año pasado las versiones de otros, pero ahora me toca a mí”. El periodista Ari Paluch recibe a la revista acompañado de su esposa, Carolina Crivellini, y de su mejor amigo, Gustavo Naios, y asegura que ellos fueron su sostén emocional durante los diez meses que estuvo sin trabajo debido a las denuncias públicas en su contra por acoso.

Acaba de volver a la radio con su clásico programa “El exprimidor”, pero es consciente de que el regreso no será nada fácil. Los contundentes testimonios de las mujeres que trabajaron con él, a lo largo de dos décadas, lo dejaron fuera del medio e hicieron mella en su imagen. Pese a su extensa trayectoria, el conductor tiene ahora menos horas de aire, necesita recuperar oyentes y, también, debe salir a conquistar nuevos auspiciantes. Por eso, hay una frase que repite a lo largo de todo el reportaje: “Yo ya pagué”, aunque su autocrítica sobre la relación con sus subordinadas es completamente light.

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En octubre del 2017, Paluch estaba en uno de los mejores momentos de su carrera. El autor del best seller “El combustible espiritual” conducía su ciclo radial a la mañana y a la tarde en Radio Latina y estaba al frente del segmento de noticias del mediodía en A24. Sin embargo, todo se desmoronó: una microfonista del canal lo denunció por acoso ante las autoridades y, a pesar de que Paluch intentó desmentir el episodio, en los días que siguieron, se acumularon más y más acusaciones en su contra.

En aquella oportunidad, NOTICIAS había logrado recolectar el testimonio de doce mujeres que describían situaciones similares: todas aseguraban haber sufrido, durante sus primeros años de carrera, permanentes comentarios inapropiados y abuso de poder por parte de Paluch. Prácticamente no hubo voces públicas que defendieran al periodista que, a los pocos días, acordó rescindir su contrato con A24, decidió dar un paso al costado de la radio y se llamó a silencio.

Diez meses después, aceptó dialogar con NOTICIAS. La defensa de Paluch avanza por dos andariveles: mientras que, por un lado, justifica y minimiza sus conductas, por el otro insiste en que hubo una conspiración en su contra. Reconoce haber tenido “una actitud altanera o descortés” con personas que trabajaron a su cargo, pero aclara que era así tanto con hombres como con mujeres; sabe que sus chistes eran incómodos, pero asegura que todo lo demás que se dijo en su contra es mentira. Admite que su generación tenía otros códigos pero, al mismo tiempo, dice que el contexto del “MeToo” a nivel mundial y el movimiento de mujeres en Argentina fueron clave para su condena mediática, a la que califica de “exagerada”.

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“Para mí es un episodio terminado porque si yo realmente hice lo que dicen, que no lo hice, ya pagué. Estuve diez meses parado, perdí trabajos. Hoy en la radio estoy como un novato, en el sentido de que no tengo el mismo contrato que tuve y tengo que estar pendiente de poder vender algún aviso. Entonces, si la penitencia fue justa, ya terminó. Y, si fue injusta, siempre dije que ‘si sucede conviene’. Por algo pasan las cosas. Pero tampoco tengo que hacerme cargo de lo que no hice”, lanza.

Noticias: ¿Cómo fue el regreso a la radio?
Ari Paluch: Estaba con muchas ganas. Si bien participé en todos los medios, en el que más naturalmente me desempeño es en la radio. La verdad es que estoy agradecido porque, aún en la situación que atravesé durante todo el año, hubo chances de volver que después se frustraron. Ahora hay que recuperar oyentes y ver si podemos retomar el ritmo.

Noticias: ¿Perdió oyentes por las denuncias?
Paluch: No. Digo recuperar porque estuve diez meses sin estar al aire. No todo el mundo se quedó en Latina, mucha gente que se fue a hacer zapping y hay que recuperarla.

El escrache: En octubre del 2017, una microfonista de A24 denunció al periodista por acoso. Luego, once ex empleadas contaron sus experiencias. Todas hacían mención a comentarios desubicados y abuso de poder. Nadie del medio respaldó en público a Paluch, que rescindió su contrato en TV y dio un paso al costado en la radio.

Noticias: ¿Qué tiene para decir ahora sobre la primera denuncia?
Paluch: Hubo una situación desagradable, que fue el episodio que quedó registrado en el video. Pero en el video se ve claramente lo que sucedió. Yo no tuve ninguna intención de tocarle el trasero a nadie. Con todo el derecho, la chica sintió que tenía que denunciarme y cuando me lo contaron me sorprendió. En ese momento se pidió una disculpa y desde el canal me dijeron que se trataba simplemente de eso. Pero después sentí que no, que el canal quería que yo me fuese. Me podría haber resistido, pero soy una persona que trata de evitar los conflictos y sentía que no iba a estar cómodo en un lugar donde se estaba desarrollando esa situación. Yo creo que como ese video no tuvo el impacto que muchos hubieran deseado, empezaron a tratar de hacer una radiografía de Ari y hay personas que salieron a hablar. Hay algunas a las que realmente no conozco, no las recuerdo, no las registro. De todos modos, hay tres o cuatro cosas que tengo tan claras hoy como hace un año: no soy un acosador, no soy un agresor sexual, jamás puedo hacer algo sin consenso. Para mí fue desmesurado lo que se dijo. Cuando tuve que pedir disculpas, lo hice pero por una situación de destrato con una mujer o un hombre, no por una cuestión de género. El otro día lo leí a Diego Peretti, él es psiquiatra, y decía que quién no ha tenido un acto de maltrato en años de carrera. También he tenido y tengo muchísima gente con la que soy amigo. En general, siempre fui igual con hombres y mujeres. Un día podía estar chinchudo, pero siempre trataba de tener buenas relaciones. Además, había cosas fuera de contexto, de hace quince o veinte años y me parece que todos podemos evolucionar. De todos modos, en un momento era una lucha inútil, se había instalado un estigma sobre el que yo no podía hacer absolutamente nada.

Noticias: Fue muy sorprendente que doce mujeres que no se conocen y viven en países distintos denunciaran lo mismo sobre usted.
Paluch: Estaba en un muy buen momento de mi carrera y yo sé que hay gente que no estaba muy contenta con mi éxito en la tele. Después, si tenés 33 años de carrera siempre va a haber alguien que te encuentre defectos. De todos modos, hay testimonios sorprendentes. Había gente que había trabajado con nosotros, que había pedido hace poco volver. Otra que vive en el extranjero subió conmigo a buscar cinco Martín Fierro y éramos realmente muy amigos. Yo creo en mí mismo, no agredí a nadie sexualmente, pude haber tenido alguna actitud altanera, descortés, no con mujeres, también con hombres. Y bueno, no corresponde, pido disculpas. Y si con alguna persona hice un chiste que no correspondía, algún comentario hiriente, alguna mención con doble sentido, sí, reconozco que no correspondía. Y, por último, hay que ver que todo esto se correspondió con el nacimiento del movimiento “MeToo”. Entonces, lógicamente la situación tenía mucha más repercusión. En buena hora para desenmascarar a los agresores sexuales o lo que fuera, pero estaba muy fuerte el tema y en este caso se pensó que yo era Harvey Weinstein.

Nuevo equipo: después de diez meses desempleado, el periodista volvió a armar su equipo con profesionales jóvenes. Foto: Marcelo Escayola

Noticias: Hubo un cambio de época…
Paluch: (Interrumpe). Esto va a una velocidad enorme. Es un nuevo paradigma y va a tener cierta efervescencia al principio como toda cosa nueva y va a implicar exageraciones, pero después se va a acomodar. Porque indudablemente éramos, en muchos aspectos, muy pero muy desequilibrados como sociedad en algunos programas, en algunos chistes, en algunas visiones. Todo va avanzando. Creo que todos los que tenemos una determinada edad, estamos haciendo un curso acelerado.

Noticias: ¿Qué aprendió en este curso acelerado?
Paluch: El chiste tiene que ser gracioso para todos, no solamente para el que lo dice. Y que muchos años de opresión de la mujer está dando lugar a que las cosas sean mucho más equitativas. De todos modos, siempre dije lo mismo: las personas son personas y hay hombres buenos y hombres malos, mujeres buenas y mujeres malas. Tenemos que ir hacia eso. A uno le ha tocado más de cerca en los medios y trabajar hoy no es lo mismo que hace un año porque indudablemente me han golpeado. Y si uno no aprende, se joroba.

Noticias: Más allá de las doce denuncias, había un comentario de pasillo que todos repetían. Por ejemplo, los estudiantes de locución repiten: “No le lleves el currículum a Ari que es un baboso”. ¿Tiene idea de dónde surgió esto?
Paluch: En estos veinte años de carrera casi todas las personas que trabajaron conmigo eran estudiantes y hoy son productores consagrados. Yo hacía chistes inconvenientes. Desde la inseguridad, desde la timidez, ¿dónde me sentía seguro? En el chiste. Nada más que eso. Pueden decir “es un baboso” porque, según uno dijo “invitaba a tomar un café”. Cuando conocí a muchos de los chicos que trabajan acá también los invité a tomar un café. Era una mecánica. Pero bueno, mientan, mientan que algo queda. Con que alguien lo diga ya está. Hay muchos mitos. De todos modos, hay una parte que yo te la admito. Yo en una época me había copiado de Rolando Hangling que cuando saludaba a una oyente le decía “¿Qué hacés linda?”. Hoy ni eso te diría. Y en esa época a lo mejor yo decía: “Mirá qué linda”. Y bueno, si eso es de baboso, perfecto, pero nada más que eso.

Sin Fisuras: Paluch asegura que su esposa, Carolina Crivellini, fue su sostén emocional durante
el último año.

Noticias: ¿Por qué nadie del medio periodístico lo respaldó?
Paluch: No voy a hacer ningún comentario. Generalmente no hablo de mis colegas. Yo nunca escuchaba a Larrea hablando de Fontana. No me considero ni Larrea ni Fontana. En mi época se decía que no se hace periodismo de periodistas. El el medio responde como quiera responder. Igual también hay muchos que no dijeron públicamente cosas, pero que a mí me apoyaron. No era fácil salir a apoyarme. Salir a apoyarme a mí implicaba ir contra una causa justa a nivel mundial que era la reivindicación de los derechos de la mujer y el final de los sátrapas. Después quedás muy mal si salís a defender a un hombre acusado en estas situaciones. Ha pasado con alguna u otra persona que esbozó una defensa de alguien que fue cuestionado y lo mataron. Entonces, por ese motivo, yo no quería que nadie saliera a defenderme. Por supuesto, hubiera preferido que nadie saliera a destrozarme pero bueno, son las reglas del juego. Hace mucho que sé que lo ideal no es lo que sucede sino que sucede lo real.

Noticias: ¿Alguna vez pensó en hablar con alguna de las mujeres que lo denunció?
Paluch: ¿Para qué voy a hablar? No tengo ninguna denuncia judicial. ¿Voy a convencer a todos los estudiantes que es mentira lo que se dice? Es imposible. Cuando algo se instala, se instala. Si a la persona que habló le hace bien, si se sintió mejor después de eso, bueno listo. A mí me hace sentir muy bien contarte cómo fueron las cosas y decirte que estoy de nuevo en la radio y que quiero estar por muchos años más.