Menú
Restaurantes / 19 de marzo de 2019

Oh No! Lulu: el primer tiki porteño

Self service con buen ritmo. Los cócteles y la comida salen rápido. Cinco entradas para compartir y una increíble reversión de la banana con dulce de leche.

Por

La coctelería tiki nació en Hollywood en 1933, justo después de la prohibición, de la mano de un aventurero que se hacía llamar Don Beach. Inspirado en sus viajes por el Pacífico Sur, creó el bar Don the Beachcomber, imponiendo una estética tropical kitsch llena de collares de flores, tragos con sombrillitas y grandes esculturas de cartón pintado –tiki es el nombre de la versión real de esas esculturas de forma humana, sagradas en lugares como la Polinesia, Nueva Zelanda y Hawaii (y su capital Honolulu). Pero la real genialidad del tiki fue popularizar el ron, hasta entonces considerada una bebida de borrachos y marineros, convirtiéndolo en la base de esta coctelería de aires tropicales a la que se le sumaban sours, cítricos, almíbares saborizados y especias. Un boom dura hasta la fecha.

A Buenos Aires le faltaba su bar tiki pero hacía un año que esta idea se estaba “cocinando”. Es que detrás del proyecto está uno de los dúos más exigentes de la gastronomía: Luis Morandi y Patricia Scheuer, creadores de Sucre, Bar Uriarte, BASA y Grand Café. La barra está a cargo de Ludovico De Biaggi (Basa y Danzón), dos veces ganador del importante premio otorgado por una marca de ron, o sea, la persona ideal para concebir la coctelería de Oh No! Lulu. Además de tragos emblemáticos del tiki como el Mai Tai, De Biaggi creó cócteles propios como el Pelotón, con frambuesa y ginger beer, y el Shark (servido en un tiki mug en forma de tiburón), con una mezcla de rons propia, ananá y bitters tropicales, entre otros.

Oh No! Lulu es self service, pero con buen ritmo. Los cócteles salen rápido y también la comida. Imperdibles: la flor de cebolla, una versión vistosísima y deliciosa de los aros de cebolla; y el pupu platter, otra tradición tiki, con cinco entradas para compartir: alitas de pollo, spring rolls, pechito de cerdo laqueado, croquetas de langostinos y pescado, y cole slaw. De postre, banoffee pie, una reversión del mejor postre del mundo, la banana con dulce del leche.

Calificación:
*** Cocina
*** Servicio
**** Ambiente

Oh’No! Lulu, Tiki Bar and Pupu Platter. Aráoz 1019, Villa Crespo. Martes a domingos desde las 17. Tarjetas de crédito. Precio promedio: $ 500.