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Restaurantes / 27 de noviembre de 2018

Tradición y vanguardia

El sabor de un buen asado. Hay buenas achuras, como las mollejas de corazón, chorizos, morcilla y salchicha parrillera y la infaltable provoleta.

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Allá lejos y hace tiempo, la Argentina era el granero del mundo. El campo brillaba en todo su esplendor y la mejor carne no sólo se exportaba, como sucede ahora, sino que se disfrutaba en la gran mesa nacional. Hoy la carne es un lujo, y comerla bien preparada parece ser un lujo aún mayor. Rufino Argentino, ubicado en el elegante subsuelo de un hotel boutique de Recoleta, rinde homenaje a esos tiempos de gloria, ofreciendo platos argentinos tradicionales con un original toque de vanguardia.

La carta, especialmente diseñada por Leo Lanussol & Augusto Mayer, la dupla de chefs creadora de Proper, uno de los restaurantes más aclamados de los últimos años, creó platos inspirados en la tradición culinaria tanto del campo y del mar, como de las ciudades argentinas. Sus preparaciones son simples y familiares pero cuidadas en el uso de vegetales de estación, pesca fresca y cortes de carne de pastura.

Hay buenas achuras, como las mollejas de corazón –más anchas pero tiernas y de superficie crocante, servidas con limón quemado y salsa criolla asada–; chorizos, morcilla y salchicha parrillera (de cerdo y res con panceta ahumada), todos artesanales; a las que se les suma la infaltable provoleta, de provolone curado con berros y pickles de cebolla. También hay buenas opciones de entradas como los langostinos grillados, el tradicional revuelto gramajo (con poco tradicionales aros de cebolla, queso feta y espinaca) y los hongos a la chapa salteados con torrontés.

De la parrilla salen también el ojo de bife con hueso en tres tamaños (500gr, 600gr y 850gr), y la entraña marinada en hierbas con ajíes vinagreros, entre otros. Los camareros no consultan el punto de cocción así que asegúrese de reclamar el de su preferencia, sobre todo si le gusta que la vaca muja. Hay buenos acompañamientos: batatas glaseadas, hongos a la chapa, y zapallos asados.

De postre, el panqueque quemado de dulce de leche argentino y la sabrosa mousse de chocolate, con crema batida y pistachos son la mejor opción. La carta de vinos cuenta con buenos representantes de cada región vitivinícola del país.

Rufino Argentino (Hotel Mio).Av. Pres. Manuel Quintana 465, Recoleta. 3394-4484. reservas@rufinoargentino.com.Parrilla. Lunes a domingos, mediodía y noche. Efectivo, débito y tarjeta Visa. Precio promedio: $ 700.

Calificación

***Cocina

*** Servicio

*** Ambiente