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Teatro / 26 de marzo de 2019

Rotos de amor: una comedia sólo efectista

Corazones dolientes. Osvaldo Laport, Víctor Laplace, Pepe Soriano y Gustavo Garzón interpretan a estos cuatro sufridos.

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** El amor de pareja, tan idílico como perfecto, es el deseo inalcanzable de los cuatro sufridos personajes que reúne esta comedia efectista. En el delgado hilo argumental, todos son antiguos amigos, visitadores médicos de oficio, miembros y únicos socios de un pequeño sindicato. La ironía es que promocionan medicamentos pero aún no encontraron el remedio natural para sus corazones rotos por desaires afectivos.

Rodríguez (Osvaldo Laport) fue confinado al fondo del hogar propio, cuando su mujer lo reemplazó por un bailarín de tango con quién convive en la parte delantera de la casa, junto a una perra agresiva. Artemio (en la función que vio este cronista, estuvo a cargo de Matías Scarvaci, en reemplazo de Víctor Laplace, ausente con aviso) es además un cantante frustrado y la esposa lo abandonó cansada de sus ronquidos y carácter. Berlanguita (Gustavo Garzón) ama a la distancia a una vecina casada y con hijos, a la que observa diariamente desde la vereda de enfrente, portando un ramo de flores e incapaz de ningún acercamiento. Para mitigar su timidez, paga por sexo y practica una extraña actividad fotográfica. Por último, “el mudo” (Pepe Soriano) apodado así porque rumia de manera ininteligible, padece la ausencia de su compañera muerta, una década atrás, y anhela reencontrarla en el más allá.

Pero deciden reconquistar el afecto de sus respectivas amadas, e idean y realizan intentos tan desatinados como grotescos.

Y aunque los proverbiales recursos expresivos, la popularidad y el prestigio de sus entrañables intérpretes resultan innegables, el problema radica en que la endeble pieza se estructura a través de cuadros que diluyen la atención y, aún en clave jocosa, revelan una mirada un tanto desactualizada sobre las relaciones sentimentales. Tampoco ayuda una errática dirección que apela a molestos apagones para separar las incesantes viñetas y ciertas acciones incómodas como las continúas entradas y salidas de los actores. Además, el legítimo objetivo de entretener, en este caso, se reduce a chistes de trazo grueso que se olvidan al salir de la sala. Una pena.

“Rotos de amor” de Rafael Bruza. Con Pepe Soriano y elenco. Dirección: Andrés Bazzalo. Picadilly, Av. Corrientes 1524.